Indicadores económicos
2017-08-23

Dólar (TRM)
$2.986,83
Dólar, Venta
$2.870,00
Dólar, Compra
$2.750,00
Café (Libra)
US$1,49
Euro
$3.515,79
UVR, Ayer
$251,75
UVR, Hoy
$251,74
Petróleo
US$47,64

Estado del tiempo
2017-08-23

marea

Marea min.: -5 cms.

Hora: 07:05

Marea max.: 9 cms.

Hora: 13:31

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 3 a 17 kms/h

Temp. superficial del mar: 27 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.7 a 1.1 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 27 ºC
Máx. 32 ºC

Pico y placa
2017-08-23

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m

1 - 2
Taxis
9 - 0
Motos
0 - 2 - 4 - 6 - 8

La ruta de Justiniano

En 1991 la opinión pública colombiana quedó con la impresión de que la Justicia, gracias al modelo que se consagró en la Constitución de ese año, no necesitaría reformas por mucho tiempo.

Con la creación del Consejo Superior de la Judicatura, la Corte Constitucional, la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo, y con el establecimiento de la tutela, las acciones populares y las de cumplimiento, un cambio en el ritmo y el rendimiento de la Rama Judicial zafaría escollos y acercaría a jueces y usuarios.
El modelo 91 quedó consolidado con la expedición de la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia, pero los celos de protagonismo entre corporaciones y entre éstas y el Gobierno generaron los choques que comenzaron a obstaculizar la independencia con colaboración armónica. Ni la progenitora de Montesquieu salvó su honra de la zafacoca de todos contra el Consejo Superior y del Consejo Superior contra los ministros de Justicia y Hacienda posteriores a Fernando Carrillo y a Rudolf Hommes.
Ante esos asaltos boxísticos sin árbitro ni campana que sonara, reapareció el sarpullido reformista en la administración Pastrana, continuó en la de Uribe y despuntó temprano en la de Santos. Por ahora hay coqueteos del Presidente y Vargas Lleras con los magistrados, y mucha miel en las promesas de que las cosas se harán de acuerdo con las Cortes, sin guerra de poderes. Sin embargo, ya veremos qué ocurrirá cuando brille la hoja del cuchillo que trozaría pedazos de la estructura vigente.
Toda organización institucional es susceptible de ser modificada, pero las modificaciones no siempre garantizan mejoría en su funcionamiento. Es muy sencillo: los problemas no obedecen, en cada crisis, a desajustes en el orden jurídico sino al ejercicio equivocado de las atribuciones constitucionales de los funcionarios de una rama u otra, o a la pretensión de invadir competencias ajenas. Esos problemas sobrevienen y se agravan por fallas en la condición humana.
Si se reformare el Consejo Superior de la Judicatura para que los presidentes de las dos cortes y el del Consejo de Estado sean la junta directiva de un gerente candidatizado por uno de los gamonales del Congreso, el Apocalipsis de la Justicia no tardaría. Un presupuesto de un billón ochocientos mil millones de pesos, y una planta de personal de 25.000 cargos son, para un barón electoral, dos balotos enteritos, con una ñapa jugosa como la administración del mapa judicial. En retroceso también se camina –dirán los reformadores– con tal de que se aplique el aserto aristotélico según el cual los jerarcas que rigen la República tienen algún derecho de posesión sobre sus piezas claves.
Si el proyecto que elaboró la comisión presidida por el ex magistrado José Alejandro Bonivento no tuvo boni vento ni bona mare en el nuevo Gobierno, lo aconsejable es repensar el modelo, mejorarle lo indispensable con normas eficaces e insuflarle calidad humana e intelectual a las jurisdicciones, sus magistrados y sus jueces, sin quitarles mando para transferírselo a un palafrenero político que se adueñaría, en asocio de su jefe externo, del aparato judicial.
No sería un engendro de tales características el que cubra la ruta de Justiniano que el Presidente y el Ministro le ofrecen al país con su iniciativa.

*Columnista y profesor universitario

carvibus@yahoo.es

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin y no reflejan la posición u opinión de www.eluniversal.com.co.

TEMAS

DE INTERÉS

Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese

Comentarios

Estamos tocando puntos claves

Estamos tocando puntos claves para esta reforma Judicial,y que ser'a para las generaciones futuras y no para nosotros.Esta reforma debe ser academica y con la intervension de diferentes foros,incluyendo este,en donde hemos sido los primeros en solicitarla,como excalibur ambrosia,buli etc.La discusion esta abierta,y quien no haya hecho cosas indebidas por debajo de la mesa no tendr'a nada que temer.Los Sepulcros blanqueados que se preparen porque seran descubiertos,como lo dijo alguien.

....para manejar tal cantidad

....para manejar tal cantidad y calidad de recursos, se requiere un ente administrativo solo con esa misión y cuya visión sea la de volver eficiente la "rama judicial"; eso diría un experto en mannagment, pero yo preferiría "eficiente el (sub)sistema", ya que asi se entiende una parte de un todo y viceversa. Un analisis con enfoque sistemico ayudaría a resolver este "problema cientifico": "los desajustes del (sub)sistema "no obedecen, en cada crisis, a desajustes en el orden jurídico sino al ejercicio equivocado de las atribuciones constitucionales de los funcionarios de una rama u otra".
Pdt. Por demas: i) no soy experto; no obstante creo que las acciones populares no se crearon con la Constitucion del 91. Fueron creadas en el Codigo Civil de no se que epoca y la C91las elevó a ese estatus. ii) desde mi punto de vista es verdaderamente lamentable que despues de 200 años aun estemos definiendo los fundamentos de la arquitectura del estado....¿o tan solo su forma?