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Civilización vs. Barbarie

Conducir es un acto subestimado. Es una actividad que, personalmente disfruto por una razón primordial: requiere absoluta sincronía con la máquina. No precisa premeditación; es una ejecución fluida, automática. Y eso, al menos para alguien caviloso o propenso a la autorreflexión, constituye una acción relajante.

Pero en Cartagena conducir es una pesadilla. Un acto de ira, una razón para la neurosis. Los conductores se rehúsan a usar las luces direccionales, un cambio de carril puede representar un lance riesgoso, cuyo efecto acaba por ser un grito desesperado, acompañado por una mano fijada largamente en el pito. La rabia, el estruendo.
Los peatones esperan en vano la piedad de algún conductor que lea las enormes señales de zebra. Los semáforos en verde parecen una inútil indicación al encenderse: nada pasa, durante largos y valiosos instantes nadie anda. Entonces se generan absurdos embotellamientos donde no los hay. Pasado el estancamiento momentáneo, uno descubre que no había choque, no había marcha, no había nada: lentitud o desdén a la hora de leer las luces del semáforo.
Dos automóviles son capaces de detenerse en plena calle para que sus conductores conversen tranquilamente. La velocidad e insolencia de los conductores de buses propician un nudo en el vientre, vértigo, un ligero roce con la muerte.
Pero lo que más, más reta mi entendimiento es por qué nadie puede limitarse a un solo carril. ¿Por qué, me pregunto a diario – con ira, con neurosis – por qué mis conductores pares insisten en mantenerse fuera de las rayas que separan los carriles? ¿Por qué es tan imposible, tan utópico limitarse a uno solo? ¿Cuánto caos, cuántos pitos, cuántos estallidos silenciosos de ira en incontables automóviles, cuánto tiempo podría ahorrarse con tan ínfimo detalle?
Dicen que todo siempre está en los pequeños detalles. Los cartageneros vivimos sofocados por la impotencia. Este es el tipo de ciudad donde asesinan impunemente a una joven voz de la champeta por un brete ajeno; violan a una niña que a duras penas cabe en su uniforme de colegiala, le arrebatan la vida al que sea porque la sangre se enfría con el hambre.
Le niegan la entrada a un afrodescendiente en una discoteca de renombre porque la memoria del cartagenero es selectiva y vivaracha: aquí hay mestizaje, sí, adentro se baila reggaeton, claro, pero se olvida pronto que la sabrosura inigualable del Caribe nos la dio una raza maltratada. La ciudad se viste de blanco, como prostituta engalanada si la fiesta es de cachacos. Toda clase de males nos aquejan. Lo sabemos.
Y en el mapa está el asunto de la movilidad. Embotellamientos, tráfico, infracciones peliculescas: la revoltosa manía de conducir por calles donde brilla la ausencia de una cultura ciudadana que nos dé, al menos, la posibilidad de transitar la ciudad tranquilamente. Qué placer sería sentir esa sincronía noble con aquella máquina que es el auto. Qué placer creer que sí es viable, a punta de ínfimos detalles, inventarse una cultura cívica. Allí no entran gobernantes, ni burocracia, ni sevicia.
Entonces, ¿qué puede hacer un humilde ciudadano como uno para contribuir y mejorar uno de los muchos males que nos cazan? ¿Si son tantos, no podríamos, al menos, actuar en pos de uno, por pequeño que parezca? Una acción cotidiana, repetida e imitada puede llevar a la civilidad. Los exhorto: mantengámonos en un solo carril. Leamos las separaciones en las calles, ahorrémonos furia, tiempo, caos. Creamos en un detalle.

rosalesaltamar@gmail.com

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Comentarios

SEGURO, UNA MANIA DE LOS

SEGURO, UNA MANIA DE LOS CARTAGENEROS EN IR EN CONTRAVIA: EL DE LA BICICLETA, EL DE LA CARRETILLA DE PLATANOS, EL MOTOTAXISTA, EL POLICIA EN SU MOTO, TODOS.
EL PROBLEMA ES GENETICO, LIGADO A FACTORES RACIALES, EL EXCESO DE MELANINA CONDICIONA UNA RESPUESTA AGRESIVA, REBELDE, GROSERA, 80% O MAS DE L0S CONDUCTORES TIENEN EXCESO DE MELANINA.
UN COMENTARIO, INICIASTE TU CARTA CON LA CONDUCCION Y SENTI QUE TERMINASTE EN UN SANCOCHO.
CUALQUIER DIA VA UNA DAMA CONDUCIENDO UN AUTO, POR SU CARRIL, OUSO EL DIRECCIONAL PARA LA IZQUIERDA Y DOBLO A LA DERECHA, POR SUPUESTO UN MOTOTAXISTA LA CHOCO. ESO ES DIARIO!, LAS DAMAS NO SABEN Y NO DEBEN (CASI EN EL 95%) CONDUCIR.

NO PODEMOS CONTINUAR

NO PODEMOS CONTINUAR JUSTIFICANDO NUESTRA FALTA DE CULTURA CIUDADANA CON EL "SABOR" Y "ALEGRÍA" CARIBEÑOS, ESO ES LO QUE NOS TIENE JODIDOS, AQUÍ TODO ES FOLCLOR Y POR ESO TODAS Y TODOS HACEMOS LO QUE NOS DA LA GANA, NO HAY AUTORIDAD QUE VALGA.

NO ESTOY DE ACUERDO CON EL COMENTARIO RACISTA DE LAOPINION, EN OTRAS PARTES LA POBLACIÓN TIENE MÁS MELANINA Y SE COMPORTA MEJOR, COMO TAMPOCO LA DESPECTIVA HACIA LOS CACHACOS QUE HACE LA COLUMNISTA. OJO ESO ES PRECISAMENTE LO QUE DEBEMOS EVITAR, ...CAER EN EXABRUPTOS Y REGIONALISMOS QUE NOS CIEGAN A LA REALIDAD.

DESDE HACE RATO SE VIENEN EXPONIENDO EN EL UNIVERSAL LOS PROBLEMAS CON EL TRÁFICO DE LA CIUDAD Y LOS PRONUNCIAMIENTOS Y ACCIONES DE LA ADMINISTRACIÓN, SON SÓLO PAÑITOS DE AGUA TIBIA, EL SANCOCHO ES LA SITUACIÓN ACTUAL DE LA CIUDAD, PERO ES LA REALIDAD, ASÍ QUE, ....QUE PODEMOS HACER...BUENO....INVOCAR AL CHAPULÍN COLORADO....AY DIOS... AY DIOS.

como los adultos nos a

como los adultos nos a quedado grande, el comportamiento en las vias de la ciudad. solucion comenzar a educar en los colegios obligatorio a conocer y respetar las normas de transito. haber si en tiempo no lejano, tenemos una ciudad civilizada.

Medida 1: REALizacion de los

Medida 1: REALizacion de los cursos de manejo: Seria fundamental lograr que este requerimiento basico se cumpla, pues muchas personas manejan mal (desde un carro hasta un mototaxi) por verdadero desconocimiento y nunca han manejado correctamente cumpiendo todas las normas, pues nunca tomaron el curso.

Que dejen de recibir platica por los pases. A hacer los examenes como es debido y que las escuelas reciban auditorias frecuentes para verificar cumplimiento.

Medida 2: Aplicacion de las normas y multas. No solo en los retenes estaticos que hacen que 10 metros antes hasta el peor conductor se aconducte, sino vigilando y multado en los semaforos principales, donde ocuren la mayoria de barbaridades.

Es bien intencionada la

Es bien intencionada la columnista, -tiene una mirad de tristeza con odio, extraño- pero el problema fundamental es ausencia de autoridad, populismo y falta de pedagogìa. En cuanto a la referencia del sabor y demàs, no comento pues eso s e volviò un lugar comùn que no tiene sustento: somos irresposanbles en nombre del sabor. ¡a otro perro con e se hueso!