Hace unos días, desde el municipio cordobés de Tierralta, el presidente Gustavo Petro dijo que “Barranquilla se ha ganado el premio al empobrecimiento de Colombia, al elevar la pobreza extrema más que otra ciudad”. Incluso, aseguró que esa capital está “en pleno proceso de empobrecimiento”. Sin embargo, la reciente medición de pobreza monetaria publicada por el Dane no respalda ese discurso con el que avivó su confrontación con los Char, el grupo que maneja la Alcaldía barranquillera desde 2008.
Las estadísticas muestran que Riohacha fue la capital que más creció en pobreza extrema entre 2023 y 2024, al aumentar 2,4 puntos porcentuales, pues pasó de 23,5% a 25,9%. En ese mismo periodo, Barranquilla aumentó 1 punto y registró 9,2%.
El presidente basó su análisis en el número absoluto de personas que ingresaron a la pobreza extrema, 16.000 en Barranquilla frente a 4.000 en Riohacha; sin embargo, ese no es el indicador más adecuado para comparar ciudades.

El suicidio de la derecha y el festín de la izquierda
Juan Dosa AcevedoEn capitales más grandes, como Barranquilla, un aumento pequeño en puntos porcentuales se traduce en más personas afectadas. Por eso, la incidencia en porcentaje es la medida estándar para hacer comparaciones, porque evita que ciudades más pobladas parezcan más pobres de lo que realmente son, solo por su tamaño demográfico (Barranquilla tiene casi 1.300.000 habitantes; Riohacha, poco más de 200.000).
Además, las cifras del Dane no muestran un aumento sostenido de la pobreza. Entre 2022 y 2023, Barranquilla redujo su pobreza extrema del 11,2% al 8,2%. Y aunque el último año repuntó hasta 9,2%, este indicador sigue siendo más bajo que el de 2022. De hecho, es una de las capitales del Caribe con menor incidencia de pobreza extrema. En 2024, las de mayor registro fueron Riohacha (25,9%), Valledupar (13,4%), Cartagena (13,2%) y Santa Marta (13,1%).
Lo mismo ocurre con la pobreza monetaria total. Barranquilla pasó de 34,7% en 2022 a 29,7% en 2024, es decir, bajó cinco puntos. Hoy es la capital con menor pobreza del Caribe, pues las demás oscilan entre 32,1% y 48,8%.
Las cifras, entonces, desmienten la idea de un “proceso de empobrecimiento”. Pero, sobre todo, dejan en evidencia una lectura presidencial selectiva, como parte de una pelea de vieja data, y desvían el debate del asunto de fondo: la eficiencia del millonario gasto público. Pese a su abultado presupuesto, Barranquilla apenas redujo una décima su indicador de pobreza monetaria el último año, mientras otras capitales como Neiva, Bogotá y Armenia bajaron entre 4,5 y 7,1 puntos porcentuales.
Y ese debate debe darse sin instrumentalizar las cifras, porque Barranquilla está altamente endeudada y Alejandro Char proyecta cerrar su gobierno con una deuda cercana a los 4 billones de pesos.
*Cofundadora de La Contratopedia Caribe.
