Cataluña: referendo secesionista

24 de septiembre de 2017 12:00 AM

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El parlamento catalán convocó a sus ciudadanos a un referendo el primero de octubre. Está en juego la separación de una Región Autónoma del territorio de una nación libre y soberana. El Tribunal Constitucional de España dictó medidas cautelares en contra por estimarlo contrario a la Constitución española.

Es relevante hoy, porque en una democracia moderna como la española el derecho a la participación política es un derecho humano incuestionable, y además es el fundamento de la democracia. Pero no se puede soslayar que la democracia es un conjunto de reglas de juego.

El derecho de participación política tiene que darse dentro de las reglas de juego. La primera, que la democracia decide por mayoría preestablecida en el ordenamiento constitucional. La segunda, que la democracia desautoriza a que una mayoría prive de sus derechos a la minoría. La tercera, que una minoría prive de derechos a una mayoría.

Las reglas citadas, indispensables en una democracia, no las obedece el referendo secesionista porque la integridad de España no puede afectarla una minoría de españoles, los catalanes. Son apenas una parte de España, significativa, pero una minoría, y aunque toda la comunidad catalana lo decida, es una minoría.

Mediante un referendo secesionista una minoría de catalanes no puede ser privada de su derecho de ser ciudadanos españoles. Y este referendo pretende privar de la ciudadanía española a catalanes no afectos a la causa soberanista e independentista. La democracia prohíbe que una mayoría de catalanes prive del derecho de ciudadanía a los demás. Este referendo es una política discriminatoria injustificada para españoles residentes en Cataluña. Una Constitución Política se fundamenta en la irrenunciable unidad del Estado y la integridad de la nación. El derecho a la autodeterminación regional no existe en ordenamiento democrático alguno, ni en el español. El territorio y el Estado español no pueden ser sometidos a un referendo. Igualmente, nuestra unidad territorial y del Estado de Colombia no puede someterse a consulta o referendo.

Pepe Tudela, lo explica: “Se ha escrito que (...) una Constitución se asienta sobre el principio de unidad del Estado y que este principio no puede estar sometido a la tensión permanente (...) de secesión. (...) la Constitución no puede dar amparo a un derecho de secesión o autodeterminación.” (Libro: El fracasado éxito del Estado autonómico. Una historia española. 2016, P. 314.). Tudela, nos recuerda que cuándo en 2013 secesionistas de Texas querían declararse independientes, en su contra se invocó la decisión del Tribunal Supremo de 1869: <<Los Padres Fundadores establecieron cómo cambiar las leyes, pero no (como) salir de la Unión>>. (El derecho a decidir y el principio democrático. 2016. Uned. Madrid. España).

Tudela añade: “Se ha dicho que no es posible entender España sin Cataluña. Como no es posible entender Cataluña sin España, no son dos realidades separadas”. (El País. 2017. Madrid).

Reflexiono: la autonomía regional y el federalismo es un instrumento razonable y eficaz para democratizar y fortalecer la democracia, la unidad del Estado y su integridad territorial. Es nuestra política. 

ginaaaron2810@gmail.com

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