viernes, 09 de mayo de 2008
SALUD
Beneficios de pilates en madre y bebé
La técnica de Pilates continúa siendo novedosa y más en la práctica de estos ejercicios en mujeres embarazadas, quienes pueden recibir múltiples beneficios, durante su estado de gestación y posteriormente.
La fisioterapeuta Paola Ramírez, indica que por medio de estos ejercicios, la futura madre puede fortalecer, tonificar y mejorar la flexibilidad de una manera segura, porque con poca repetición de movimientos le permiten estos beneficios.
De otra parte, se mejora la capacidad respiratoria y se logra evitar el dolor de espalda, tan común en las embarazadas. Pilates brinda más oxígeno al bebé y aumenta la capacidad ventilatoria de la madre, necesario en el trabajo de parto.
Se trabajan diferentes tipos de respiración como la que ayuda a fortalecer el músculo transverso abdominal que le facilitará el parto. Además se ayuda a tonificar la musculatura perineal de una manera óptima.
Según indica la fisioterapeuta, la práctica de pilates mejora la postura con el fin de proteger la espalda y se hace segura tanto para el bebé como para la madre, ayudando a recuperarse rápidamente después del parto.
Se trabajan más posiciones de lado y no se hace tanta fuerza, sólo se pone más atención en la respiración, porque de esta manera el bebé puede recibir más oxígeno y aumenta su capacidad pulmonar. También presenta beneficios para la circulación.
Paola Ramírez indica que previa indicación del ginecólogo, la futura madre puede empezar con esta práctica desde el segundo mes de embarazo, hasta el día antes del parto.
Las mujeres a quienes se les ha programado una cesárea, también pueden tomar los beneficios de pilates, toda vez que los malestares y cambios morfológicos son los mismos.
Allí también se tiene en cuenta la prescripción médica que indicará si no existe riesgo para la madre y el bebé.
El pilates que se hace durante el embarazo ayuda a la recuperación post parto, ya que los músculos no van tan flácidos después.
Cuando se ha realizado una cesárea, lo ideal es empezar nuevamente los ejercicios luego de tres meses, cuando ya los órganos se han acomodado y la herida se encuentra recuperada.
Al mes y medio, puede volver la mujer que haya tenido un parto natural, siempre con prudencia, toda vez que de realizarse un ejercicio exagerado, se puede lograr el efecto contrario.
Los pilates durante el embarazo pueden ser complemento de cardio, bien sea una caminata por la calle y una dieta sana que permita una mejor recuperación.
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