Publicidad
Publicidad

Indicadores económicos
2017-01-24

Dólar (TRM)
$2.908,53
Dólar, Venta
$2.870,00
Dólar, Compra
$2.730,00
Café (Libra)
US$1,69
Euro
$3.116,48
UVR, Ayer
$242,74
UVR, Hoy
$242,84
Petróleo
US$52,75

Estado del tiempo
2017-01-24

marea

Marea min.: -21 cms.

Hora: 01:20

Marea max.: 14 cms.

Hora: 09:11

Dirección viento: Norte

Intensidad viento: 9 a 21 kms/h

Temp. superficial del mar: 24 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.4 a 0.5 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 23 ºC
Máx. 29 ºC

Pico y placa
2017-01-24

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m

5 - 6
Taxis
1 - 2
Motos
1 - 3 - 5 - 6 - 9

Carta de madre de estudiante asesinada en Carabobo que hoy cumpliría 24 años

-A A +A
 

A continuación carta de Rosa Orozco, mamá de Geraldín Moreno, estudiante asesinada por un Guardia Nacional el pasado 22 de febrero quien le disparó perdigones a quemarropa en el rostro. Hoy domingo Geraldín cumpliría 24 años de edad.

En la vida hay muchas ocasiones en las que uno debe dar las gracias; pero hoy más que nunca estoy en deuda y sumamente conmovida con tantas almas caritativas que me han acompañado en esta lucha desde el primer día.

Debo comenzar por reconocer y agradecer al personal médico, enfermeras, técnicos y demás trabajadores del Hospital Metropolitano del Norte, quienes desde el mismo instante que ingresamos a la emergencia, hasta el día que salimos de sus instalaciones, no solo asumieron parte de los costes de las intervenciones quirúrgicas de Geraldín; aparte redujeron los gastos de hospitalización y medicación de mi niña. Mi agradecimiento muy especial a las Alcaldías de Naguanagua y San Diego.

Estando Geral aún con vida, y a la espera de su recuperación, fueron muchas las personas que acudieron a mí con la convicción de dar apoyo, fe, esperanza, ánimo y fortaleza. Son tantos nombres que llegaron en ese difícil momento que recordarlos a todos se me hace imposible; sin embargo, no logro olvidar una de esas noches, cerca de las 2:30 de la madrugada, una mujer de edad avanzada llegó en una moto con su nieto, se me acercó y en un gesto de solidaridad me ofreció lo único que tenía para ese momento, 160 bolívares, que tal vez para algunos no sea nada, pero para esta madre quien con todo amor llevó aquella paquita de billetes de baja denominación, era un acto moral, sincero y muy humano. Quiero de todo corazón estrecharlos entre mis brazos, a todos y cada uno de los que se acercaron para brindarnos amor en ese momento tan doloroso.

Gracias a nuestros estudiantes, amigos de Geraldín, jóvenes que han marchado, llorado, que han sido agredidos, maltratados y ultrajados, quienes desean al igual que mi hija un país libre, con igualdad de oportunidades para todos, con seguridad social, económica y jurídica. A esos estudiantes que sin pedirlo han estado al pie del cañón, alzando su voz para ser escuchados y que aspiran un futuro mejor, los cuales se movilizaron a recoger donaciones en los semáforos y concentraciones; gracias mis muchachos, en mi tienen a una madre, Dios y la Vírgen los bendiga y los proteja siempre.

Si bien fueron muchos los que quisieron acompañarnos, pero tal vez la por distancia, obligaciones, y hasta por cierto respeto y consideración hacia nosotros no tuvieron la oportunidad de estar físicamente, sé que en sus oraciones, plegarias y pensamientos estuvimos presente; a los grupos de oración, en las iglesias, en cada uno de sus hogares, un millón de gracias, Dios multiplique sus peticiones.

Lo que ocurrió la noche del 19 de febrero tal vez hubiese pasado como otro evento más si no hubiésemos contado con el apoyo de los medios de comunicación social, la prensa escrita, la prensa digital, la radio, la televisión, los periodistas independientes y las personas que a través de la ventana informática en las redes sociales, llevaron y compartieron con el mundo entero la verdad de lo que ocurrió durante el desarrollo informativo que precedió a su muerte, su funeral y todo el movimiento que hoy en día conocemos, no creo existan palabras en mi mente y corazón que puedan agradecer estas acciones.

Y por supuesto a las madres venezolanas, a todas aquellas que han tenido que soportar el dolor de la pérdida de un hijo, aquellas quienes realmente saben lo que significa ver una habitación vacía, quienes han sufrido la tortura de un hijo, aquellas madres de hijos desaparecidos, quienes han llorado desconsoladas por la impotencia de vivir en un país donde no hay justicia, donde la impunidad se pasea de manera descarada en las calles disfrazadas tras un uniforme, un escritorio o una ley que favorece a quien la quebranta más, que a quien es víctima de ella misma. A esas madres a quienes le truncaron el sueño y el anhelo de ver crecer, desarrollarse y prosperar a ese pedacito de uno, a las que algunas con mucho sacrificio, sudor y esfuerzo les ha costado sacar adelante; a todas esas abuelas, tías, hermanas y madres venezolanas cuyos hijos nos cuidan desde el cielo, acompañan nuestros pasos y nos guían para continuar trabajando por ellos, para de alguna forma lograr alcanzar la meta de hacer de Venezuela un mejor lugar para todos. Gracias por estar allí, gracias por seguir luchando y gracias por habernos dado esas semillas que aunque no estén con nosotros dieron sus frutos para que podamos seguir sembrando fe y esperanza.

Y hoy en tu cumpleaños veinticuatro hija hermosa, a ti especialmente te doy las gracias por haber llenado de dicha, amor y felicidad todos los corazones a los que lograste llegar, especialmente el mío y el de cada uno de los que contagiaste con tu risa, tus bromas, tus manías, tus encantos, tu humor, pero sobre todo con tu espíritu de lucha, de ser emprendedora, bondadosa, generosa, extrovertida y deportista.

A ti mi amor, mi Geral, gracias le doy a Dios por haberme bendecido con la dicha de ser tu mamá, por haberme dado el beneficio de recibirte en mis brazos, acobijarte cuando tenías frío o cuidarte cuando enfermaste, disfrutar de tus juegos de fútbol, simplemente de verte crecer y convertirte en la mujer que eras. Gracias por haber iluminado mis días con tu sonrisa, acobijarme en tus brazos cuando te necesité, y darme aún hoy razones para seguir adelante, luchando por ti, por nosotras, por nuestro futuro, dándome razones para continuar hasta lograr alcanzar el sueño de vivir el país que tanto anhelamos, un país libre, en paz y con justicia. Por siempre en mi corazón, mis pensamientos, mis oraciones… te extrañaré eternamente, tu mamá.

Notas recomendadas
Publicidad
Publicidad
2382 fotos
65992 seguidores
Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese

Comentarios

Dios le de a esta madre, fortaleza y resignacion

No hay, no existe dolor mas grande, que el que sufre una madre que entierra su hijo. No hay nada mas doloroso, que continuar viviendo con ese dolor, que quema y atormenta el alma, una cosa tan fea, que no hayo como describirla, sobre todo cuando el hijo perdido, es joven, sano, bueno y estudioso.