
Un juez francés ha ordenado que Continental Airlines y cinco personas sean juzgadas por homicidio en conexión con el choque de un reactor Concorde en el que murieron 113 personas en el año 2000, dijo un fiscal el jueves.
Dos de los reos son empleados de la compañía de aviación estadounidense, informó la Fiscalía del suburbio parisino de Pontoise a través de un comunicado. Otros dos eran empleados de Aerospatiale, la empresa fabricante de Concorde y precursora de Airbus, y el quinto en el banquillo será un empleado del departamento francés de aviación de pasajeros.
El Concorde, de la compañía Air France, se estrelló poco después de despegar del aeropuerto parisino Charles de Gaulle en julio del 2000, matando a sus 109 pasajeros y cuatro personas más que se encontraban en tierra.
Investigadores franceses dijeron que una barra de titanio dejada en la pista de despegue por otro avión, el DC-10 de Continental Airlines, causó el accidente.
La barra provocó la explosión de uno de los neumáticos del Concorde, cuyos restos volaron hasta los tanques de gasolina.
La investigación también determinó que los tanques estaban poco protegidos y que los fabricantes del Concorde lo sabían desde 1979.
Continental Airlines Inc., con sede en Houston, insiste que no es responsable del accidente. No está del todo claro cuando empezará el juicio.
La Fiscalía ha dicho que uno de los empleados de Continental, John Taylor, fabricó e instaló la barra de metal “sin seguir las instrucciones de aquel entonces”. El supervisor del empleado, Stanley Ford, será juzgado por haber aprobado el reemplazo, dijo el comunicado.
Henri Perrier, ex dirigente del programa Concorde, Jacques Herubel, un ingeniero jefe en Aerospatiale, y Claude Frantzen, que manejó el programa Concorde para el departamento francés de aviación de pasajeros, están acusados de ignorar varios problemas, incluyendo el hecho de “no preocuparse por el riesgo de incendios” del reactor supersónico, anunció el comunicado.
También deberían haber reforzado cierta parte del avión vulnerable a proyectiles, dijo el documento.
Los cinco acusados se enfrentan a hasta tres años en prisión y multas de 45.000 euros (71.400 dólares) si son declarados culpables de homicidio, mientras que Continental podría ser obligada a pagar grandes multas, indemnizaciones e intereses.
El caso llega además en un mal momento de la industria de la aviación.
Continental está eliminando 3.000 puestos de trabajo y dejando temporalmente fuera de servicio a 67 reactores para compensar los precios récord del combustible. El precio por un barril de petróleo se acercó a los 146 dólares por primera vez el jueves.
Casi todas las compañías de aviación estadounidenses más importantes han anunciado recortes.