Trump tiene comprobado empuje empresarial. Sus inmediatos colaboradores han sido enfáticos en afirmar que hay que tomar en serio cada una de sus palabras. Tiene Trump un evidente ritmo caribe, lo acompaña un lenguaje corporal muy cadencioso. Ningún presidente ha exhibido mejores movimientos de manos y boca empuñada para bailar. Nos recuerda a los gozones en las tardes de Guacherna y a los bailadores de Cumbia, cuando se inician las fiestas de Cartagena. Él y Melania conforman una pareja muy singular, bailan y disfrutan nuestra música, haciéndoles pausas al pop y al rock. En la campaña utilizaron la salsa de Cuco Valoy y, con un ligero cambio, decían: “Kamala, qué mala eres, qué mala eres, Kamala” y la bailaba Donald frente a los votantes latinos de Miami y New York.
Nuestros gobernantes tienen que conocer más a Trump, Donald es un tipazo. Su hijo Barrot le ha inyectado espíritu juvenil en cuya dinámica ya Melania ha cumplido un excelente papel. Años atrás estuvieron en Cartagena, Ivanka y Donald Jr querían invertir en turismo. Si hubiese venido el mismo Donald, hoy lo tuviésemos como inversionista. No sucedió así, pero ahora tenemos que mostrar nuestro potencial turístico y el deseo de continuar los programas sociales para la región. Muchos han contado con el apoyo de USAID. La región Caribe puede tener un programa de cooperación internacional basado en nuestra tradición de integración americana y bajo su propia iniciativa.
Las Cámaras de Comercio podrían participar, implementando alianzas público-privadas. Lo económico y lo social encontrarán en la cultura y el arte sus mayores exponentes. Qué bueno sería hacer un video de Shakira promocionando a Cartagena y Barranquilla. Llegaría al mundo con fascinación. Las murallas, el Castillo San Felipe, el mar y el río Magdalena, ahora con Guacherna Fluvial, son escenarios ideales. Tengo clara la necesidad de integrar el esfuerzo caribe en nuestras relaciones internacionales, es una iniciativa urgente. El secretario de Estado, Marco Rubio, y el delegado para Latinoamérica y el Caribe, Mauricio Claver-Carone, son Caribe. Nuestro mar y litoral conforman un espacio estratégico en la seguridad hemisférica. Escucho que los alcaldes y gobernadores se van a reunir para deliberar sobre varios asuntos, ojalá incluyan la cooperación en todos sus ámbitos. Veo en las redes una nota propia del humor local, en la que aparece Trump diciendo: “¡Estoy pensando aplazar los Carnavales de Barranquilla!”. ¿Cómo así, Donald?, si te están esperando en la Guacherna para que bailes con Melania las mejores canciones de Estercita Forero.
Después de carnavales vendrán diálogos Caribe con USA. ¡Así de sencillo, como bailar cumbia!
