Los dos trofeos del Mundial han marcado la historia del torneo

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JOHANNESBURGO AFP

El próximo 11 de junio comenzará en Sudáfrica el Mundial de fútbol en el que, cada cuatro años, aficionados y jugadores sueñan con que su selección logre un trofeo que ha tenido dos versiones en toda su historia y que han marcado para siempre el evento.

Realizado por el escultor francés Abel Lafleur, el primer diseño sirvió de máximo galardón a los ganadores de los torneos planetarios comprendidos entre 1930 y 1970. La obra de Lafleur representaba a la diosa alada de la Victoria sobre un zócalo.
Los primeros en recibir el galardón fueron los jugadores de la selección de Uruguay, que ganó en 1930 la cita con la que se estrenó el Mundial y en la que el país sudamericano fue la sede. Cuatro años más tarde el trofeo pasó a manos de Italia, vencedora en el torneo que organizó el país del Mediterráneo.
Tras disputarse el tercer campeonato del mundo, el premio viajó a Francia, que organizó la cita de 1938 y en la que se volvió a imponer Italia.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la copa estuvo escondida en una caja de zapatos situada bajo la cama de Ottorino Barassi, responsable de federación italiana y vicepresidente de la Federación Internacional del Fútbol (FIFA), que hizo todo lo posible por evitar que los nazis le pudieran confiscar el mítico trofeo.
En el cuarto Mundial, organizado en Brasil en 1950, al trofeo se le puso el nombre del francés Jules Rimet, el fundador de la competición planetaria y el primer responsable del fútbol que soñó con un evento futbolístico que reuniera a las mejores selecciones del globo.
El 20 de marzo de 1966, a falta de pocos meses para que Inglaterra recibiera la octava cita del universo del fútbol, la copa, valorada en 3.000 libras de la época, fue robada de la sala en la que se encontraba expuesta, aunque luego aparecería abandonada y embalada en papel de periódico en un parque de Beulah Hill, al sur de Londres.
Pickles, el perro de un viandante, Edward Betchely, encontró la representación de la diosa de la Victoria, haciendo inútil la investigación abierta por Scotland Yard y convirtiéndose en el héroe de la prensa británica.
Tras aquellos hechos, la federación inglesa decidió en secreto realizar una copia del trofeo que se utilizó en las ceremonias oficiales.
En 1970, tal y como preveía el reglamento, el trofeo pasó a manos de Brasil tras la tercera victoria en un Mundial de la selección 'canarinha'. La federación del país sudamericano no escatimó en medidas de seguridad a la hora de exponerlo en sus oficinas, tras un cristal antibalas.
Sin embargo, el 19 de diciembre de 1983, la copa fue sustraída por un grupo de ladrones que se dieron cuenta de que si bien la fachada del armario que protegía el galardón estaba blindada por un grueso cristal, la parte de detrás del mueble era de madera y un simple golpe bastaba para tener acceso a la cavidad en la que reposaba el trofeo.
Tras este robo no se volvió a encontrar la copa, por lo que se piensa que el objeto fuera fundido para recuperar los 3,8 kilogramos de oro que contenía, y la federación brasileña decidió recurrir a una réplica para exponer los logros pasados de su selección nacional.
Después de que Brasil se hiciera dueño de aquel trofeo, la FIFA abrió un concurso para el diseño de un nuevo trofeo, en el que se impuso el italiano Silvio Gazzaniga, en 1971 y que sería entregado al vencedor del siguiente Mundial, por lo que Alemania fue el primero en recibirlo en 1974.
Se trata de un objeto de cinco kilos de oro sólido de 18 quilates, de 36,5 centímetros de alto, con una base de 13 centímetros de diámetro en malaquita y cuyo único nombre es el de “Copa del Mundo”.
El trofeo de Gazzaniga, el que levantan los actuales campeones del mundo, representa a dos figuras humanas sosteniendo el planeta tierra y fue alzado por primera vez por el germano Franz Beckenbauer.
Por precaución, a los ganadores de la cita mundialista se les entrega una réplica de oro chapado, mientras que la copa original vuelve tras la ceremonia de clausura del torneo a la sede de la FIFA, en Zúrich.
En la Copa del Mundo original se graban los países vencedores del torneo en unas pequeñas placas situadas en la base del galardón, pero el espacio para más campeones se acabará tras la cita de 2038.
¿Abrirá la FIFA un nuevo concurso para diseñar una nueva copa para el Mundial de 2042?