Indicadores económicos
2017-09-20

Dólar (TRM)
$2.893,18
Dólar, Venta
$2.795,00
Dólar, Compra
$2.700,00
Café (Libra)
US$1,53
Euro
$3.473,84
UVR, Ayer
$251,69
UVR, Hoy
$251,70
Petróleo
US$50,41

Estado del tiempo
2017-09-21

marea

Marea min.: 1 cms.

Hora: 0544

Marea max.: 17 cms.

Hora: 1224

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 6 a 15 kms/h

Temp. superficial del mar: 28 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.6 a 1.0 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 26 ºC
Máx. 31 ºC

Pico y placa
2017-09-20

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m

3 - 4
Taxis
7 - 8
Motos
1 - 3 - 5 - 7 - 9

Entre la teocracia y la democracia

Tras la caída de Mubarak, un joven en la plaza Tahrir del Cairo afirmó: “Hemos hecho realidad un sueño inalcanzable. Este es el primer paso para conseguir un gobierno civil y una democracia”. La frase sintetiza la voluntad de los pueblos egipcio y tunecino después del triunfo de las revoluciones que consiguieron derrocar a los dictadores que los regían.

Sin embargo, el camino no está exento de obstáculos, por cuanto el Oriente Próximo nunca ha sido territorio fértil para la instauración de la democracia, hasta el punto de que en esa región se imponen con frecuencia regímenes autocráticos y autoritarios.

El principal escollo que históricamente han enfrentado esos pueblos para adoptar la forma de gobierno que predomina en Occidente, es la dificultad para constituir gobiernos civiles y laicos, en los cuales los asuntos públicos estén separados plenamente de los dogmas religiosos. Que los egipcios y tunecinos puedan realmente alcanzar su sueño, depende de entender que un gobierno democrático es incompatible con un Estado confesional.

La democracia propende porque el gobierno de turno sea elegido por la mayoría, y que sus actuaciones estén determinadas según normas generales –de carácter constitucional y legal- que tiendan al bienestar de toda la comunidad política. Asimismo, dos de los presupuestos de las democracias modernas son la alternancia en el poder y el respeto por los derechos de las minorías.

En cambio, los dirigentes teocráticos pretenden que toda la ciudadanía viva y actúe siguiendo los postulados particulares de su credo. El sentirse escogidos por Dios para gobernar, reviste de un halo mesiánico sus acciones y los incita a perpetuarse en el poder. Los gobernantes religiosos, por considerarse depositarios de la verdad, no creen que otros estén habilitados para dirigir los destinos de su pueblo.

Un gobierno civil y democrático les reconoce a los ciudadanos una esfera de intimidad amplia, respetándoles la libertad de escoger un culto según se los indique su conciencia. Mientras que una democracia moderna espera que sus ciudadanos desarrollen en forma autónoma sus propios códigos morales de conducta, los Estados religiosos por su naturaleza intervienen en la esfera de acción de los individuos, buscando alinear su comportamiento con los postulados de la fe, anulando y restringiendo las libertades públicas.

Además, los Estados confesionales suelen explicar los males y problemas terrenales a partir de consideraciones religiosas, con lo cual eluden el debate democrático en torno a las políticas públicas que deben implementarse para darles solución. Recurren constantemente a la teodicea: a la explicación del mal a partir del más allá. Lo cual es contrario a las democracias civiles, si se tiene en cuenta que en éstas el ejercicio de la política se concreta en la confrontación de las ideas para mantener o recuperar el poder.   

Después de caídos los sátrapas, Egipto y Túnez necesitan redactar una Constitución democrática e incluyente. El reto para ambos países es lograr acordar un texto agnóstico y neutral respecto a las creencias de sus ciudadanos. De conseguirlo, habrán dado el primer paso para convertirse en verdaderas democracias. Lo ocurrido en Irán no debe repetirse.

*Abogado y Filósofo

jtirado@amya.com.co

Este es un espacio de opinión destinado a columnistas, blogueros, comunidades y similares. Las opiniones aquí expresadas pertenecen exclusivamente a los autores que ocupan los espacios destinados a este fin y no reflejan la posición u opinión de www.eluniversal.com.co.

TEMAS

DE INTERÉS

Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese