La semana pasada salieron los resultados de la Invamer Poll que mide la aprobación y desaprobación ciudadana de los mandatarios locales en Colombia. Aunque siguen siendo populares, el alcalde Dumek Turbay y el gobernador Yamil Arana bajaron 11 y 10 puntos, respectivamente.
Turbay ocupó el tercer lugar entre los seis alcaldes del país medidos por Invamer: pasó del 77% en febrero al 66% en abril. Esos 11 puntos se trasladaron a su desaprobación, que ahora se ubica en 32% y es la más alta en su año y cuatro meses de mandato.
Varios episodios podrían explicar ese descenso. Por ejemplo, videos en los que la ciudadanía lo ha grabado discutiendo en los barrios cartageneros. También sus respuestas disonantes ante las críticas por los procesos de contratación y, especialmente, la inseguridad que afronta Cartagena. Si bien ese es un problema nacional, le pasa factura por la actitud que adoptó cuando era candidato: en aquella época señalaba a William Dau por falta de mano dura.
Otro hecho que pudo incidir en su descenso fue la desaparición de la estudiante de Medicina, Tatiana Hernández. Durante la medición de la encuesta, entre el 21 y 27 de abril, ella llevaba varios días desaparecida. Todavía no hay pistas de su paradero y el caso, que se volvió noticia nacional, expuso las falencias del sistema de videovigilancia distrital.
En cuanto al gobernador Yamil Arana, Invamer muestra que cayó 10 puntos: pasó del 76% al 66%. Mientras su desaprobación subió 7 puntos al pasar del 20% al 27%. Pese a esa caída de 10 puntos, Arana sigue punteando como el gobernador con mayor aprobación, entre los cinco medidos por la encuestadora.
No es tan fácil determinar qué pudo incidir en la caída de Arana, pues los encuestados se encuentran en Cartagena y el mandatario ha invertido millonarios recursos en esta capital, como la pavimentación masiva de calles por casi $60.000 millones.
Lo cierto es que la caída de Arana es una paradoja para un mandatario cuyo gobierno invierte millonarios recursos para promocionar su gestión, pero sobre todo su imagen, tal como lo hace el de Turbay; sin embargo, Arana apuesta, especialmente, por ser un gobernador influencer.
Entre las estrategias de Arana, durante el último año, han estado contratar a periodistas con portales digitales para que hablen bien de su administración y a agencias de publicidad, una de ellas lo premió como el gobernador con mayor influencia digital del país.
También la Gobernación les paga a medios de comunicación tradicionales y digitales para que presenten como noticias información que sale de su oficina de prensa.
Los medios locales cartageneros, El Universal incluido, divulgaron los resultados de la Invamer Poll sin decir explícitamente que Arana cayó 10 puntos. Inclusive, algunos titulares locales lo calificaron como el “mejor gobernador de Colombia”, pese a que la encuesta no mide gestión, sino aprobación o desaprobación, dos conceptos completamente opuestos, pues una cosa son los datos duros de gestión y otra es la percepción ciudadana sobre esa gestión.
*Cofundadora de La Contratopedia Caribe.

