Ooijer, el “abuelo” holandés

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PORT ELIZABETH, SUDÁFRICA, AFP

El defensa holandés André Ooijer, titularizado a último momento como consecuencia de la lesión de Joris Mathijsen, hizo valer su experiencia para contener a Kaká y los suyos, en el partido ante Brasil que se convirtió en un cuento de hadas para su equipo.

Gracias a su vigilancia en el centro de la defensa neerlandesa y al brío ofensivo de Wesley Sneijder, la 'Oranje' echó a Brasil del Mundial en cuartos (2-1) y obtuvo su billete para semifinales del Mundial sudafricano, en las que se verá con Uruguay.
Para Ooijer, de 35 años de edad, ésta fue una bella respuesta para quienes criticaban su presencia en Sudáfrica, tras haber tenido una temporada con muchos claroscuros en el PSV Eindhoven, equipo en el que perdió la titularidad.
Sin embargo, Ooijer no está en el Mundial para hacer bulto entre los 23 pupilos de Bert Van Marwijk. El viernes, su experiencia fue decisiva a pesar de un comienzo de partido bastante irregular.
Flojo en el gol de Robinho (minuto 10), al no haber cubierto bien en la jugada al delantero, comenzó con un duelo de pesadilla ante la delantera auriverde, para después asentarse hasta llegar a un auténtico cuento de hadas.
Ooijer se enteró de su titularización cinco minutos antes del puntapié inicial, cuando Joris Mathijsen, muy molesto de golpe por un dolor en una rodilla, anunció su ausencia en el partido de cuartos de final.
El jugador, que no había jugado durante este Mundial, finalmente fue alineado sin haberse preparado y con un pre-calentamiento de apenas unos pocos minutos.
“Pero no estaba nervioso. Ya no tengo 18 años, casi tengo 36. La única cosa que no me gustaba era el número 13 de mi camiseta, pero al final me dio buena suerte”, bromeó.
De hecho, el pilar del PSV Eindhoven pudo digerir rápido su hesitante comienzo de partido para ir metiéndose de a poco de lleno, concentrado y vigilante, y sobre todo muy útil en los duelos aéreos con los sudamericanos.
El de Ooijer fue un partido a imagen del realizado por su equipo. Un comienzo difícil, para finalizar en la apoteosis. Una especie de revuelta encabezada por Wesley Sneijder, en la cumbre de su fútbol, a sus aún jóvenes 26 años.

LAS REVANCHAS DE
ROBBEN Y SNEIJDER
De otra parte, los holandeses Wesley Sneijder y Arjen Robben, que fueron con sus clubes finalistas de la Liga de Campeones tras ser rechazados por el Real Madrid al principio de la última temporada, se encuentran en semifinales del Mundial y aspiran con razón a ganar el título.
A principio de la temporada 2009-2010, con la llegada del nuevo presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, Sneijder se vio obligado a irse al Inter de Milán y Arjen Robben al Bayern Múnich, mientras que Rafael Van der Vaart se quedó en el equipo blanco, aunque también se quisieron deshacer de él.
El Real Madrid mostró la puerta de salida, como si fueran apestados, a Robben y Sneijder, y trajo en su lugar al francés Karim Benzema, que no fue convocado por Francia al Mundial, al portugués Cristiano Ronaldo, eliminado en octavos y al brasileño Kaká, que se marchó a casa en cuartos.

EL ALERTA DE VAN MARWIJK

JOHANNESBURGO, AFP
El seleccionador holandés, Bert Van Marwijk, estimó ayer que Uruguay, adversario de su país en semifinales del Mundial el martes, está compuesto por “combatientes” y “supervivientes”, que “no habrá que subestimar” y que merecen estar en la lucha por la final.
“Han combatido y han sobrevivido. Como nosotros, merecen su lugar en las semifinales y no deben en ningún caso ser subestimados”, declaró Van Marwijk, una día después de la victoria del equipo 'Oranje' sobre Brasil.