Indicadores económicos
2017-09-20

Dólar (TRM)
$2.904,60
Dólar, Venta
$2.795,00
Dólar, Compra
$2.700,00
Café (Libra)
US$1,57
Euro
$3.477,38
UVR, Ayer
$251,58
UVR, Hoy
$251,69
Petróleo
US$49,48

Estado del tiempo
2017-09-20

marea

Marea min.: -1 cms.

Hora: 05:15

Marea max.: 15 cms.

Hora: 11:37

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 6 a 19 kms/h

Temp. superficial del mar: 28 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.4 a 1.2 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 27 ºC
Máx. 34 ºC

Pico y placa
2017-09-20

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m

3 - 4
Taxis
7 - 8
Motos
1 - 3 - 5 - 7 - 9

Tradición vs. Vicios

Hace un tiempo, en una de esas lecturas reveladoras que nos deparan ciertos libros, hallé la descripción de un rasgo llamativo sobre la adicción. La escritora, que había transitado la senda del vicio durante siete largos años decía que al final, la adicción se reduce a un amor por la experiencia predecible.

Esa voluntad de revivir una sola vivencia, una y otra vez, contiene otro trasfondo: querer evadir la muerte. Si repetimos un solo acto, -o una sola serie de actos- hacemos que los días se parezcan entre sí, y podemos generar una sensación en que el tiempo no pasa de la manera agigantada y vertiginosa en que lo hace. Creamos una realidad que se remeda a sí misma y que por ende, puede resultar más llevadera.
Si transferimos esta noción del amor por la experiencia predecible a nuestros comportamientos sociales como cartageneros, podría surgir la siguiente pregunta: ¿dónde trazar la línea entre la tradición y la inercia? ¿Qué distingue a las costumbres que conforman nuestro carácter, de la acción, a veces inevitable, por repetir las mismas secuencias y caer en el vicio de lo mismo? Las ciudades provincianas suelen ser más esquemáticas, sus dinámicas más reducidas y predecibles. Y siendo francos, los cartageneros incurrimos en esta característica. Muchos rasgos de la identidad cartagenera están cimentados en la homogeneidad, en parte porque preservamos un costado colonial que no nos abandona del todo.
La exclusión social, basada en el elemento racial, persiste. La capacidad para llenarse de desesperanza frente a lo nuestro es común. Las dinámicas sociales, las uniones matrimoniales, la persecución de una casta, la inhabilidad de percibir más allá de nuestros lineamientos de pensamiento, se repiten. Incluso, podemos ver cómo los que maduran y entran en otros ciclos, son apenas un reflejo de lo que hacían en épocas más joviales. Hay patrones de cierta manera endogámicos, incursiones en el reciclaje, relaciones doblegantes entre hombres y mujeres, en que a los primeros se les toleran actitudes inaceptables. Y hasta la cultura del vestir resulta, muchas veces, homogénea.
Son pocos los cauces hacia la diversidad que se permiten los cartageneros. Tal vez porque la ciudad, poseedora de una quietud intrínseca, hace que el tiempo se remede a sí mismo. Tal vez porque la identidad cartagenera se sustenta en una peculiar mixtura entre la tradición y el vicio de hacer que la experiencia sea predecible. Pienso que en el fondo, repetir, imitar, multiplicar más de lo mismo, facilita la existencia. Nos hace conducirnos por sendas imaginables.
En cierta medida, muchos de los cartageneros que retornan a la ciudad, tras haberse ido, buscan esto. Persiguen una manera apacible de existir, alimentándose de lo que les resulta esencialmente familiar. Un rasgo apenas humano: buscar lo de uno, arrimarse a lo que es sabido.
No obstante, vale la pena trazar otra pregunta. ¿Qué tanto de esa búsqueda nos puede conferir un estado de vida adormilado? ¿No es posible que en la repetición de lo mismo – los comportamientos, las directrices a la hora de casarnos, la manera de vestir, las posturas frente a los temas controversiales, los gustos, la manera en que interpretamos al otro–, no haya, al final, un facilismo, un sopor constante?

*Historiadora, periodista y escritora

rosalesaltamar@gmail.com

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin y no reflejan la posición u opinión de www.eluniversal.com.co.

TEMAS

DE INTERÉS

Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese