Indicadores económicos
2017-02-28

Dólar (TRM)
$2.896,27
Dólar, Venta
$2.975,00
Dólar, Compra
$2.690,00
Café (Libra)
US$1,62
Euro
$3.066,28
UVR, Ayer
$244,48
UVR, Hoy
$244,74
Petróleo
US$54,05

Estado del tiempo
2017-02-28

marea

Marea min.: -13 cms.

Hora: 18:49

Marea max.: 5 cms.

Hora: 12:08

Dirección viento: Noreste

Intensidad viento: 7 a 27 kms/h

Temp. superficial del mar: 28 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 1.8 a 2.2 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 27 ºC
Máx. 34 ºC

Pico y placa
2017-02-28

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m

5 - 6
Taxis
9 - 0
Motos
1 - 3 - 5 - 7 - 9

Santos recupera terreno para final dramática

-A A +A
 

Por: John Mario González

Columnista y analista

Especial para Colprensa

Aunque el candidato del Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga, mantiene el primer lugar de las preferencias electorales, cabe destacar que el candidato presidente Santos recupera terreno decisivo, después de meses de permanente estancamiento. Están en un empate técnico de cara a la segunda vuelta del próximo 15 de junio, con un 48,5 por ciento de intención de voto en la séptima Gran Encuesta de Gallup, y contra el 47,7 por ciento de Juan Manuel Santos.

Gallup había registrado saltos de garrocha del candidato Zuluaga en las encuestas desde el mes de marzo y le dio el 42,5 por ciento de los apoyos para una segunda vuelta en su medición de mayo, en tanto que el candidato Santos apenas registró en ese entonces el 35,1 por ciento, lo que de hecho se tradujo en el triunfo del candidato del Centro Democrático el pasado 25 de mayo por una diferencia de 3,6 por ciento de los votos, hoy esa diferencia en la práctica ha desaparecido.

La recuperación y el momentum del candidato de la Unidad Nacional, Juan Manuel Santos, se reflejan en los porcentajes obtenidos en varias de las preguntas de la encuesta, las cuales pueden arrojar una mejor comprensión de lo que sucederá de aquí al 15 de junio. En primer lugar, Santos se ha visto favorecido por el deslizamiento de la mayoría de los votantes de los candidatos perdedores, al obtener el 88 por ciento de los apoyos de los votantes del Polo Democrático, del 80,7 por ciento de los de la Alianza Verde, en contraste con el que puede ser un insuficiente 58,2 por ciento de los apoyos que obtiene Zuluaga de los votantes conservadores.

Un segundo factor es que después de la muy mala percepción de los ciudadanos sobre el camino que estaba tomando el país en mayo, la encuesta de junio muestra una recuperación del optimismo. La percepción de que las cosas van por buen camino aumenta al 35,5 por ciento, desde el sótano del 24,8 por ciento en mayo, mientras que la opinión de que las cosas van por mal camino cayó al 57,7 por ciento, desde el encumbrado 68,5 por ciento reflejado en mayo. Un mayor optimismo que también se plasma en el aumento de la imagen positiva de todas las principales instituciones del país, e incluso de la guerrilla de las Farc.

Un tercer hecho es que la opinión favorable del presidente Santos dio un verdadero salto, al pasar de una imagen favorable de apenas el 38,2 por ciento en mayo al 52 por ciento que ahora tiene. La otra cara de la moneda es que cae sustancialmente la imagen negativa del candidato presidente, al pasar de un desfavorable del 56,2 por ciento en mayo al 41,6 por ciento en junio, al tiempo que la imagen desfavorable del candidato Zuluaga subió del 31,8 por ciento registrada en mayo al 36,9 por ciento de ahora. Su imagen favorable subió levemente del 45,6 al 48,4 por ciento.

Un elemento positivo adicional para los propósitos reeleccionistas del presidente candidato Santos es que después de varios meses de aparecer como la cenicienta de los problemas nacionales, hay un aumento significativo de quienes ven un acuerdo con la guerrilla como prioritario y que pasa del 4,7 por ciento de mayo al 10,5 por ciento actual, ubicándose así como la cuarta prioridad ciudadana. El candidato Santos también se ve favorecido porque un 50,5 por ciento de los ciudadanos lo considere como el más capacitado para un acuerdo con la guerrilla, en contraste con el 28,3 por ciento que le otorga esa cualidad al candidato del Centro Democrático, Zuluaga.

En una segunda vuelta que sigue adquiriendo tintes de dramática, es conveniente puntualizar que si las maquinarias funcionan el día de las elecciones, el candidato Santos tiene grandes posibilidades de alzarse con el triunfo, ello en razón a que sus apoyos provienen principalmente del estrato 1 y 2, más susceptibles a las estructuras para la movilización política. Dado que la participación electoral de la Costa Caribe en la primera vuelta, la cual favoreció al candidato Santos, estuvo por debajo del 30 por ciento, y que dentro de la ponderación regional que hace Gallup la Costa Atlántica tiene algo de menor peso frente a la región centro oriental, por ejemplo, es también importante enfatizar que si la Costa se moviliza, el candidato Santos tiene aún mayores posibilidades de ganar al candidato Zuluaga.

Además de la Costa Caribe, hay otros dos elementos que pueden hacer de la segunda vuelta la final de infarto que se ha perfilado desde hace un mes. El primero será el cómo se decante el 28,6 por ciento de los votantes que aún están indecisos y, el segundo, cómo finalmente voten los bogotanos. En este momento hay un cerrado empate en la capital de la Republica entre Zuluaga, que obtiene el 47,5 por ciento de los apoyos, y Santos, que alcanza el 47,4 por ciento de la intención de voto.

A estas alturas, lo mejor es que la Registraduría, sin dudar de su eficiencia, se prepare para una final de infarto, en la que el ganador y la legitimidad del mismo pudieran definirse por una diferencia mínima de votos.

 

Notas recomendadas
2411 fotos
67702 seguidores
Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese

Comentarios

10 razones para no votar por santos

---1.INEFICACIA. Al iniciar el gobierno, Santos tenía cuatro retos importantes: la financiación de la salud, la calidad y cobertura de la educación, la oportunidad de la justicia, y el desarrollo rural. En ninguno de los cuatro mostró avances significativos. En el primero, presentó una propuesta cuestionable que se ‘durmió’ en el Congreso para no tocar intereses riesgosos para la reelección. En educación, en 2011 presentó una propuesta privatizadora de la educación pública y tuvo que recular ante las marchas de los universitarios. La reforma a la justicia fue un monstruo que beneficiaba a los magistrados de las altas cortes mejorando sus salarios y pensiones, y tuvo que hundirla el propio gobierno ante el escándalo generado. El agro siguió postrado ante el desconocimiento del gobierno del paro campesino y de las demandas de los agricultores.
2.DETERIORO DE LA SEGURIDAD. Entre 2010 y lo que va de 2014 las FARC y el ELN ejecutaron unas cuatro mil acciones violentas que afectaron directa o indirectamente a 20 millones de personas. Desde 2012, se han perpetrado más de 200 ataques por año contra la Fuerza Pública, el triple que en 2008. Desde mediados de 2010, la violencia de estos grupos ilegales ha afectado más de 350 municipios, incluido el Distrito Capital.
Los atentados contra la infraestructura petrolera en 2013 crecieron un 200% con relación a 2010. Los ataques contra el sistema de interconexión eléctrica pasaron de 24, en 2010, a cerca de un centenar al año. Los retenes ilegales se han venido triplicando desde 2012, con relación a 2010, que fue el último año del gobierno anterior. La guerrilla de las FARC ha retomado el control de zonas que había perdido, como Cauca, Nariño y Putumayo.
3.MERMELADA. Por incapacidad de imponer sus tesis por la vía de la persuasión, o de establecer acuerdos programáticos para lograr las mayorías, el gobierno ha tenido que recurrir a la politiquería reviviendo los auxilios parlamentarios prohibidos en la Constitución de 1991, bajo la forma de ‘cupos indicativos’. Esto es, dinero que el gobierno entrega a cada congresista para que sea ‘invertido’ en proyectos de desarrollo de su región, pero que normalmente termina usado en la compra de votos de los parlamentarios en sus regiones, a cambio de apoyar al gobierno para la reelección.
4.MÁS MERMELADA. En un país donde el 70% de los trabajadores recibe entre uno y dos salarios mínimos, el presidente Santos promovió el aumento del sueldo de los congresistas en casi $8 millones, esto es 13 salarios mínimos; con lo cual los parlamentarios alcanzaron un ingreso mensual de $28 millones, sin contar los auxilios que gozan. Todo esto, como premio a su respaldo a la coalición de gobierno y como un ‘cariño’ para conservar la lealtad de su voto en las siguientes iniciativas gobernativas que sean presentadas.
5.LIBERTAD DE PRENSA. No solo se afecta la libertad de prensa censurándola, sacándola del aire, o persiguiendo a los periodistas críticos del gobierno. También mediante la autocensura, a través de una descomunal pauta publicitaria del gobierno en los medios, que se calcula en $ 3 billones, condicionada a presentar una imagen positiva de éste ante la opinión pública. Asimismo, los dos canales privados de televisión durante estos cuatro años han conservado su porción del mercado, en tanto que el gobierno se ha abstenido de reabrir la licitación del ‘tercer canal’; y, a cambio, la información del gobierno se presenta sin mayor crítica a su gestión o sobredimensionando sus logros. ¿Dónde queda la pluralidad y el derecho a la información de los ciudadanos? Al respecto, la denuncia del periodista Juan Gossaín.
6.INCOHERENCIA IDEOLÓGICA. El presidente Santos fue elegido como defensor de unas tesis (la Seguridad Democrática), y gobernó con otras (las de la nueva izquierda latinoamericana). Era acérrimo contradictor de las dictaduras cubana y venezolana y terminó siendo su ‘nuevo mejor amigo’. Llamaba terrorista a las FARC y los sentó como legítimos interlocutores del Estado y de la sociedad colombiana para dialogar los temas del país. En su elección y posesión llamó a Uribe “el mejor presidente de la historia”, y después lo acusó de corrupto y de paramilitar. Un día destituyó a Petro por “mal alcalde”, y al día siguiente recibió su apoyo para la reelección. Quiénes lo elijan ahora, ¿qué podrán esperar de él?
7.DESPROTECCIÓN DE LA FAMILIA. La familia es el núcleo fundamental de la sociedad, dice el artí[-- Censurado --] 42 de la Constitución Política, y como tal debe gozar de la protección y defensa del Estado. Santos es partidario del matrimonio, y por consiguiente, de la adopción por parejas del mismo sexo. También se ha declarado a favor del aborto, en los términos establecidos por la Corte Constitucional en la sentencia C-355 de 2006.
8.SECTARISMO Y ESTIMATIZACIÓN. Varios sectores han manifestado reparos hacia la forma como se adelanta el proceso de paz en La Habana, a lo que el presidente les ha respondido con epítetos como “guerreristas”, o les ha acusado de ser parte de “una mano oscura” en contra de la paz, o de pertenecer a la “extrema derecha”. Por su parte, Armando Benedetti, miembro de la coalición de gobierno en el Congreso, declaró públicamente que quienes no apoyan la paz “merecen ser fusilados”. De la misma forma, Santos ha calificado a su rival, Oscar Iván Zuluaga, de auspiciador de la guerra por considerar que debe exigirse a las FARC la cesación de actos terroristas para continuar con la negociación. Según el presidente, Zuluaga generara pánico en la ciudadanía al cuestionar la voluntad real de paz de los delegados de las FARC, quienes negocian en Cuba al tiempo que en Colombia incrementan los actos terroristas.
9.APOLOGÍA DEL CRIMEN. Las FARC estaban condenadas al olvido y a la derrota militar y mediática. Santos promovió su repotenciación militar, política e internacional. Las FARC, declarada ‘terrorista’ por EE.UU, Canadá y la Unión Europea y eficazmente combatida por el Estado después el fracaso de los diálogos del Caguán, goza de figuración mundial por sus acciones violentas y por su vocería política en Cuba, mientras el presidente se abstiene de calificarla de terrorista y condenar sus crímenes contra soldados, policías y civiles. Al mismo tiempo, desdeña el legítimo reclamo de justicia de las víctimas.
El gobierno promovió el “Marco Jurídico para la Paz” y la “Ley de Reparación de Víctimas y Restitución de Tierras”, en las que soterradamente se contempla impunidad para crímenes atroces y de lesa humanidad estableciendo “conexidad” con el delito político. Se enaltece a las FARC y al ELN como partes de un ‘conflicto armado’, equiparándolas con las Fuerza Pública legítima del Estado, y se responsabiliza patrimonialmente a éste de los crímenes perpetrados por estos grupos. ¿No es esto una manguala del gobierno con los delincuentes en contra de la sociedad?
10.HÁBIL JUGADOR DE PÓKER. Nunca se ha desestimado la posibilidad de lograr el desmantelamiento de las FARC y del ELN por la vía de la negociación. De hecho así se hizo con las Autodefensas Unidas de Colombia. Si esto contribuye a la paz es bienvenido. El sofisma está en que, con el crimen, no todo puede ser objeto de negociación. El gobierno, como represente de la sociedad, no está moralmente legitimado para negociar los temas sustantivos del país con el crimen. Estos debe negociarlos con las bancadas en el parlamento, y en un diálogo permanente con los diferentes sectores sociales. ¿Cómo puede ser un éxito alcanzar acuerdos sobre política agraria con los principales autores de extorsiones, secuestros, asesinatos y desplazamientos de campesinos durante los últimos 50 años? ¿Cómo puede serlo premiar con impunidad, participación política y medios de comunicación a los perpetradores de crímenes atroces y de lesa humanidad? ¿No es cínico negociar la política anti-drogas con el mayor cartel de narcotráfico del mundo? Lo negociable con los criminales son las condiciones de su sometimiento a la justicia (reducción de penas), a cambio de que éstos pidan perdón a la sociedad, cuenten toda la verdad de sus delitos y reparen a las víctimas con el producto de l.
ilicito

SANTOS COMPRA LA PRENSA Y TELEVISION CON MERMELADA

.-.Los jefes de la gran prensa se alinean con la reelección
Por: Juanita León, Lun, 2014-05-12 02:31
Colaboradores:
Laura Ardila Arrieta
A dos semanas del día de elecciones, la alineación de los directores de la gran prensa con la reelección es evidente. Es otro activo importante que tiene la ya poderosa campaña del candidato-presidente.
Una pequeña muestra de estas simpatías quedó en evidencia en la última semana con las diferencias de cubrimiento frente al escándalo del hacker en la campaña de Óscar Iván Zuluaga (tema que se analizó intensivamente y desde todos los ángulos) y el de la supuesta entrega de 12 millones de dólares a J.J. Rendón o al ex alto consejero político de Santos (o a ambos) por parte de un grupo de narcotraficantes para negociar su fallida entrega al Gobierno.
También con la aceptación por parte de los grandes medios de que el presidente-candidato no aceptara ir a debates con sus contrincantes. En cambio de elevarle el costo de tal decisión, que minimiza las oportunidades de los ciudadanos de contrastar las tesis de los candidatos al mismo tiempo, los canales y los medios impresos que en el pasado convocaron estos debates optaron por hacerles entrevistas individuales.
“Los grandes medios están siempre con la institucionalidad y cuando existe reelección la reelección es la institucionalidad”, dice el analista de medios Germán Rey.
Aunque los grandes medios han sido tradicionalmente gobiernistas, en el caso de Juan Manuel Santos este apoyo es más pronunciado por varias razones: por su origen social y porque viene de una familia de periodistas, Santos tiene relaciones muy estrechas con los dueños de los grandes medios; porque siendo Álvaro Uribe un factor explicativo de estas elecciones, la tendencia antiuribista actual de los medios le ayuda al Presidente; porque en Palacio son extremadamente sensibles al cubrimiento de los medios tradicionales y cuando no les gusta algún artí[-- Censurado --] suelen llamar y reclamar. Y porque el proceso de paz da una buena excusa para aliarse con el gobierno sin rubor.
El efecto Gonzalo
En El Espectador, el segundo diario de circulación nacional después de El Tiempo, se vive lo que podría llamarse “el efecto Gonzalo”, como le dijo una fuente conocedora a La Silla. Se trata de la influencia que ejerce en la sección política de ese periódico Gonzalo Córdoba Mallarino, presidente de Caracol TV y de El Espectador, ahijado de Julio Mario Santo Domingo (el dueño de los dos medios) y amigo personal del presidente Juan Manuel Santos y de su fórmula Germán Vargas Lleras.
Aunque a ningún periodista del periódico se le ha prohibido de manera expresa cubrir un determinado tema en estas elecciones y, por el contrario, la directriz desde la dirección de Fidel Cano es mantener el mayor rigor e independencia posibles (algo que ha sido tradición en El Espectador), la influencia de Córdoba sí ha generado episodios de autocensura por parte de algunos reporteros.
Estos prefieren no proponer temas que afecten al Presidente para evitarse problemas con una de las figuras más importantes de ese diario, cuyo efecto ha generado que ahora los jefes en la redacción estén más pendientes de que no se les de "duro" a Santos y a Vargas
Según fuentes que conocen por dentro el periódico, “el efecto Gonzalo” consiste básicamente en las llamadas que suele hacer Córdoba a algunos jefes para verificar los enfoques en las historias sobre Santos. “Nunca llama a los periodistas sino a los jefes, y pregunta cómo van a salir los temas que tienen que ver con Santos. Cuando hay alguna nota en contra de él (de Santos), se molesta y pregunta que si lo que se quiere es desinstitucionalizar al país”, dijo una de esas fuentes.
Otra fuente por aparte agregó que “el efecto Gonzalo” a veces es “a posteriori”, es decir que la llamada a los jefes en la redacción se presenta después de publicadas las historias sobre Santos. “A Gonzalo le hablan de Palacio directamente y a veces se emberraca y llama”.
El Espectador está dando cabida a todos los aspirantes a la Presidencia con un cubrimiento amplio que incluye perfiles, entrevistas y un día de campaña con todos ellos. Aunque no es el Director, el poderoso efecto ‘Gonzalo’ en uno de los diarios más antiguos de Colombia se ha sentido más bien en la ausencia de información contundente sobre algunos asuntos desfavorables para Santos, como por ejemplo la llamada mermelada (cupos indicativos para invertir en las regiones cuyo destino es decidido por los congresistas).

?
El Espectador conserva la pluralidad de voces en sus páginas. En la redacción, sin embargo, se siente el peso del presidente del medio.
El Espectador fue uno de los primeros tres medios que obtuvo la denuncia uribista de la mermelada y que la publicó cuando ya la había sacado Caracol Radio. Después de transcribir esa denuncia uribista y las reiteradas respuestas de Santos desmintiendo que se trate de la manera para aceitar su reelección, en el punto com (su plataforma más leída) no se encuentran historias que intenten verificar si los datos de los uribistas son ciertos o falsos.
En un historia titulada '¿Por qué la mermelada no es ilegal?', el asunto de los cupos indicativos queda reducido a una controversia que viene de años anteriores, lo que abraza la tesis santista que intenta justificarse porque Álvaro Uribe y otros presidentes también repartieron mermelada ("Uribe terminó diabético con tanta mermelada", dijo Vargas Lleras). Sólo en dos párrafos de esa nota se dice que el debate de los cupos "resurgió" en las pasadas legislativas con las votaciones atípicas de los senadores Ñoño Elías y Musa Besaile.
Sobre el paro agrario, otro asunto espinoso para el gobierno Santos, una fuente dijo: "(César) Jerez (uno de los líderes de la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina) es impensable de entrevistar. Alguna vez le hicieron una entrevista y no cayó bien. El paro se cubre suavecito y desde los escritorios".
Para no ir más lejos, en la edición de este domingo (que es las más importante de la semana), la carátula y las seis primeras páginas estuvieron dedicadas a analizar el tema de las chuzadas y el hacker de la campaña de Zuluaga. En cambio, solo hay una breve mención de un párrafo al tema de J.J. Rendón en la historia “las campañas rayan lo judicial”. Y hay un perfil de tres páginas del presidente.
Dicen que recientemente Gonzalo Córdoba se molestó por la publicación de una entrevista en la que el alcalde Gustavo Petro, quien acababa de salir destituido del Palacio de Liévano, acusaba a Vargas de ser “el jefe político de un cartel de contratistas”, y que por eso al día siguiente salió una respuesta inmediata del exministro respondiéndole a Petro hecha a la medida de Vargas Lleras.
Una de las fuentes consultadas contó además que luego de una historia en la que se mencionaba las veces en las que Santos ha desautorizado a sus ministros se llegó a hablar de la posibilidad, supuestamente sugerida por Córdoba, de contratar un supraeditor para supervisar los contenidos de la época electoral. Esto, sin embargo, nunca se concretó y fue negado por Córdoba a La Silla.
Consultado, Gonzalo Córdoba le dijo a La Silla que la política para este cubrimiento electoral en el periódico es la de tener la mayor ecuanimidad posible y la de "estar alejados de los adjetivos negativos y los epítetos. El resto son necedades de quienes quieren matricularlo a uno con un candidato. Aquí se trata de darles espacio a todos (los candidatos), casi que milimétricamente. Dijeron que no queríamos publicar una encuesta favorable a Óscar Iván (Zuluaga), pero eso no es cierto".
El empresario negó estar del lado de algún aspirante en especial y dijo que, por el contrario, no se mete en los asuntos del cubrimiento político.
Córdoba agregó que en el Canal Caracol, de donde también es presidente, se están emitiendo entrevistas con todos los aspirantes presidenciales.
El consejero de Santos

En El Tiempo el santismo no suele ser cuestionado por los periodistas.
El Tiempo también destina un espacio fijo para contar qué hace cada uno de los candidatos presidenciales, los han entrevistado a todos y en esa página, el cubrimiento es casi milimétrico.
Pero por fuera de esa página, el periódico es abiertamente santista.
“Tengo la clarísima percepción de que los medios que tienen mayor cobertura están alinéandose a favor de la reelección”, dijo a La Silla Cecilia Orozco, directora de Noticias Uno y columnista de El Espectador. “Esa alineación se nota en el lugar en el que ubican las noticias, en el espacio y tiempo que le dan a los temas, en cómo minimizan unas cosas, y agrandan otras”.
Un ejemplo de esto es cómo cubrió El Tiempo los escándalos que movieron la campaña la semana pasada.
El lunes, cuando los demás medios escritos y radiales abrieron con el escándalo del supuesto pago de 12 millones de dólares a J.J. Rendón o a Germán Chica por parte de un grupo de narcos, el periódico no dijo nada.
El martes, con el escándalo ocupando todos los titulares, el periódico le dio un espacio pequeño en primera página, y tituló solo que Rendón se iba de la campaña de Santos.
El viernes hizo dos breves crónicas del día anterior en las campañas de Santos y Zuluaga. Mientras que la primera no mencionaba los escándalos y solo hablaba de la propuesta de seguridad de Santos, la segunda giraba alrededor del golpe que había sido el escándalo para la campaña.
Su edición del domigo abrió con “los archivos del ‘hacker’ acusado de espiar los diálogos y una entrevista al respecto del fiscal Montealegre y las primeras cuatro páginas se fueron enteramente en el escándalo de la campaña uribista.
No hubo en la primera página ninguna mención a J.J. Rendón, a pesar de que la Unidad Investigativa del diario tenía la chiva (en la página 8) de que el asilo del estratega político en Estados Unidos podría estar en riesgo por el supuesto pago de los narcos y el dato que el asesor de Santos compró un penthouse de 4 millones de dólares en la Florida diez días despúes de que la Fiscalía de Colombia recibió la oferta de los emisarios de Comba.
Otro ejemplo evidente fue cuando salió la encuesta de Datexco que daba como empate de Santos en segunda vuelta a Peñalosa. El Tiempo tituló que Santos encabezaba en primera vuelta.
La decisión final sobre qué va en la primera página y qué titular abre el periódico suelen ser del director. Hace unos años, esta discusión con los editores de sección era intensa. Ya no. De hecho, hace tres semanas cuando el Presidente fue al periódico, no fueron pocos los periodistas que tomaron turnos para tomarse fotos con Santos.
“Uno tiene que saber para quién trabaja. Y si no puede mantener esa lealtad es mejor irse del periódico”, dijo uno de los periodistas entrevistados. No se refería a Luis Carlos Sarmiento, el dueño actual del diario sino a su director Roberto Pombo.
Durante el gobierno pasado, el entonces presidente Uribe entró en directa confrontación con los periodistas más críticos de su gestión, insultandolos por radio o estigmátizandolos, lo que intimidó a muchos. Santos es todo lo contrario.
En sus viajes internacionales suele ir acompañado de uno o más directores de medios; los invita a ver películas en Casa de Nariño; el día de las elecciones legislativas, los invitó a almorzar antes de que salieran los resultados electorales.
Cuando hay temas sensibles, los invitan a reuniones pequeñas y les piden que ayuden al gobierno. Así sucedió después del fallo de la Corte Internacional de Justicia cuando después de insinuar que no lo cumplirían, el gobierno decidió que el camino era tener una interlocución con Nicaragua. Necesitaban que los medios abrieran en la opinión un espacio de maniobra para ello, fue el tema de esa reunión. Alguien que estuvo presente con la Canciller cuenta que Yamid Amat se cogía la cabeza y decía, “¿cómo así? ¿ahora nos tocará decir todo lo contrario?”.
De todos los directores de medios, Pombo es quizás el más cercano a Santos.
Como contó La Silla en su historia sobre los 'súper poderosos' de la Casa de Nariño, el Presidente lo llama con frecuencia a discutir temas y según dijeron tres fuentes, el Presidente lo escucha con mucho respeto.
"No tiene nada que ver que sea de El Tiempo", dijo una de las fuentes. “El es una tercera opinión que no pertenece al círculo amarrado al Presidente y el Presidente cree en lo que dice".
Esa cercanía con Palacio se refleja también en la página editorial. Los altos funcionarios del gobierno tienen acceso a espacios privilegiados para exponer sus tesis en momentos álgidos. El único columnista verdaderamente uribista que quedaba, Fernando Londoño, salió la semana pasada.
Cuando el presidente Santos dijo, a raíz de la restitución de Gustavo Petro, que tocaba reformar la tutela y se armó todo un debate al respecto, el jefe negociador del gobierno en La Habana Humberto de la Calle escribió una columna sobre la importancia de la tutela y cómo podría ser reformada sin que esto significara acabarla.
Luego, en el programa de debate radial Hora 20, Néstor Humberto Martínez, aliado de Vargas Lleras en Cambio Radical y quien fungía como entrevistador, le preguntó al Presidente-candidato sobre la tutela y éste aprovechó para remitirse a la columna de De la Calle.
El peso de la familia
?
Estas son dos de las carátulas de Semana este año que han causado controversia en las redes. La primera, porque cedió su carátula a un funcionario del gobierno. La segunda, porque abrazó de frente las tesis del gobierno
?
La revista Semana se convirtió durante el gobierno de Uribe en un símbolo de la oposición por su cubrimiento independiente y valiente de las chuzadas del Das, la parapolítica, las torturas en Tolemaida y en general los abusos del gobierno.
Es una inercia que todavía impregna la imagen de Semana pero como Uribe ha sido un factor explicativo de las elecciones, el tono antiuribista de la revista ha terminado por beneficiar a Santos.
Pero quizás porque venían acostumbrados de otra época, la llegada a la Casa de Nariño del tío del director de la revista le ha dado duro a muchos dentro de la redacción, que ahora sienten que las historias críticas del gobierno ya no son bienvenidas como antes.
“Solía haber discusiones álgidas. Ya no las hay. Esta elecciones llegan cuando los periodistas están derrotados”, dice alguien que conoce la revista por dentro.
“Ni para qué comienza uno a investigar temas que no le convengan al Presidente. Uno se siente como si fuera la oposición”, dice uno de los que trabajan allí.
En Semana no existe una órden explícita de no escribir contra Santos. Pero se utilizan técnicas más sutiles para controlar los enfoques como reducir el número de páginas para los artículos críticos; editar un par de frases de tal forma que se matiza todo el sentido de una historia; maximizar los temas que abrazan las tesis del gobierno; y poner en carátula unas notas y adentro otras más polémicas, así sean en principio más noticiosas.
Desde hace un tiempo, Felipe López, el dueño de la revista y amigo personal de Santos, que llevaba años solo escribiendo los confidenciales y muy de vez en cuando una historia, escribe la mayoría de las carátulas sobre temas políticos y hasta dos notas a la semana, lo que refuerza la alineación de la revista con la reelección.
A pesar de que el cubrimiento en líneas generales es muy favorable al gobierno, en más de una ocasión han llamado desde Palacio a protestar. Por ejemplo, con la carátula de La Paradoja de Santos, en el que la tesis era que el país iba bien, pero el Presidente mal. O cuando publicaron la última encuesta en la que Óscar Iván Zuluaga despegaba en las encuestas.
“Las rabietas de Palacio son operaciones de relaciones públicas. Es una forma de decir yo solo acepto que me traten excelentemente bien”, dice alguien que conoce la lógica de la Casa de Nariño. Del círculo interno de Santos, por ejemplo, llamaron a los canales a protestar por el “excesivo” cubrimiento del reciente paro. Y eso que algunos viceministros tuvieron que acudir a empresas privadas en las regiones para enterarse en qué iban las manifestaciones.
Alejandro Santos, el director de Semana, dice que “plantear la discusión de si uno está alineado es típico de un enfoque maniqueísta de la mentalidad blanco o negro, cuando la realidad colombiana está llena de grises.”
Dice que la revista valora como positivo el esfuerzo que ha hecho el gobierno Santos por la ley de víctimas y de tierras. Ve como regulares los esfuerzos en infraestructura y salud pues han sido bien intencionados pero no se han concretado. Y muy malo, el uso de la maquinaria, o la poca importancia que le ha dado a la educación.
“El cubrimiento ha sido reflejo de esas posiciones. A veces es favorable, a veces es crítica”, dice.
Alejandro dice –con razón- que el escándalo más grande de este gobierno, que ha sido el de los militares, que provocó todo el cambio de la cúpula, lo reventó Semana.
La publicación de la historia sobre Andromeda la sacó en realidad Semana.com, lo que generó algunas suspicacias sobre por qué no lo había hecho la impresa. La razón es que la historia estaba lista desde hacía varios meses pero no había podido salir. Un día se enteraron de que El Tiempo los iba a chiviar, y como era martes, decidieron adelantarse y publicarla online. A la semana siguiente, salieron con una historia aún más fuerte contra el gobierno en la impresa.
El director también refuta la tesis de que los foros que se han convertido en una importante fuente de ingresos para la revista y que en muchas ocasiones se hacen en llave con entidades del gobierno como Planeación Nacional, Ecopetrol o Colciencias, además de empresas privadas, les haya quitado independencia.
“Semana tiene el deber de estimular el debate. Nosotros manejamos la agenda, y buscamos los temas que nos parecen relevantes”, dice. “Es una mentalidad fundamentalista pensar que eso nos resta independencia”.
Es una realidad que en la medida en que el negocio de los impresos comienza a verse golpeado por Internet (una tendencia mundial que en Colombia no se ha sentido tan fuerte como en otros lugares) los medios han comenzado a realizar más eventos para financiarse.
Esta semana, por ejemplo, se lanzará Reconciliación Colombia, un megaproyecto liderado por la revista Semana y en el que están la mayoría de los grandes medios, empresas privadas, la cooperación internacional y entidades del Estado como la Unidad de Víctimas y la Agencia Colombiana para la Reintegración.
El objetivo de la iniciativa es “visibilizar procesos y experiencias de reconciliación que ya se están dando en las regiones del país que han sufrido como consecuencia del conflicto armado y otras acciones violentas”.
Dado que todos los grandes medios forman parte de esta iniciativa, por coincidencia o por diseño, en las próximas semanas el mensaje de paz de Santos se verá reforzado por esta campaña de reconciliación. Y es que el tema de la paz termina siendo uno de los argumentos más poderosos para que la gran prensa sienta en esta oportunidad más justificada su alineación con el candidato que tiene la mayor apuesta por ella y que además es presidente.,,,,,,,,,

