Somos poderosos cuando tenemos el don de servir; somos poderosos por habilidad, talento, aptitud, capacidad, cualidad, facultad... Todos tenemos esa oportunidad, no a todos se nos dan los mismos dones, es por eso que debemos sacarle provecho al máximo a esos que poseemos, para disfrutar y hacerlos florecer en comunidad.
Nuestro alcalde Dumek está contento, acorde a las últimas encuestas, ante los niveles de aprobación que tiene en Cartagena por su gestión de gobierno. Está haciendo obras y obras, de eso no tenemos dudas y aplaudo su empuje, su posición clara de ir arreglando; sin embargo, haciendo un sondeo me extraña que, específicamente en Castillogrande, donde sus residentes, copiosos pagadores de impuestos a la ciudad, no se ha actuado de manera contundente en su malla vial.
La gente sale a vociferar que siempre es para los ricos y los que viven en los barrios de estrato 5 y 6, y siempre los dejan para lo último, cosa que no es justa ni cierta, porque una gran población, altísima población de los cartageneros se benefician de los que pagan esos impuestos y a su vez, estos barrios de los estratos mencionados les dan oportunidades de trabajo, ya sea por contrato o por invasión en lo informal, la avenida San Martín es un mercado persa y no cabe un vendedor más, ni un director de aparcamiento en el espacio público y, el grueso del problema no termina ahí; siguen las mismas busetas, aún no chatarrizadas, entrando al barrio y apropiándose de la avenida de manera inapropiada; no hay asomo de entrada de Transcaribe al barrio, se tiene muy poca presencia de inspectores de tránsito y en la “Avenida Piñango, de escasos dos carriles, parquean carros día y noche a lado y lado. Ni hablar de la Avenida que corre paralela al Paseo Peatonal de Castillogrande desde el Club Naval, en la carrera 14, hasta la Base Naval. Una vía con destrozos hasta el Edificio Portomarine.
Y, para terminar, no tenemos ni el menor asomo de materialización de proyectos para control de invasión de altas mareas en la zona. Desde la Alcaldía anterior había un plan de proyectos que incluía la reconstrucción y mantenimiento de vías importantes en Castillogrande y Bocagrande, que estaban programados para ejecución en la administración de Dumek Turbay. De ser así, no se entiende por qué nuestro alcalde ha demorado en darle continuidad a proyectos de suma importancia para el mejoramiento de la zona.
Muchos edificios se han construido, pero sin vías en buen estado no será posible la valorización, modernización y mejoramiento de la zona. Del tramo mencionado anteriormente de la Avenida Chile, desde el Edificio Marlin hasta Portomarine, deberían cerrarlo; está intransitable, con cráteres y herraduras destrozando rines, llantas y amortiguadores de los vehículos. Doctor Dumek, ¿nos puede echar la mano? Es una petición nada más.
*Escritora.

