Berlín 1704, Johann Diesbach, químico alemán, intentaba crear un tinte rojo, pero una reacción inesperada produjo un pigmento azul oscuro. Accidentalmente había descubierto el ‘Azul de Prusia’. Algunos pintores remplazarían el costoso Lapislázuli, para dar un tono más realista y duradero a sus obras, como ejemplo: La Gran Ola de Kanagawa (1830), del japonés Katsushika Hokusai, se puede admirar en el Museo de Arte de New York. El Ejército Prusiano decidió teñir sus uniformes con este colorante, que más tarde se utilizaría en medicina para tratar la intoxicación por metales pesados como el Talio.
El científico William Crookes, 1861, trabajaba con sales de sulfuro utilizando un espectrofotómetro de llama, un ingenioso invento para detectar sustancias químicas, cuando súbitamente, al centro del espectro apareció un color verde intenso, logrando identificar un nuevo elemento de la tabla periódica, al que llamó Talio. Es un mineral usado en la fabricación de dispositivos electrónicos, y como rodenticida; en dosis baja resulta ser un potente veneno, actúa produciendo daño, al entrar en las células a través de los canales de potasio por similitud con ese elemento, interrumpiendo funciones críticas como la transmisión nerviosa y la contracción muscular.
Tiene una alta afinidad por el azufre, lo que afecta a proteínas que contienen cisteína, altera la estructura y función de enzimas esenciales, detiene procesos metabólicos claves para la vida; interfiere en la función de las mitocondrias, bloqueando la principal fuente de energía celular; genera formas reactivas de oxígeno que dañan lípidos, proteínas y ADN, daño oxidativo que contribuye a la disfunción y la muerte celular.

Menos resoluciones, más seguridad jurídica
Iván Martínez IbarraLa intoxicación crónica por Talio causa graves problemas en la salud, cuyo desenlace final suele ser la muerte, pero la intoxicación aguda produce el deceso en pocas horas, días o semanas. La dosis letal de Talio es aproximadamente de 10-15 mg por kilogramo de peso corporal. La exposición crónica o aguda con niveles superiores a 200 microgramos por litro de orina puede considerarse peligrosa y requiere atención médica inmediata. Niveles en orina superiores a 5 microgramos indican intoxicación.
En medicina forense, debido a que es insípido e incoloro, se le conoce como el veneno ideal de los envenenadores. Se relatan muchos casos en la historia de la criminología, el perfil psicológico del envenenador suele ser multifacético, tienden a ser calculadores, pacientes, minuciosos y metódicos, generalmente con estudios en Química, ya que el envenenamiento crónico requiere planificación y tiempo para que surta efecto; otros envenenadores criminales, impacientes e impulsivos, sirven dosis más altas a sus víctimas para conseguir una muerte rápida. En las niñas fallecidas recientemente en Bogotá, se identificaron altas concentraciones de Talio, queda por determinar si la intoxicación fue accidental, si hubo suicidio o envenenamiento con intención criminal.
*Psiquiatra.
