Se acabó el recreo

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

“Como la dicha de un pueblo depende de ser bien gobernado, la elección de sus gobernantes pide una profunda reflexión”: Joseph Joubert.

No nos engañemos, la carrera para elegir al alcalde de Cartagena comenzó hace rato en medio de la más profunda crisis político-administrativa de su historia reciente.

Como bien lo dice en reciente columna la presidenta de la Cámara de Comercio, son muchos y grandes los retos que tiene por delante la ciudad. Pero como lo hemos repetido en el Buzón y en varias columnas, el reto más importante es recuperar la confianza de sus ciudadanos.

“La sociedad solo puede funcionar cuando los ciudadanos confían en el gobierno y en sus instituciones, y se tienen confianza mutua”, dice Joseph E. Stiglitz.

Pero también es verdad y hay que reconocerlo, que la gran mayoría de los cartageneros se ha desentendido de lo público.

“Perdemos el sentido del bien común y el bienestar colectivo. Tenemos que ser capaces de restablecer la prevalencia del interés general sobre los intereses particulares”, opina Juan Lozano.

No nos cansaremos de insistir que el alcalde encargado para terminar este nefasto periodo constitucional, es de transición. Él, es cierto, debe atender como bien lo viene haciendo, el encargo del Gobierno nacional con su apoyo y acompañamiento, incluyendo todos los asuntos político-administrativos del Distrito, priorizando siempre las urgencias y rezagos por la crisis en que seguimos profundamente inmersos.

Pero su principal responsabilidad ante los cartageneros es sanear en todo sentido el cuerpo lacerado de una comunidad que tiene todo el potencial para desarrollarse integralmente cerrando sus enormes y dramáticas brechas, especialmente las sociales. La historia se lo sabrá agradecer.

Queremos enviarles un especial mensaje a las nuevas generaciones. Siempre suele decirse que los jóvenes son el futuro, pero en el caso de nuestra ciudad y en la especial coyuntura que la afecta, hay que decirles que ellos son el presente para construir el futuro, de ellos mismos y de sus hijos.

Nuestro llamado en esta hora crucial de nuestra vida en comunidad es a que cada uno saque a flote ese cartagenero que llevamos dentro y salgamos de la burbuja de comodidad en que vivimos- la que ahora llaman zona de confort- y nos apliquemos a reflexionar seriamente qué ciudad queremos vivir y queremos dejarle a nuestros descendientes.

Despierta Cartagena, despelúcate.

*Exalcalde de Cartagena, y exdirector de la Cámara de Comercio de Cartagena

TEMAS

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Columna

DE INTERÉS