Indicadores económicos
2018-11-19

Dólar (TRM)
$3.173,59
Dólar, Venta
$2.978,00
Dólar, Compra
$2.800,00
Café (Libra)
US$1,37
Euro
$3.600,75
UVR, Ayer
$260,20
UVR, Hoy
$260,21
Petróleo
US$66,80

Estado del tiempo
2018-11-19

marea

Marea min.: -8 cms.

Hora: 01:30

Marea max.: 19 cms.

Hora: 08:42

Dirección viento: Norte

Intensidad viento: 8 a 20 kms/h

Temp. superficial del mar: 29 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 1.0 a 1.3 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 28 ºC
Máx. 32 ºC

Pico y placa
2018-11-19

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 9 a.m - 12 p.m a 2 p.m- 5 p.m a 7:30 p.m.

7 - 8
Taxis
5 - 6
Motos
0 - 2 - 4 - 6 - 8

Troncal de Occidente, vía de Sn. Onofre

Cartagena tiene dos vías de entrada y salida por el sur: la Troncal de Occidente y la carretera de El Viso a Toluviejo, más conocida como la vía de San Onofre; y dos por el norte, la Cordialidad y la Vía del Mar.

La Troncal de Occidente, que viene de Medellín y del Eje Cafetero, se conecta con la vía de Ciénaga a Bucaramanga y Bogotá, por la carretera entre Bosconia y El Carmen de Bolívar; y en Sincelejo se entronca con El Viso a través de El Carmen o San Onofre, y de allí su tráfico lo reúne y lleva a Cartagena la variante Mamonal Gambote o la doble calzada de la Ruta Caribe, aún en construcción.

La Cordialidad está en buen estado, y la Vía del Mar, una concesión, tiene un mantenimiento ejemplar y una señalización superior.

Ambas entradas a Cartagena tienen uso mixto entre pasajeros, incluyendo turistas, y carga, pero por la Troncal de Occidente se mueve la mayor cantidad de mercancía de importación y de exportación que entra y sale por el puerto de Cartagena desde y hacia el interior del país.

Hasta hace unos meses, la carretera entre El Viso y Toluviejo, es decir, la vía de San Onofre, estaba destruida y todo el tráfico pesado entre Cartagena, Medellín y Bogotá tomaba la Troncal de Occidente por la vía de El Carmen.

La Troncal de Occidente entre El Viso y Sincelejo sigue en buen estado, pero tiene tramos que de no ser atendidos de inmediato, se tornarán críticos pronto.

Todos los pueblos en la vía, que en su momento irrespetaron la prohibición de construir sobre las variantes que le sacaban el cuerpo a los centros poblados, ya las tienen tragadas por la construcción a lado y lado y en vez de ser vías rápidas, están atiborradas de reductores de velocidad, varios por cada población, que obligan a todos los vehículos a frenar y a pasar muy despacio sobre los obstáculos, y luego a arrancar de nuevo. El asfalto antes y después de dichos reductores no aguantó los frenazos y aceleradas del tráfico pesado y está lleno de depresiones profundas y peligrosas, que a veces parecen canales, hechas por las llantas. Algunas curvas pronunciadas de algunos tramos también están “acanaladas” y necesitan arreglo ya, antes de que se conviertan en huecos enormes y más riesgosos. 

La vía de San Onofre, por su parte, tiene tramos reparados y tramos nuevos. En términos generales está en muy buen estado, salvo el cruce por San Pablo, en Bolívar, que está lleno de baches que zarandean a los vehículos y pone a los conductores en el peligro de zigzaguear tratando de evitar los huecos peores. Es muy poca la distancia dañada pero difícil de entender ante el buen estado del resto de la vía.

Invías debería aprovechar para arreglar ya los tramos malos de la Troncal de Occidente antes de que comience el invierno, y asegurarse de que esta vez la carretera sí aguante los muchos vehículos pesados que la usan. Así podría terminar de pulir la carretera de San Onofre antes de que sus tramos débiles se vuelvan a dañar.

No podemos seguir construyendo vías que duren tan poco si tomamos en serio la seguridad de los usuarios, la prosperidad regional y la importancia del comercio exterior.

TEMAS



Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese

Comentarios

LAS VÍAS PARA TRACTOMULAS QUE LAS PAGUEN LOS INTERESADOS

Hará unos 30 años la vía El Vizo a Tolúviejo fue pavimentada y por ella se hacía un viaje placentero. En El Vizo había un cartel grandísimo que decía que por allí no podían transitar los vehículos de carga pesada, pero unos billetes a los policías de turno los volvía ciegos y en menos de lo que canta un gallo la vía se volvió a dañar por culpa de estos transportadores. Esto me ha hecho reflexionar siempre que los impuestos de los trabajadores colombianos debería invertirse solamente para carreteras que soporten vehículos familiares y punto. Ahora bien, el llamado transporte pesado se hace principalmente para (1) llevar innecesariamente las materias primas a las fábricas en el centro del país cuando esta deberían estar en las zonas productoras, (2) mover los productos de importación y exportación a y desde los puertos, (3) trasladar los productos del campo y de las fábricas a los centros de consumo y (4) movilizar los pasajeros entre las diferentes poblaciones. Todas estas actividades son altamente rentables y las hacen personas naturales o las compañías que ellas crean para reducir impuestos, pero además todo el costo de la construcción y mantenimiento de las carreteras que necesitan para transportar sus productos proviene del bolsillo de los colombianos de a pie, que somos los que pagamos impuestos retenidos directamente en las nóminas o en los contratos de prestación de servicios, y que los gobiernos aportan como si fueran del presidente y sus ministros. Así que la propuesta es que las grandes vías para el desarrollo, pero para el desarrollo del bolsillo de los empresarios, salgan de impuestos a esas industrias. No se puede seguir diciendo que son excelentes empresarios que ganan billones cada trimestre, cuando apenas una parte ínfima de la inversión en carreteras es la que ponen ellos.