¿Pedro de Heredia, o José María de Heredia?

11 de junio de 2009 12:00 AM

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Con alguna frecuencia en El Universal aparece una carta o una nota en la que se habla de la incongruencia de haber bautizado el Teatro Heredia con el nombre del fundador de la ciudad, don Pedro de Heredia, para conmemorar el primer centenario de la Independencia de Cartagena del dominio español. Siempre que se plantea el cambio de nombre, suscita controversia, y no parece fácil llegar a un consenso entre los cartageneros que deje a todos contentos, como quedó demostrado con la solución por la que hemos optado, al ponerle dos nombres: Teatro Heredia Adolfo Mejía, para no herir susceptibilidades. Pues bien, hoy quiero contribuir a la controversia, trayendo a colación lo que una vez le oí decir a Eduardo Lemaitre Román sobre este equívoco. Según Eduardo, a quien se quiso honrar con el nombre de Teatro Heredia, no fue al fundador de la ciudad, don Pedro de Heredia, sino al poeta cubano José María de Heredia, (1803-1849), nacido en Santiago de Cuba de padre cubano y madre de familia francesa. La obra poética de este cubano se caracterizó por estar inspirada de ardiente patriotismo; Heredia fue considerado en su tiempo el mayor de los poetas antillanos y uno de los mejores sonetistas parnasianos en lengua francesa. Existe también desinformación sobre las fechas en que se rebautizó este edificio. Esto no ocurrió para la celebración del primer centenario, como lo insinúa la fecha de 1911 estampada en lo alto de su fachada. Al entonces Teatro Municipal se le cambió el nombre por el más expresivo de Teatro Heredia en 1933, con motivo del IV centenario de fundación de la ciudad, lo que sería un motivo para alimentar la polémica. Los cartageneros de entonces tenían, además, otro motivo de mayor peso para honrar al poeta cubano, José María de Heredia, rebautizando con su nombre al que entonces era el templo poético de los centenaristas locales. Y este motivo fue el soneto que Heredia escribió en honor a la ciudad. Lo escribió en francés, y aunque tiene un título un tanto fúnebre, lo transcribo a continuación, con la ilusión de que alguien se le mida a la traducción: A UNE VILLE MORT*** (Cartagena de Indias 1532-1583-1697) Morne Ville, jadis reine des Ocèans!/ Ajourd´hui le requin poursuit en paix les scombres/ Et le nuage errante allonge seul des ombres/ Sur ta rade où roulaient les galions géants./ Depuis Drake et lássaut des Anglais mécréants,/ Tes murs désamparés croulent en noir décombres/ Et, comme un glorieux Collier de perles sombres,/ Des boulets de Pointis montrent les trous béants./ Entre le ciel qui brûle et la mer qui moutonne,/ Au somnolent soleil dún midi monotone,/ Tu songes, o Guerriere, aux vieux Conquistadors; / Et Dans l´énervant de nuits chaudes et calmes,/ Bercant ta gloire étiente, o Cité, tu t´endors/ Sous les palmiers, au long frémissement des palmes. ** Historiadora, catedrática, investigadora y miembro de la Academia de Historia de Cartagena *** Copiado de un folleto impreso en París, del archivo de Lemaitre. *Rotaremos este espacio entre distintos columnistas para dar cabida a una mayor variedad de opiniones.

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