Publicidad
Publicidad

Indicadores económicos
2016-12-09

Dólar (TRM)
$3.002,80
Dólar, Venta
$2.900,00
Dólar, Compra
$2.850,00
Café (Libra)
US$1,57
Euro
$3.170,65
UVR, Ayer
$242,34
UVR, Hoy
$242,32
Petróleo
US$51,50

Estado del tiempo
2016-12-09

marea

Marea min.: -14 cms.

Hora: 00:21

Marea max.: 20 cms.

Hora: 07:38

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 06 a 14 kms/h

Temp. superficial del mar: 26 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.4 a 0.6 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 26 ºC
Máx. 31 ºC

Pico y placa
2016-12-09

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m

1 - 2
Taxis
9 - 0
Motos
S/M

El implacable

El fetiche del tiempo en la vida contemporánea se ha vuelto omnipresente y de alguna manera determina las opciones de rutas para llegar o para quedarse.

Esa noción impositiva del tiempo implica también una idea del espacio. El primero más breve cada vez, el segundo más recortado.
Como no hay tiempo, o eso afirman, se recomienda evitar las conferencias largas, los textos de palabras numerosas. Entre el minimalismo mental y las expresiones en sistema Morse se llegará sin sobresalto al mejor Godot de Beckett.
La tiranía angustiosa de la brevedad se presenta como un logro, un ideal que debe seguirse. Para garantizar su sombra sin descanso se llenan las paredes de relojes con el escaso diseño de una caja plana que encierra números luminosos. Alarmas. Parpadeos.
Por estos días, con motivo de los debates que sostienen en televisión los candidatos presidenciales, ha surgido un motivo excepcional de análisis. De la cuidada escenografía que no deja nada al azar, sobresale el rigor en las micras de minutos concedidas a cada uno de los políticos para que respondan a los temas más complejos.
Cualquiera entiende que castigar al demonio de la habladuría, entre nosotros, es un deber. Y se supone que una persona que aspira al primer empleo de la nación, está en capacidad de sintetizar sus ideas sobre los tremendos problemas que tal vez deberá resolver.
En uno de los programas recientes se le concedió a cada candidato un minuto para responder a la pregunta elaborada por expertos. Una bola de la fortuna encerraba tantas balotas como candidatos invitados marcadas con sus nombres. La iluminación creaba el ambiente de una pecera. Su transparencia sin corrientes.
Los candidatos entraron de uno en uno abriéndose paso en medio del misterio espeso del cortinaje al fondo. Seguía una especie de tablero que contenía la reseña comprimida de sus vidas sin milagros.
Dos de los periodistas, con elegancia arriesgada, lucían una llamativa corbata rosada. A lo mejor daban así una muestra de imparcialidad frente a otros colores que pertenecían a determinado partido. Fuera de ellos la corbata más llamativa era la del candidato Petro por su amarillo tan partidista como actual. Sin embargo algo había sucedido con su sastre. A lo mejor le tomó las medidas con el chaleco anti balas y al no usarlo los centímetros sobrantes le hacían ver los hombros con las arrugas espesas de un león viejo. Por lo demás todos cumplían con la característica de los tiempos: ningún rasgo los distinguía entre sí.
Algo de lo anterior debieron percibir los periodistas que pronto se dieron cuenta de que daba lo mismo preguntarle a cualquiera. También notaron que el método del catecismo Astete es difícil y sólo resulta cuando se trata de verdades reveladas.
Es probable que a muchos colombianos les interese el proceso de reflexión mediante el cual alguien alcanza una conjetura, una certeza, o desmorona una pregunta.
La verdad es que causa miedo que los problemas de este país puedan ser compendiados en siete preguntas y resueltos con respuestas babosas.

*Escritor

rburgosc@postofficecowboys.com

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin y no reflejan la posición u opinión de www.eluniversal.com.co.

Publicidad
Publicidad
Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese