Transformemos a Cartagena

03 de junio de 2009 12:00 AM

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Cartagena ha sido tratada por todos los gobiernos y algunos inversionistas del sector privado, como la mujer a quien sólo se le mira su belleza, sin darle la importancia a la grandeza que tiene por dentro. Geográficamente, Cartagena debe ser el soporte principal de Colombia en la implementación de una política acertada de desarrollo económico y acceso al mercado mundial. Es la ciudad Latinoamericana con mayor prestigio y ventajas comparativas reales para el acceso al mercado interno de Colombia y Suramérica, y la más confiable, no solo para grandes eventos y foros internacionales sobre diversos temas, sino, para la inversión de capitales. La creación de riqueza y bienestar social siempre ha estado vinculada al trabajo productivo y nuevos empleos; el capital por sí sólo no genera sino especulación. La inversión de capitales en la ciudad, para la producción de bienes y servicios es una gran oportunidad, cuando la demanda mundial de todo lo relacionado con la industria de los plásticos está en aumento, especialmente en América Latina, Asia, África y toda Europa Oriental. Los acueductos, alcantarillados, viviendas, escuelas, centros de recreación popular, juguetería o electrodomésticos y computadores que gobiernos democráticos están ejecutando y planeando lleguen a las comunidades, permiten mostrar un panorama amplio para el aumento del consumo, generando empleo e inserción productiva de grandes sectores sociales hoy sometidos a la indigencia o al asistencialismo estatal, propiciador de mendicidad y dependencia mesiánica. Ecopetrol S.A. aprobó en su asamblea de accionistas una emisión de bonos de hasta 8.000 millones de dólares, y el Banco Interamericano de Desarrollo, ese mismo que aportó capitales para la creación de las Empresas Públicas de Medellín, hoy una de las más sólidas del país, una fuerte capitalización del mismo, lo que mejora sustancialmente la perspectiva de acceso a recursos. Cartagena y la Costa, con Ministro de Minas cartagenero, de capacidad demostrada, debe activarse para que el Gobierno Nacional no dude un instante más y defina ya la continuidad del proyecto de la nueva refinería y su entrega en plazos ya definidos con anterioridad. Construirla como Ecopetrol S.A., sin mezquindades para que la política de impuestos se mantenga, democratizando la participación de los colombianos en sus utilidades, ya que como Reficar S.A. en su carácter de empresa “nueva”, se acogería al carácter de zona franca establecida, disminuyendo impuestos a la Nación y región. Se favorecería el crecimiento de empresas ya establecidas aquí como Abocol, entre otras, y alrededor de 15 nuevas de la industria de los plásticos. Este proyecto contribuiría hacia el año 2018, por muy lejos, a sacar del Sisben, para incluirlos en el régimen contributivo, a más de 40 mil personas que entrarían al mercado laboral directa o indirectamente, ganando para la democracia colombiana y para la consolidación de un verdadero Estado Social y democrático de Derecho, independencia en su pensar y actuar que también la dará todo el voluminoso torrente de capacitación y formación de mano de obra local. *Fiscal USO Cartagena Abogado *Rotaremos este espacio entre distintos columnistas para dar cabida a una mayor variedad de opiniones.

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