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Las dos Colombias

Entre los analistas políticos, la semana pasada hizo carrera una versión actualizada de la idea de las dos Colombias: un país político que elige al Congreso, que compra y vende votos, hace trampas, se alía con paramilitares y mafiosos, hace llegar al parlamento a clientelistas profesionales; y un país “nacional”, que tiene otros estándares morales, y que elige a los presidentes.

Esa caracterización se usa para predecir, por ejemplo: que Sergio Fajardo continuará vigente para las elecciones presidenciales, a pesar de no tener un solo congresista o un partido que lo siga y lo respalde; o que él o Antanas Mockus llegarán a la segunda vuelta, con un buen chance de ganar porque la otra Colombia lo hará posible.
Es improbable que ocurra, pero si ese es el resultado, el Presidente elegido enfrentará una disyuntiva difícil. Llegaría a la Presidencia sin partido ni congresistas y tendría que aliarse con uno o varios de los partidos representados en el Congreso, elegidos por el país político, o haría lo que hizo Uribe al llegar por primera vez a la Presidencia.
Quiso disolver el Congreso para elegir otro que lo siguiera. Como no le resultó, se organizó con los más clientelistas. Fundó un partido con desertores de otros partidos, en su mayoría liberales, no pocos de ellos cercanos a paramilitares, atraídos por el botín que esperaban extraerle al ejecutivo.
Seguramente a Fajardo o a Mockus les repugnaría esta opción y buscarían lazos menos mercenarios con los partidos tradicionales o del Polo, o se arriesgarían a tratar de gobernar sin Congreso, como hizo Mockus en Bogotá cuando el Concejo trató de doblegarlo para que mantuviera las prácticas clientelistas acostumbradas.
Quizás la única fórmula que domaría al clientelismo y frenaría la “politiquería y a la corrupción” es un presidente dispuesto a arriesgarse a que el Congreso no le apruebe una sola ley durante un período legislativo. Esto podría ser muy saludable para el país, porque tiene un exceso de leyes, la mayoría inútiles o inaplicables, que contribuyen a la inseguridad jurídica por falta de claridad. Pero lo más probable es que si un presidente se atreve a conformarse con la legislación será muy criticado, y tanto los políticos como los medios le van a enrostrar su pasividad o falta supuesta de dinamismo. Tendría que llegar armado de decretos basados en leyes ya existentes para armar rápidamente un programa de gobierno que dependa sólo del ejecutivo.
Esto posiblemente no sucederá. Lo más probable es que el país político y el país nacional se junten para continuar haciendo política como hasta ahora, con un costo alto para la economía y la democracia, y sacrificando la opción de reformar el sistema político y progresar hacia formas más modernas de gobernar, sin depender de caciques, ricos de provincia, paramilitares y mafiosos.
La idea de las dos Colombias parece ser una entelequia, una fórmula hipócrita que sirve para mantener el interés de una clase media urbana relativamente bien educada que promueve el reformismo y quiere creer que los presidentes que elige pertenecen a una Colombia que no existe, y que terminan convertidos en rehenes del país político.
Es una excusa bonita esta de las dos Colombias, pero no conduce a alguna parte y tiene al país anclado en la prehistoria.

rhommesr@hotmail.com

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Comentarios

Este fenomeno dual, otros

Este fenomeno dual, otros autores lo definen con base en la ontología: doble moral. Probablemente derivada del patron de ocupacion del territorio, que se dio desde que -en solemenes ceremonias- unos oscuros personajes levantaron su espada, apuntando al cenit, y "en nombre de Dios y del Rey", fundaron unas ciudades.

Que belleza, hoy va a hablar

Que belleza, hoy va a hablar de 2 colombias: un pais politico y un pais nacional. Por eso estamos como estamos, a Samper le cobraron los votos politicos, pero a Uribe le han perdonado la manada de elefantes. Aqui se elige con votos: comprados, sucios de drogas y de sangre, con dineros de contratos del estado, con embajadas. Hoy, se le ha enredado al que sabemos, el guiño que hizo para elegir a su escudero de las atrocidades que se han hecho, entonces, sale usted con esta diatriba de 2 paises, para jugar a doble banda. Los mismos votos politicos sonl os que eligen eal pais nacional, dejese de eso, sea serio.

las dos colombia los de la

las dos colombia los de la compraventa de votos y los idealista que no compran voto.con una buena educacion jamas habrá una compra venta de voto. porque quien es bien educado tiene conciencia para que la democracia le permite elegir y ser elegido, el voto espacio ganado por nuestra democracia como la tutela.