Publicidad
Publicidad

Indicadores económicos
2017-01-21

Dólar (TRM)
$2.927,91
Dólar, Venta
$2.870,00
Dólar, Compra
$2.730,00
Café (Libra)
US$1,67
Euro
$3.112,95
UVR, Ayer
$242,71
UVR, Hoy
$242,74
Petróleo
US$52,42

Estado del tiempo
2017-01-21

marea

Marea min.: -19 cms.

Hora: 00:04

Marea max.: 11 cms.

Hora: 07:33

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 5 a 17 kms/h

Temp. superficial del mar: 26 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 1.0 a 1.4 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 24 ºC
Máx. 31 ºC

Pico y placa
2017-01-21

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

Sábados de 7 a.m a 3 p.m

7 - 8
Taxis
N/A - N/A
Motos
N/A - N/A - N/A - N/A - N/A

El Gitano

En el límite entre los decenios de los sesenta y los setenta, en Buenos Aires se hablaba del tango como un patrimonio del pasado. La nueva generación andaba en otra onda, fascinada con otra música y otros ruidos.

El turista que quería escuchar los aires tradicionales tenía que ir al Bar Unión, Caño catorce, El viejo almacén y la Casa de Gardel. Fuera de allí, todo era rock o baladas románticas. El lugar de los viejos mitos lo ocupaban Sandro, Piero, Leonardo Favio, Palito Ortega y Luis Aguilé.
Los muchachos tenían razón. Si la Argentina se había abierto a la inmigración, y sus ciudades principales vivían atiborradas de gente de otras latitudes y culturas, era explicable que los jóvenes que descendían de extranjeros, en su mayoría, acogieran ritmos más acoplados a sus gustos y a la vida veloz de un siglo avanzado y tormentoso, en el que los talentos de artistas e intérpretes destacados desde niños revolucionaban el mundo musical: Elvis Presley, Little Richard, Bill Haley y Los Beatles, después.
Uno de los talentos receptivos a esos cambios fue el de Roberto Sánchez, encaminado a imitar en sus inicios el modelo Presley, por su atractivo innegable, pero obediente a los impulsos de un estilo personal que le despejó las sendas de la popularidad, la fama y el dinero. Sin embargo, la influencia del hombre de Heartbreak Hotel, con sus movimientos de cadera y su música “pervertida”, lo había hecho figura. Él mismo reconoció que el rock lo había salvado del compadraje y de las cárceles. Tal vez la sangre de un abuelo húngaro lo sustrajo de las seducciones del folclor vernáculo.
¿Por qué Sandro y no Roberto Sánchez? Porque las autoridades porteñas, al momento de ser registrado por sus padres, se rehusaron a hacerlo con ese nombre. Fue lo primero que se le ocurrió, en un arrebato de rebeldía, cuando el pibe que había dado sus pasitos de cantante con la guitarra de Enrique Irigoytía y en dúo con él, saltó de las verbenas de Valentín Alsina, su suburbio, al primer éxito como solista en la compañía de Los caniches de Oklahoma, con quienes grabó su primer single, un rock en español.
Del rock, unos cuantos boleritos y por allá un tanguillo aislado de vez en cuando, el rockandrollista se pasó a la balada latina sin abandonar las muecas y carantoñas con mensaje de sexo de su etapa anterior. Irreverencias suyas para que lo reverenciaran las mujeres. El desenfreno llegó hasta el extremo de que las prendas interiores de sus fanáticas comenzaron a caer en los proscenios, igual en la Patagonia que en El Paso.
El fenómeno Sandro se consolidó con el lleno hasta las banderas del Madison Square Garden, las doce películas que filmó y más de cuarenta álbumes vendidos por el mundo, renovándose siempre y mereciendo los oros de premios como el de la Asociación de Cronistas del Espectáculo de New York, el Carlos Gardel de Buenos Aires y el Grammy latino de Los Ángeles, por su excelencia como autor y cantante. Las apoteosis del Luna Park y el Maracaná no tuvieron antecedente.
Le faltaba un Esquilazo: la tragedia. También la obtuvo. Un lento suicidio con nicotina y alquitrán lo fue dejando sin corazón ni pulmones, pero vigente en el arte. Por eso murió en gloria, como los grandes, pero alejado de un público que sólo volvió a congregarse para lamentar su muerte.

*Columnista y profesor universitario

carvibus@yahoo.es

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin y no reflejan la posición u opinión de www.eluniversal.com.co.

Publicidad
Publicidad
Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese

Comentarios

Don Carlos El tango nacio en

Don Carlos El tango nacio en Argentina, pero la cuna donde se crio es la ciudad de Medellin. No se si se habra dado cuenta que en el barrio Manrique se venera el tango mas que la religion y alli vienen los mejores exponentes del tango cada año para deleitarnos con sus bellas melodias. Numerarlos aqui seria muy largo solo le dire qu esa musica no ha muerto por la idolatria y el fervor que tiene en colombia.