LLegó diciembre

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El año pasó volando y nuevamente estamos en la mitad de diciembre.

Estando inmersa en mis preocupaciones banales, (no pude bajar esos kilos de más, ni crear hábitos alimenticios y deportivos que perduren en el tiempo) se me acercó una persona a pedirme consejo legal, pues sabía que era abogada y consideraba que quizás yo podía guiarla frente a su problema.

Un profesor del colegio de su hijo de 15 años le prometía al menor ayudarlo a pasar el año a cambio de fotos de sus partes íntimas. Tuve la oportunidad de leer las conversaciones y ver cómo este señor, primero se hacía amigo del menor y pasaba, casi que como si fuera un juego, a pedir las fotos una y otra vez. El menor las envía por voluntad propia, eso es cierto, pero lo hace en su inocencia, considerando que las fotos lo están salvando de algo peor y que solamente es una foto, desconociendo en ese momento que su amigo, a quien el profesor también le exigía cosas a cambio, no contó con la misma suerte.

Lo triste es que al presentar la denuncia la Fiscalía, solo le dijo a esta angustiada madre que no podían hacer nada debido a que solo habían sido fotos y que no había “pasado nada” y, además, consideran que por tener 15 años este no puede ser considerado menor de edad por lo tanto no habría delito.

Mis preocupaciones navideñas ya no son tan superficiales. ¿Cómo es posible que vivamos en una sociedad donde este tipo de cosas no aterren a un fiscal? Lo único que se pedía era que investigara ya que, por las pruebas, habría indicios de que este señor ya lo había hecho antes y quién sabe con cuántos niños más. Porque aun cuando con este no había pasado nada, según conversaciones del menor con su amigo, al parecer con otros sí.

¿Qué tal que esto hubiese pasado en un colegio privado? Ya me imagino el escándalo. Nos jactamos por exigir civismo y pretender que la sociedad prospere, pero somos permisivos con estos actos. ¿Acaso es que una madre, por tener escasos recursos no se merece la atención adecuada? ¿Qué hace una madre en este caso con la respuesta de ese fiscal, se resigna? ¿La solución es cambiar al niño de colegio y dejar a ese señor que siga haciendo de las suyas?

Para el 2019 prometo hacer algo al respecto. No se puede condonar el abuso infantil en ninguna de sus manifestaciones. No se puede condonar el abuso de poder en instituciones educativas públicas ni privadas. Debemos vivir en una sociedad justa, y donde un menor no se sienta culpable mientras el verdadero monstruo esté libre para hacer de las suyas.

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