Conocí el proyector de videobeam en el Festival Internacional de Cine de Cartagena de 1983. Un año antes se había inaugurado el Centro de Convenciones, y se convocó al público para asistir a la presentación del video clip ‘Thriller’, la canción líder del álbum de Michael Jackson, lanzado el 29 de noviembre de 1982.
Iban a ser las 6 de la tarde, el cielo estaba gris y la fila para entrar al salón era bien larga. Los revendedores de boletas, la nerviosa expectativa y el barullo in crescendo marcaban el ambiente. De repente, la fila se aflojó y el gentío no sabía para dónde coger. Ya estaba oscuro cuando entré y advertí que el chorro de luz no salía de una cabina de proyección. En vez, la fuente luminosa era un artefacto grande, extraño y blanco. Parecía un sapo cibernético, conectado a una video - casetera. Se trataba de una sesión de videoclips musicales, un género audiovisual que adquirió especial relevancia para el público mundial, después de la aparición del canal de televisión MTV en 1981.
Antes, ciertos magazines de televisión en Colombia emitían tales videoclips, cuando se destacó ‘Midnight special’ los jueves a las 11 de la noche. Aún la televisión era en blanco y negro, y proliferaban otros programas como ‘Oro Sólido’ y ‘Baila de Rumba’. Al principio había que alquilar los videocasetes para acceder al contenido de MTV; después, su emisión comenzó con la piratería de las antenas parabólicas.
A MTV la señalaban de presunta discriminación racial, porque solo programaban la emisión de artistas blancos europeos y estadounidenses. En la polémica, la CBS Records presionó para que se emitieran videos del álbum ‘Thriller’, y es cuando aparece por vez primera un hombre negro en el canal. Como canción principal, el video de ‘Thriller’ se produjo como un cortometraje cuyo tiempo en pantalla es de 14 minutos y la MTV no tuvo más remedio que emitirlo 2 veces cada hora, en virtud de la alta demanda del público.
Para esos mismos días, la emisora radial Victoria Internacional Estéreo estaba a punto de desaparecer, lo que sumió en un gran luto musical a la juventud de entonces. Quedamos huérfanos de mundo, porque ‘la Victoria’, como le decíamos, nos actualizaba el gusto, no solo musical, sino en tanto estilos, sensibilidades y costumbres. Radio, prensa y cine nos conectaban con juventudes de otros puntos cardinales.
Cuando vi por primera vez aquel sapo cibernético de proyección de imágenes, advertí el punto de giro, pues, también eran los últimos días de los cines de barrio y el comienzo de la comunicación portátil, pues, desde 1979 se conseguía el walkman de Sony en el San Andresito.
En la pantalla de aquella tarde, también se proyectó el videoclip de ‘Billie Jean’, donde Jackson hace el paso conocido como ‘Moonwalk’. Ya ustedes imaginarán cómo salimos caminando de aquel Festival de Cine del 83.
