
Félix Carabalí Cuadro fue advertido más de una vez que siempre que llueve las pandillas salen de los barrios Nuevo Bosque y San Isidro a buscar cualquier calle para convertirla en escenario de una batalla campal.
El miércoles, a las tres de la tarde, el joven, de 18 años, fue aconsejado por su hermano menor que regresara a casa de su abuela para evitar una desgracia.
Félix salió a jugar fútbol cuando comenzó a llover. Al escampar, el partido terminó. Él, sin embargo, siguió en la calle. Allí encontró la muerte.
Los pandilleros de Nuevo Bosque perseguían a sus rivales de San Isidro. Al toparse en el camino con Félix uno de ellos no dudó en accionar su changón (arma de fabricación hechiza) en contra de quien consideraban un allegado del enemigo por residir en San Isidro.
Uno de los balines del perdigón que salió disparado se alojó en el abdomen de la víctima. Félix, quien cursaba octavo grado en la Institución Educativa de Nuevo Bosque, murió al llegar al CAP de Los Cerros.
En la calle El Pirata muchos sabían que Félix “era un pelao sano”. Por eso nadie dudó en perseguir al agresor. Alias “El Dager” fue capturado a pocas cuadras y entregado a la Policía.
Así terminó la tarde en San Isidro y así también comenzó el dolor para la familia de Félix.
El estudiante estaba aprovechando las vacaciones para visitar diariamente a su abuela, residente en San Isidro. Él vivía con sus padres y tres hermanos en la primera etapa del barrio Los Calamares.
El miércoles no fue la excepción. Llegó temprano a casa de su abuela materna para pasarse el día. La lluvia que comenzó a caer a partir de las dos de la tarde lo hizo salir.
Una hora después se convirtió en la sexta víctima de las pandillas juveniles en el transcurso de los últimos 30 días.
Los anteriores casos ocurrieron en Olaya Herrera, Ceballos, 20 de Julio y Líbano. En la mayoría de esos hechos las víctimas eran ajenas a las reyertas.