El próximo 15 de septiembre se inicia el fin de la tortura de los habitantes de Bocagrande y Castillogrande. Ese día se cierra el proceso de adjudicación de la obra mas importante en la historia de estos barrios. La Alcaldía de Cartagena inicia el proyecto de renovación urbana y solución hidráulica que este sector de Cartagena viene clamando a gritos y que solo había conseguido estudios y recomendaciones de charlatanes. Con esto acabarán las inundaciones que se vienen acrecentando año tras año por el calentamiento global, sin que se hallara una solución definitiva. Sin que les temblara el pulso, el Distrito pone coto a la problemática y convertirá el sector en una zona amigable para el local y el turista. Se acabaron las recomendaciones de ‘ingenieros eruditos’ y se pone en marcha una inversión de más de $65 mil millones, que frenará el impacto de las aguas y modernizará el frente costero.
Las administraciones anteriores habían sido tímidas ante la inversión de barrios de estrato 6, dejándolos en el abandono y condenados al olvido. Esta vez, Dumek Turbay prueba que es el alcalde de todos y muestra su interés por convertir a Cartagena en una ciudad de avanzada, donde no caben las críticas y las quejas inoficiosas. Pensando en el futuro, La obra es una solución integral que dará mas de 30 años de tranquilidad frente a las inundaciones, ya que se construirá un tablestacado de acero y concreto como muro de contención bajo el nivel del mar, que evitará la intromisión de la marea. Además de su función hidráulica, el tablestacado permitirá ganar metros de espacio adicional donde se construirán zonas verdes, ciclorrutas y un paseo peatonal a la altura de cualquier ciudad del mundo. Todo un sueño hecho realidad para los residentes de la zona.
Al parecer han pensado en todo. La obra se hará en fases y se estima que los trabajos durarán entre 15 y 18 meses. Con el fin de evitar traumatismos, han establecido algo que llaman ‘unidades funcionales’, permitiendo la movilidad y acceso a viviendas mientras se trabaja por zonas. La estrategia planteada por la Alcaldía incluye manejo de tráfico, señalizaciones y comunicación fluida con la comunidad, para hacerle seguimiento al proyecto. No habrá espacio para quejas ni descontentos. Obviamente habrá incomodidades. Semejante obra requerirá paciencia ante los inconvenientes y molestias que generará la renovación urbana mas importante del sector en las últimas décadas. Finalmente, Bocagrande y Castillo verán el retorno de los impuestos locales que han pagado de mala gana por sentirse olvidados.
El Distrito proyecta este paseo peatonal como un ícono urbano, un verdadero malecón que complementa el circuito turístico de Cartagena. Para los residentes es mucho mas que eso. Es la solución a la subida del nivel freático que daña carros, calles, y andenes mientras entra a las casas y edificios.
