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Las sorpresas del Chikungunya

La principal queja de quienes han padecido por el virus del Chikungunya son los dolores agudos meses después de recuperarse, lo que significa que el padecimiento no es tan inocuo como nos han querido hacer creer, y en algunos casos es más problemático que el dengue clásico, cuyo virus se transmite a través del mismo mosquito, que se reproduce en los depósitos de agua estancada que abundan en diversos sectores de Cartagena, aunque en mayor cantidad en épocas de lluvia.

Según el Dadis, en 2014 se reportaron en la ciudad 9.725 casos de Chikungunya, que la convierten en la más afectada del país, y no hay certeza de que la velocidad de propagación de la epidemia disminuya lo suficiente en los próximos meses, con lo cual no solo habrá sobrecupo en los hospitales y puestos de salud, sino que tendrá efectos protuberantes en la productividad de las empresas locales, por las incapacidades que ahora se producirán no solo por la enfermedad en sí, sino por las secuelas que siguen apareciendo mucho tiempo después.

Autoridades médicas consultadas por este diario dicen que las personas afectadas con el virus, pueden sufrir dolores articulares o inflamación, hasta cuando el organismo sea capaz de defenderse plenamente y este tiempo puede variar de una persona a otra, de manera que aunque no es fatal, a fin de cuentas no era un mal leve, que no iba a traer consecuencias graves, como se nos dijo inicialmente. Lo cierto es que las autoridades nos dieron mucha información sobre el contagio y la enfermedad, pero casi ninguna sobre las secuelas, y sobre todo de la duración de estas.

Como ocurre en nuestro país, la medicina preventiva ha sido poco eficaz para disminuir la velocidad de propagación de las epidemias, y mucho menor para frenar esta definitivamente. Las campañas han tenido muy pocos resultados para erradicar los criaderos del mosquito Aedes aegypti y en muchos rincones de la ciudad proliferan depósitos de agua contaminada, incluidos algunos canales de aguas pluviales.

Los ciudadanos no estaban enterados con certeza de que la enfermedad tiene tres etapas ni cuánto dura cada una, y quienes padecen la última etapa –la crónica– no saben a ciencia cierta cómo enfrentar los dolores fuertes y la inflamación de las articulaciones, y mucho menos saben que deben ser atendidos por un internista, un reumatólogo y un ortopeda, como no los explicó un especialista del Hospital Universitario del Caribe.

En estos casos es supremamente importante que los afectados no se automediquen y busquen ayuda especializada, lo cual implicará una ocupación grande de los recursos de atención en salud, que ya son comúnmente escasos en Cartagena.

Hace falta cuantificar los efectos reales del Chikungunya desde el punto de vista humano y laboral, ahora que sabemos que aparte de la afectación inicial, tiene unas secuelas más problemáticas, lo que exige tener mayor información disponible.

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Comentarios

¡LA MASACRE DEL CHIKUNGUÑA!

Aunque parezca exagerada la reacción, es comprensible pedir la renuncia de todos los responsables de la masacre del chikunguña por las siguientes razones:

1. Todos sabían que el vector -transmisor- del virus del chikunguña es el mismo del dengue, el mosquito Aedes aegypti.

2. La ausencia de una campaña efectiva contra el vector del dengue, que se sabía también que estaba en su apogeo y que contaba con los recursos del Estado, hizo a Colombia tierra fértil para que el chikunguña se regara como verdolaga.

3. Por ignorancia se difundió por parte de las autoridades sanitarias que el ckikunguña era pasajero y no repetía, lo que causó una falsa sensación de seguridad en la población, por lo que la enfermedad los cogió con los pantalones abajo.

4. El desconocimiento de la enfermedad -lo que es inaceptable y amerita sanciones- hizo que miles de colombianos sufrieran intensos dolores e incapacidades, sin que se les recetara medicamentos para paliar efectivamente el sufrimiento -a excepción del socorrido acetaminofén- pretermitiendo la terapia del dolor.

5. A pocos de los que acudieron a urgencias se les hizo examen de laboratorio para confirmar el chikunguña, lo que facilitó el panorama para que el Minsalud especulara sobre la baja incidencia de la enfermedad, engañando al público y cubriéndose las espaldas por su ineficiencia.

6. Y solo a una inmensa minoría de esos que fueron a consulta, se les hizo seguimiento y se les prestó soporte médico y terapéutico para las largas y dolorosas convalecencias que han tenido que soportar.

Por eso, también es adecuado el título del comentario, porque las autoridades sanitarias de todos los niveles -desde el charlatán Minsalud para abajo- han sido responsables de la masacre sanitaria que viene sufriendo el pueblo colombiano por cuenta del chikunguña.

¡Firmen rapidito las renuncias!