El gobierno distrital defiende en su proyecto de reordenamiento y control del estacionamiento en vías públicas, que será votado en el Concejo mañana, que es necesario el control y la organización de este actividad informal.
Esas son las razones que esgrime el director del Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT), Jorge Enrique González, para justificar el proyecto de acuerdo.
De convertirse en acuerdo el Alcalde tendrá tres meses a partir de la sanción del mismo para definir la reglamentación del sistema.
Lo que se pretende es que aquellas áreas o vías públicas del Centro, primordialmente, y de barrios como Manga, Bocagrande o Crespo, en las que de manera informal se registra el parqueo de vehículos, sean reguladas y entregadas en concesión a un particular, quien operará el servicio de parqueo y cobrará una tarifa pública a los usuarios. Estas áreas pasarán a llamarse Zonas de Estacionamiento Regulado (ZER) o ‘zonas azules’, que según González ya están legalizadas en varias ciudades, lo que le permitirá seguridad a los propietarios de vehículos y a la ciudad reorganizar su movilidad en sectores críticos como el Centro Histórico.
Opiniones del Concejo
Pero al proyecto le han salido varias críticas.
Los concejales Antonio Salim Guerra, William López y Américo Mendoza se pronunciaron sobre la suerte que correrán aquellas personas que por años se han dedicado al cuidado de carros. Guerra y López creen que es la oportunidad para vincular a estos cuida-carros a una actividad laboral formal, lo cual debe estar claro en el proyecto.
Para el concejal Mendoza hay muchos vacíos en esa materia en el proyecto, por lo que propone que se revise con lupa ese requisito.
Pero la oposición de los concejales David Múnera y César Pión se centra en varias falencias del proyecto.
Para Múnera, “entregar, mediante contratos de concesión la explotación económica del servicio público de las ZER es absolutamente ilegal, un cheque en blanco para los particulares y además inconveniente para la ciudad”.
El concejal del Polo considera que dicha entrega del espacio público “es ilegal, porque no tiene ningún tipo de estudio técnico que demuestre cuál es el impacto para la movilidad; de qué manera se determinan las calles o zonas de espacio público que se privatizan y cuáles son las tarifas a cobrar y las inversiones de los particulares; además no se dice cuáles son los intereses colectivos que se defienden”.
De aprobarse el proyecto según un sector del Concejo, se afectaría el sustento de más de 300 familias que dependen de un miembro de la familia cuidador de carros.
Por su parte el concejal César Pión, quien insiste en que la ciudad debe tener una Secretaría de Movilidad que vigile todas estas actividades, cree que el Distrito debe pensar y planificar otras soluciones para el problema del estacionamiento.Pión propone que las edificaciones nuevas construyan modelos arquitectónicos que incluyan sistemas de parqueo verticales para el despeje de vías. Solicita al Concejo que busque un área pública grande para el estacionamiento público, con sistemas de transporte hasta los lugares de trabajo de los usuarios.
“Es desatinado asignar sitios de parqueo a particulares, cuando no hemos podido arreglar los que tenemos. El Distrito de trabajar sobre la regulación más que en nuevas concesiones”, dice el Concejal.Este es el ambiente previo a la votación de la iniciativa distrital, que de no aprobarse, sumado al retiro del Estatuto Tributario, sería otro ‘strike’ de la administración en las extras del Concejo.Servicio con tecnología
La administración distrital plantea en el proyecto que la prestación efectiva del servicio público de estacionamiento en zonas reguladas, (ZER) se aplicará mediante la utilización de las denominadas tecnologías de la información, TIC, generando así que los servicios prestados por las entidades encargadas de regular la movilidad, sean modernos y eficientes.

