Indicadores económicos
2017-09-25

Dólar (TRM)
$2.900,73
Dólar, Venta
$2.795,00
Dólar, Compra
$2.670,00
Café (Libra)
US$1,54
Euro
$3.469,56
UVR, Ayer
$251,72
UVR, Hoy
$251,73
Petróleo
US$50,66

Estado del tiempo
2017-09-25

marea

Marea min.: -4 cms.

Hora: 00:00

Marea max.: 19 cms.

Hora: 16:17

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 4 A 12 kms/h

Temp. superficial del mar: 28 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.2 a 0.6 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 26 ºC
Máx. 31 ºC

Pico y placa
2017-09-25

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m

9 - 0
Taxis
3 - 4
Motos
0 - 2 - 4 - 6 - 8

El SIEC y la re-fundación del Caribe

Tras una maratónica semana de conferencias y discusiones entre participantes de más de una docena de países, concluyó el noveno Seminario Internacional de Estudios del Caribe.

Mucho tiempo ha transcurrido desde el segundo seminario, el primero al que asistí, con la timidez y el entusiasmo de un primer año de universidad que terminaría por cambiar mi forma de entender el mundo. Debo el giro, y el rumbo que aún guía mis pesquisas, al descubrimiento del Caribe.
De niña no entendía muy bien qué era eso de ser “colombiana”. Cantaba los himnos e izaba la bandera, pero nada me decían el ajiaco ni el bambuco, y lo de sentirme parte de un país no lo viví hasta mi adolescencia, no por los símbolos ni la historia “nacional” si no, como nos pasó a muchos, gracias a la melena crespa y dorada de un poeta del fútbol.
Fueron los años en la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad de Cartagena los que me permitieron rebautizar la Costa “Atlántica” que me habían mostrado en los libros escolares y entender que el flujo de sabores y costumbres que nutrió mi ser “costeña” venía de otra fuente, y de un espacio transnacional: el Mar Caribe. Poco a poco descubriría que mi ignorancia no era gratuita, pues había sido educada para menospreciar mi cultura y negar las señas de mi pertenencia a ese mundo engendrado por el mar, demasiado “oscuro”, “folclórico” y “sensual” para ser “civilizado” o “nacional”.
En el Seminario, entre caribeños y caribeñistas de todos los rincones, descubrí, además, el tejido de procesos –la plantación, la esclavitud y toda su bastardía-, visiones y sensibilidades que nos unen a los países de la cuenca. Año tras año he visto reactivarse y replantearse en este escenario preocupaciones comunes tanto a las islas como a sus homólogos continentales: la indagación en las historias, discursos y prácticas que nos fecundaron; la recuperación de las voces silenciadas en nuestra representación de quiénes somos; y el análisis de las condiciones que han marginado a la mayoría de los caribeños del acceso a una vida más justa, entre otras cuestiones.
Pero eventos como el seminario son ante todo un semillero de futuros posibles, espacios para proponer proyectos teóricos y económicos sostenibles que honren la diversidad ecológica y humana que nos define. La trascendencia y actualidad de estas discusiones más allá de la academia se refleja en la implementación de estrategias políticas de inclusión del Caribe y sus gentes a escala nacional e internacional.
A la insistencia de pensadores, artistas y gestores en la apreciación de nuestra identidad cultural, debemos la tropicalización de un país que solía definirse como “andino”. El mejor testimonio de este giro se empieza a ver entre la gente. Cada vez más reticentes al imperativo de “blanquearnos” para pertenecer a un país uniforme, los costeños empezamos a lucir nuestra diferencia. De hecho, a juzgar por la televisión, la radio y la escena rumbera, ser costeño está de moda y la tan ninguneada bacanería es ya un producto de exportación.
Nos queda mucho por recorrer y es innegable el peligro de que nos comercialicen hasta la identidad, pero sin duda el sentirnos y sabernos cada vez más orgullosamente caribeños es un logro que promete revertirse en proyectos más inclusivos de ciudadanía y humanidad.

*PhD y profesora de literatura

nadia.celis@gmail.com

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin y no reflejan la posición u opinión de www.eluniversal.com.co.

TEMAS

DE INTERÉS

Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese