Indicadores económicos
2017-12-13

Dólar (TRM)
$3.029,75
Dólar, Venta
$2.818,00
Dólar, Compra
$2.690,00
Café (Libra)
US$1,37
Euro
$3.564,80
UVR, Ayer
$252,13
UVR, Hoy
$252,13
Petróleo
US$57,14

Estado del tiempo
2017-12-13

marea

Marea min.: -14 cms.

Hora: 01:21

Marea max.: 19 cms.

Hora: 08:43

Dirección viento: Norte

Intensidad viento: 12 a 18 kms/h

Temp. superficial del mar: 28 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.5 a 1.7 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 25 ºC
Máx. 32 ºC

Pico y placa
2017-12-13

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 9 a.m - 12 p.m a 2 p.m- 5 p.m a 7:30 p.m.

5 - 6
Taxis
1 - 2 - [object Object]
Motos
0 - 2 - 4 - 6 - 8

Nada importa

RUBÉN DARÍO ÁLVAREZ PACHECO

Por: RUBÉN DARÍO ÁLVAREZ PACHECO

7 de Octubre de 2017 12:00 am

Más allá de los escándalos que se conocen diariamente como consecuencia de lo mal administrada que está Cartagena, también habría que señalar con preocupación la deshumanización que se está volviendo natural entre quienes cohabitamos en este pedazo de terreno del Caribe colombiano.

Al lado de nuestras ansias de poder, de fortuna monetaria, de prestigio y de prosperidad material corre paralelo el despojo de todo indicio de espiritualidad, aunque no nos cueste ningún trabajo idear y articular discursos sobre la buena convivencia, la paz y el respeto mutuo.

Nuestras acciones contradicen la palabrería vacua y bonita, ya que, después de pronunciarla, no nos cuesta ningún trabajo perforarle la cabeza a balazos a cualquier desprevenido, con tal de despojarlo de un teléfono celular de alta gama o de alguna suma de dinero recién retirada de un banco.

La vanidad y la avaricia son los verdaderos motores que nos dinamizan. De acuerdo con esos impulsores, nos importa poco construir y vender edificios de baja calidad, aunque en cualquier momento se derrumben y aplasten a quienes tuvieron la mala fortuna de cruzarse por nuestro camino.

La deshumanización es la consecuencia directa del hambre de poder en cualesquiera de sus formas, pues si los peldaños de la escalera están ocupados por quienes llegaron primero que nosotros, lo primero que se nos ocurre es no esperar una límpida oportunidad. Nada de eso. Hay que apartarlos de cualquier manera, aunque ciertas determinaciones nos ensucien el alma, que al fin y al cabo también es invisible para las páginas de Facebook, donde lo único que se nos exige es colgar el testimonio de nuestros “triunfos”: “¡miren, envidiosos, lo poderoso que soy!”

Nada importa. La búsqueda del poder, cueste lo que cueste, ayuda a derruir todo vestigio de sensibilidad, vocablo que, si lo vemos bien, no es más que un estorbo en el fragor de la competencia en cuyo seno el único objetivo y premio es destripar al otro.

La codicia da para todo, incluso para aprender a disfrazarse. “Síndrome de la página social”, le llaman a ese fenómeno los estudiosos del comportamiento humano de estos tiempos; y lo definen -palabras más, palabras menos- como la adopción de ciertas poses en público que aseguren una imagen impoluta, una garantía de siempre quedar bien, aunque para ello haya que mentir o tiznar la honra del vecino.

Todo eso se puede. Nada importa. Bajo el amparo de una justicia que solo castiga al que no haya tenido tiempo de enroscarse en alguna horda de poderosos, se pueden cometer los actos más zafios sin que eso implique el miedo a la sanción colectiva. Todo lo contrario: aplaudir e imitar al rufián es otro de los signos más ignominiosos de las sociedades en decadencia, como la nuestra.

Ojo con nuestros hijos y nietos.
 

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin y no reflejan la posición u opinión de www.eluniversal.com.co.

TEMAS



DE INTERÉS

Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese