comscore
Columna

“Los médicos también lloramos”

“No registra un solo rasguño a funcionarios encumbrados del Ministerio de Salud y Protección Social…”.

HENRY VERGARA SAGBINI

Compartir

Seguramente el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, ignora que los últimos 10 años, asesinaron a 139 médicos cumpliendo sus obligaciones asistenciales por cuenta de grupos ilegales y ciudadanos inconformes.

No registra un solo rasguño a funcionarios encumbrados del Ministerio de Salud y Protección Social. Los medios de comunicación se fatigaron de entrevistar pacientes y familiares exigiendo respeto a sus derechos fundamentales: salud-vida, utilizando tutelas y desacatos, procedimientos jurídicos convertidos en ‘Rey de Burlas’, mientras la eterna crisis de la salud se agrava sin vislumbrar soluciones.

Sin embargo, sorprendió el gerente de hospital antioqueño llorando ante micrófonos y cámaras, denunciando la vetusta crisis financiera que impide brindar a la comunidad atención oportuna y eficiente:

“No hay servicio”, ausencia de insumos, EPS no pagan facturas vencidas, imposible cancelar sueldos a 460 empleados del Hospital de Itagüí, que completan largos meses sin recibir salarios, retornando a sus hogares con manos y estómagos vacíos. La historia se repite en todo el país pese a las modificaciones para hacer cumplir la Ley 100 de 1993: 32 años después, los pacientes se convirtieron en cliente$ y, el personal de la salud, al borde de la locura, empapados en lágrimas como lo hizo el gerente del Hospital San Rafael, de Itagui, Fernando Arroyave Soto, clamando pagos convenidos. Lastimosamente esas imágenes ya no conmueven, pero sí la reprochable reacción del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez, médico de la Universidad del Rosario, cirujano cardiovascular pediátrico, exgobernador del Tolima, exalcalde de Ibagué, exsenador, experto en gestión pública, quien se burló, públicamente, del llanto incontenible del gerente del hospital de Itagui: “¡Los ricos también lloran!”, repitiendo su consigna irrespetuosa en escenarios de todo el país, rememorando la telenovela mexicana ‘Los ricos también lloran’, protagonizada por Verónica Castro, ¡Irresponsable! Sería mejor emular a Shakira preguntando “¿Dónde están los ladrones?” y denunciar, con nombre propio, ante los organismos competentes, a quienes se enriquecen con los dineros sagrados de la salud y no cometer la peligrosa y canalla generalización, colocando en riesgo la vida de directivos y trabajadores honestos del hospital de Itagüí y resto de Colombia, que ostenta ensangrentado galardón entre los países con más agresiones contra personal sanitario: el año pasado ocurrieron 511 actos violentos contra la Misión Médica: amenazas, homicidios, secuestros, desapariciones forzadas, infraestructuras hecha añicos, restricciones para ingresar a territorios propiedad del vetusto y sanguinario conflicto interno. Ministro: presente excusas públicas, los ‘Guerreros de bata blanca’ y el resto de los trabajadores de la Misión Médica, igual que los usuarios de red hospitalaria, son víctimas de la corrupción que convirtió la SALUD en vaca lechera. Generalizar es peligrosísimo: conservamos intacto el derecho a la presunción de inocencia. Exigimos respeto, eficacia, eficiencia, honestidad y cordura. Aún no somos Venezuela.

Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News