comscore
Columna

Las apuestas en el fútbol

“La legalización de las apuestas en línea en 2016 buscaba regulación, pero sin vigilancia efectiva, solo abrió más puertas a la trampa...”.

Javier Ramos Zambrano

Compartir

“La pelota no se mancha”, Diego Armando Maradona.

La creciente influencia de las apuestas deportivas en el amaño de partidos sigue amenazando la esencia del fútbol, pues cada día preocupa más su uso como herramienta para manipular resultados, jugadas específicas y decisiones arbitrales. El fenómeno no es nuevo, pero ha adquirido dimensiones alarmantes. Redes criminales, aprovechando el anonimato y el alcance de las plataformas digitales, están infiltrando el deporte y corrompiendo su espíritu competitivo.

El mundo del fútbol se escandalizó con lo que ocurrió recién en Bulgaria, durante un partido entre el CSKA de Sofía y el Lokomotiv de Sofía. Un miembro del equipo de VAR fue captado en plena transmisión revisando una página de apuestas desde su celular. El Código Ético de la FIFA prohíbe cualquier relación entre oficiales del fútbol y las apuestas.

En México, en los últimos meses, jugadores de equipos como Correcaminos, Real Apodaca y Real Zamora fueron sancionados por amañar partidos. Se revelaron videos donde los futbolistas pactaban cuántos goles recibir y en qué momento.

En Inglaterra, Lucas Paquetá, del West Ham, fue acusado de provocar tarjetas amarillas para beneficiar apuestas. En Italia, Sandro Tonali fue sancionado con 10 meses sin jugar luego del conocido como “Caso Apuestas”. Estos nombres no son de jugadores de bajo perfil, lo cual demuestra que el problema atraviesa todas las categorías del deporte.

En Colombia, el caso de Carlos Rivas, exjugador de Patriotas, fue uno de los más sonados: la Dimayor lo sancionó por ofrecer hasta cuatro millones de pesos a sus compañeros para manipular un partido mediante la cantidad de tiros de esquina. Fue suspendido por dos años, tanto para jugar como para ingresar a estadios.

Hace menos de un mes, el técnico Jorge Luis Pinto renunció al Unión Magdalena y dejó ver que su decisión no fue solo deportiva. “Salieron con un chisme o comentario de que pagaban 45 millones de pesos por 8 tiros de esquina y en el partido, a los 15 minutos, iban 5. Entonces, yo me quedo asombrado ante eso, son detalles que me llevan a pensar las cosas y por eso resolví arrancar”.

La legalización de las apuestas en línea en 2016 buscaba regulación, pero sin vigilancia efectiva, solo abrió más puertas a la trampa. Por ello, es fundamental, primero, educar desde las divisiones menores para que los jugadores entiendan el impacto y las consecuencias de participar en estas prácticas. Segundo, las federaciones deben trabajar de la mano con organismos de control y judiciales, compartiendo información en tiempo real sobre apuestas sospechosas. Tercero, se requiere una vigilancia constante de empresas especializadas, como ya ocurre en otras ligas, pero también una respuesta rápida y transparente por parte de las autoridades. Finalmente, la sanción debe ser ejemplar tanto para jugadores, árbitros o dirigentes que se vean involucrados.

El fútbol no puede permitirse seguir perdiendo credibilidad. Es hora de prestar atención.

Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News