Virginia Martínez
El llamado de la moda
Aunque inicialmente Virginia estudió Administración Industrial en la Universidad de Cartagena, su sueño de ser diseñadora se impuso, al punto de cursar un nuevo aprendizaje en la Escuela de Modas de Arturo Tejada en la ciudad de Medellín.
Desde pequeña le gustaba el mundo del modelaje, pero su baja estatura fue uno de los impedimentos, sumado a la negativa de su padre, quien consideró siempre que su hija debía estudiar una carrera con fundamento.
El tiempo libre de Virginia era dedicado a la moda y siempre contó con personas que la apoyaran, por lo que empezó su historia con unos bolsos en tela que fueron estampados por una amiga y que resultaron un éxito en ventas.
Este proceso empezó hace más de cuatro años y su pasión por los bolsos y el calzado, la llevó a investigar el mercado en Medellín, lo mismo que los proveedores de insumos en esa ciudad. De allí partió la carrera que más tarde se trasladó a la sede de Bogotá.
Virginia dice que por instinto y algo de astucia, sacó una primera colección bajo la marca VRG Bags, que en los últimos diseños se abrevió a VRG.
Nada ha impedido el tránsito de Virginia Martínez por el difícil camino de la empresa marroquinera, que empezó con la compra de sus amigos, pero que más tarde tomó fuerza con su gestión personal en los principales almacenes de Cartagena como Gabi Arenas, de quien recibió su apoyo incondicional.
Después de ese “amparo” profesional, tuvo la oportunidad de participar en la Feria del Cuero Gabi Arenas, logrando presentar una colección de calidad que bien cabía en ese competido mundo.
Fue un gran aprendizaje, indica Virginia quien entendió que allí, justo en ese evento, empezaba a tocar su sueño y lo mejor, con la aceptación de muchos compradores que se hicieron a sus bolsos a sabiendas que eran productos con alta calidad y diseño.
Ser administradora industrial le ayudó a enfrentarse a los negocios sin miedo y con el mínimo riesgo de pérdidas, toda vez que tiene pleno conocimiento de procesos productivos y gerenciales.
Ella ha ocupado todos los cargos en su naciente empresa, comenzando por el diseño, venta, mensajería y hasta la publicidad de sus bolsos, que se enmarcan en un esquema bastante moderno y de fina marroquinería.
Su mamá Cecilia Osorio fue la primera persona que creyó en ella y con un a capital y algo de valor, le dio el impulso para empezar y continuar en un negocio que crece día a día y que presenta cinco colecciones.
Los bolsos de VRG son muy vanguardistas. En su formación de diseñadora se ha nutrido de investigación, por lo que los temas universales que va tomando la moda no son ajenos a ella, por lo que al final se presenta un producto de fácil aceptación.
La más reciente colección de Virginia Martínez fue inspirada en las cantadoras del Caribe, una investigación que tomó su tiempo y que incluyó todas las vivencias de esas hermosas mujeres, sin parecer una artesanía, de la que no tiene nada en contra, pero que no era su finalidad.
Actualmente trabaja en su próxima colección basada en el Río Magdalena, aunque algo lento por encontrarse en la dulce espera de Valentina, su primera hija. Sabe que los cuatro primeros meses de gestación son muy importantes y por esto su esposo Camilo Rey la apoya y le ayuda en el trabajo.
Tiene una persona de plena confianza en Bogotá que actúa como su asistente y que se encarga de la compra de insumos y aunque no participará en ningún evento nacional por recomendación médica, si se alista para los próximos días presentarse en la Feria Internacional del Cuero Gabi Arenas en esta ciudad.



