Los cuerpos de agua
, Una noche de luna clara, con fulgurante reflejo sobre las apacibles y tranquilas aguas de la bahía Cartagenera, dibujaban el hermoso paisaje de la majestuosa ciudad heroica, revestida de titilantes luces. Ese fue el introito de una de esas esplendorosas noches de grata recordación. El resto: Una buena embarcación. Buen marino. Buena mar. Humberto y Paulina; dos magníficos y hospitalarios anfitriones, Martha, - mi mujer - Gabriel y Judy, buena música de fondo, amena charla, una exquisita y bien helada champaña y la predisposición a admirar y maravillarse de la belleza con que Dios y la naturaleza, dotaron a la ciudad de Cartagena.
El tener la oportunidad de vivir y disfrutar esos momentos inolvidables, lo pone a uno a pensar y reflexionar, sobre lo que en la Costa Caribe Colombiana tenemos y muchas veces por la fuerza de la costumbre, no queremos ver, admirar, valorar y adecuadamente explotar. Cartagena es un emporio de belleza natural, lamentablemente no muy bien aprovechado. El agua entrelazada en toda su geografía es el mayor espacio público que tiene la ciudad. El esplendor de la bahía, que por lo menos, a mi me deslumbra, no se compara con lo que serían todos los cuerpos de agua de La Heroica restablecidos, acondicionados interconectados y recuperados en su medio ambiente y entorno ecológico.
Sin embargo, caños, ciénagas y lagunas circundantes a la urbe, han sido espacios ignorados, abandonados, desvalorizados y paradójicamente convertidos en problemas, cuando debían ser parte fundamental de las soluciones.
Hoy, cuando se habla de preservar el medio ambiente, es fácil imaginar, lo que sería la recuperación de la riqueza ecológica de caños y lagunas, convirtiéndolos nuevamente en criadero natural de numerosas especies que enriquecen el ambiente y preservan con ello la naturaleza humana.
Las soluciones viales que requiere la ciudad, en sus cuerpos de agua, están a la mano, y no se contraponen; ni al enriquecimiento paisajístico ni a la recuperación ambiental. Por el contrario, se complementan.
Ya estudios realizados de tiempo atrás, hablan de la importancia de interconectar los cuerpos de agua para ser aprovechados en el transporte cotidiano, con grandes ventajas de tiempo, costo y comodidad.
La Mariamulata, levantaría seguro vuelo, si se empeña en poner en practica rutas acuáticas adecuadas para la prestación del servicio de transporte publico, recuperando e interconectando caños y lagunas, restableciendo el medio ambiente y permitiéndonos a los asiduos visitantes, seguir disfrutando de esas bellezas naturales con que Dios premio a nuestros hermanos.
Mientras tanto, regresamos a Barranquilla, con la esperanza de que cada una de las poblaciones del litoral caribe, aproveche las ventajas comparativas de su particular entorno y soñando en la consolidación de una sola identidad regional en la Costa Caribe Colombiana.
RICARDO BUITRAGO CONSUEGRA
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