Indicadores económicos
2017-02-19

Dólar (TRM)
$2.902,81
Dólar, Venta
$2.858,00
Dólar, Compra
$2.700,00
Café (Libra)
US$1,64
Euro
$3.091,49
UVR, Ayer
$243,77
UVR, Hoy
$243,86
Petróleo
US$53,40

Estado del tiempo
2017-02-20

marea

Marea min.: -19 cms.

Hora: 00:23

Marea max.: 12 cms.

Hora: 07:52

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 5 a 22 kms/h

Temp. superficial del mar: 28 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 1.1 a 1.8 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 26 ºC
Máx. 32 ºC

Pico y placa
2017-02-19

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m

-
Taxis
-
Motos
- - - -

Los tigres

El impresionante escándalo que ha rodeado en los últimos días al deportista Tiger Woods ha desatado una vida abrasada por sexo, adulterio, deslealtad, lujuria y escabrosas dualidades morales. Un desconcertante acervo que desprende un tufillo familiar al que tienen algunos casos de la misma estirpe, sucedidos en el pasado.

Un gobernador que renuncia por sostener crónicos y jugosos amoríos con prostitutas de alto calibre. Un primer ministro europeo cuyas ex meretrices admiten sus virtudes como amante orgiástico. Un presidente estadounidense que desató uno de los torbellinos morales más grandes del siglo XX, haciendo reverberar un nombre que difícilmente hemos de olvidar los que hemos vivido en las dos últimas décadas: Mónica Lewinsky. Son ejemplos que vienen a la mente al reflexionar someramente sobre el remolino que asola a Woods.
Un hombre en la cúspide de su oficio deportivo, con contratos millonarios, y un estilo de vida exuberante escasamente alcanzado por la mayoría de los mortales. A su profuso estado monetario hay que añadir su destreza en el campo de golf, los recurrentes reconocimientos por parte de las cumbres oficiales del deporte y su fama internacional. Además, la esposa de Woods era nada menos que una ex modelo sueca, sobra decir, una mujer de despampanante belleza.
Entonces, un hombre con un caudal de semejante plenitud, ¿por qué incurre en comportamientos de esta mezquina bajeza? ¿Qué tipo de insatisfacciones, apetitos y deseos conducen a un hombre en la cúspide de su carrera, sentado sobre un volcán de oro, y poseedor de amor y vida familiar hacia prostitutas de 10.000 dólares por noche? Y en ese caso, ¿qué fue exactamente lo que motivó a políticos prestigiosos a desviaciones sexuales similares?
En medio de este panorama reluce un patrón: todos estos hombres parecen estar completos en el terreno material. ¿Es una predisposición natural del varón? ¿Un ímpetu biológico que les desborda y los aprehende sin control? En ciertas ocasiones de angustia adolescente, llegué a pensar que la misma constitución biológica de los géneros remitía a esta diferencia sustancial. Si el hombre está dotado de esa facultad para regar su semilla indiscriminadamente, la mujer en cambio, incuba la semilla de forma irreversible, es ella quien de cierta manera queda atada para fructificarla.
Es una postura un poco espeluznante y acotada, influenciada ciertamente por lecturas circunstanciales: fulminante mix entre Kundera y Sartre, por decir lo poco. Pero lo cierto es que el caso de Woods, el saber que un hombre que tiene todos los bienes terrenales anhelados, requiera de servicios sexuales que en una noche desborden los 50.000 dólares, que despliegue tendencias hacia las orgías, y otra serie de gustos peculiares de la lujuria, remite a una reflexión ineludible sobre los alcances de la naturaleza masculina. No, por supuesto, porque todos los hombres sean una réplica idéntica de sí mismos, sino porque ineludiblemente también existe una serie de disposiciones biológicas que nos trascienden a los seres humanos y, tal vez, den cuenta de ciertos comportamientos de este tipo.
En cuanto a Woods, no sé cómo discernir sus actos, no preciso la razón por la cual habría de preferir mujerzuelas de servicios pagados a una mujer formidablemente hermosa, con la que unió un lazo sagrado. Seré moralista, o tal vez, sencillamente no comprendo a Tiger y sé que hay hombres que comparten mi sentir.

*Historiadora, periodista y escritora

rosalesaltamar@gmail.com

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin y no reflejan la posición u opinión de www.eluniversal.com.co.

Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese

Comentarios

Menos mal que yo no soy

Menos mal que yo no soy gobernador,mucho menos presidente,tampoco soy golfista,de la misma forma tampco tengo contratos millonarios,vivo de lo que mi profesion me da para vivir olgadamente,tengo una sola mujer,pero.................¡tu sabes!,serà que nosotros los pobres si podemos tener la dicha del gallo que hecha su polvorete y..............y nadi nos forma escandalo.
TRONCO NEGOCIO MILLONARIO TIENE ESTE GENTE IMPORTANTE CON LA PUBLICIDAD.

Ese instinto natural de las

Ese instinto natural de las especies menores, está intacto en el animal superior, (piensa pero " ese ímpetu biológico lo desborda" .Los Borgia son tal vez el mejor ejemplo. La sociedad purita e hipócrita de occidente trató de reprimirlo inventando el matrimonio monogámico y una responsabilidad individual con una supuesta posición social. El resultado a semejante atentado contra " esa diferencia sustancial" es la doble moral que a todos los niveles impera. Si conviene se tapa o se destapa. Trujillo en República Dominicana es un buen ejemplo. El sexo es natural y Tiger Wood es tal vez un buen ejemplo de un hombre "normal" que sigue los instintos naturales de su " constitución biológica", seguramente mejor y mas controlado que los mismos que como hienas hambrientas viven de esa frágil liviandad del ser de que nos hablaba Milan Kundera..