10 RAZONES PARA NO VOTAR POR SANTOS

1.INEFICACIA. Al iniciar el gobierno, Santos tenía cuatro retos importantes: la financiación de la salud, la calidad y cobertura de la educación, la oportunidad de la justicia, y el desarrollo rural. En ninguno de los cuatro mostró avances significativos. En el primero, presentó una propuesta cuestionable que se ‘durmió’ en el Congreso para no tocar intereses riesgosos para la reelección. En educación, en 2011 presentó una propuesta privatizadora de la educación pública y tuvo que recular ante las marchas de los universitarios. La reforma a la justicia fue un monstruo que beneficiaba a los magistrados de las altas cortes mejorando sus salarios y pensiones, y tuvo que hundirla el propio gobierno ante el escándalo generado. El agro siguió postrado ante el desconocimiento del gobierno del paro campesino y de las demandas de los agricultores.
2.DETERIORO DE LA SEGURIDAD. Entre 2010 y lo que va de 2014 las FARC y el ELN ejecutaron unas cuatro mil acciones violentas que afectaron directa o indirectamente a 20 millones de personas. Desde 2012, se han perpetrado más de 200 ataques por año contra la Fuerza Pública, el triple que en 2008. Desde mediados de 2010, la violencia de estos grupos ilegales ha afectado más de 350 municipios, incluido el Distrito Capital.
Los atentados contra la infraestructura petrolera en 2013 crecieron un 200% con relación a 2010. Los ataques contra el sistema de interconexión eléctrica pasaron de 24, en 2010, a cerca de un centenar al año. Los retenes ilegales se han venido triplicando desde 2012, con relación a 2010, que fue el último año del gobierno anterior. La guerrilla de las FARC ha retomado el control de zonas que había perdido, como Cauca, Nariño y Putumayo.
3.MERMELADA. Por incapacidad de imponer sus tesis por la vía de la persuasión, o de establecer acuerdos programáticos para lograr las mayorías, el gobierno ha tenido que recurrir a la politiquería reviviendo los auxilios parlamentarios prohibidos en la Constitución de 1991, bajo la forma de ‘cupos indicativos’. Esto es, dinero que el gobierno entrega a cada congresista para que sea ‘invertido’ en proyectos de desarrollo de su región, pero que normalmente termina usado en la compra de votos de los parlamentarios en sus regiones, a cambio de apoyar al gobierno para la reelección.
4.MÁS MERMELADA. En un país donde el 70% de los trabajadores recibe entre uno y dos salarios mínimos, el presidente Santos promovió el aumento del sueldo de los congresistas en casi $8 millones, esto es 13 salarios mínimos; con lo cual los parlamentarios alcanzaron un ingreso mensual de $28 millones, sin contar los auxilios que gozan. Todo esto, como premio a su respaldo a la coalición de gobierno y como un ‘cariño’ para conservar la lealtad de su voto en las siguientes iniciativas gobernativas que sean presentadas.
5.LIBERTAD DE PRENSA. No solo se afecta la libertad de prensa censurándola, sacándola del aire, o persiguiendo a los periodistas críticos del gobierno. También mediante la autocensura, a través de una descomunal pauta publicitaria del gobierno en los medios, que se calcula en $ 3 billones, condicionada a presentar una imagen positiva de éste ante la opinión pública. Asimismo, los dos canales privados de televisión durante estos cuatro años han conservado su porción del mercado, en tanto que el gobierno se ha abstenido de reabrir la licitación del ‘tercer canal’; y, a cambio, la información del gobierno se presenta sin mayor crítica a su gestión o sobredimensionando sus logros. ¿Dónde queda la pluralidad y el derecho a la información de los ciudadanos? Al respecto, la denuncia del periodista Juan Gossaín.
6.INCOHERENCIA IDEOLÓGICA. El presidente Santos fue elegido como defensor de unas tesis (la Seguridad Democrática), y gobernó con otras (las de la nueva izquierda latinoamericana). Era acérrimo contradictor de las dictaduras cubana y venezolana y terminó siendo su ‘nuevo mejor amigo’. Llamaba terrorista a las FARC y los sentó como legítimos interlocutores del Estado y de la sociedad colombiana para dialogar los temas del país. En su elección y posesión llamó a Uribe “el mejor presidente de la historia”, y después lo acusó de corrupto y de paramilitar. Un día destituyó a Petro por “mal alcalde”, y al día siguiente recibió su apoyo para la reelección. Quiénes lo elijan ahora, ¿qué podrán esperar de él?
7.DESPROTECCIÓN DE LA FAMILIA. La familia es el núcleo fundamental de la sociedad, dice el artí[-- Censurado --] 42 de la Constitución Política, y como tal debe gozar de la protección y defensa del Estado. Santos es partidario del matrimonio, y por consiguiente, de la adopción por parejas del mismo sexo. También se ha declarado a favor del aborto, en los términos establecidos por la Corte Constitucional en la sentencia C-355 de 2006.
8.SECTARISMO Y ESTIMATIZACIÓN. Varios sectores han manifestado reparos hacia la forma como se adelanta el proceso de paz en La Habana, a lo que el presidente les ha respondido con epítetos como “guerreristas”, o les ha acusado de ser parte de “una mano oscura” en contra de la paz, o de pertenecer a la “extrema derecha”. Por su parte, Armando Benedetti, miembro de la coalición de gobierno en el Congreso, declaró públicamente que quienes no apoyan la paz “merecen ser fusilados”. De la misma forma, Santos ha calificado a su rival, Oscar Iván Zuluaga, de auspiciador de la guerra por considerar que debe exigirse a las FARC la cesación de actos terroristas para continuar con la negociación. Según el presidente, Zuluaga generara pánico en la ciudadanía al cuestionar la voluntad real de paz de los delegados de las FARC, quienes negocian en Cuba al tiempo que en Colombia incrementan los actos terroristas.
9.APOLOGÍA DEL CRIMEN. Las FARC estaban condenadas al olvido y a la derrota militar y mediática. Santos promovió su repotenciación militar, política e internacional. Las FARC, declarada ‘terrorista’ por EE.UU, Canadá y la Unión Europea y eficazmente combatida por el Estado después el fracaso de los diálogos del Caguán, goza de figuración mundial por sus acciones violentas y por su vocería política en Cuba, mientras el presidente se abstiene de calificarla de terrorista y condenar sus crímenes contra soldados, policías y civiles. Al mismo tiempo, desdeña el legítimo reclamo de justicia de las víctimas.
El gobierno promovió el “Marco Jurídico para la Paz” y la “Ley de Reparación de Víctimas y Restitución de Tierras”, en las que soterradamente se contempla impunidad para crímenes atroces y de lesa humanidad estableciendo “conexidad” con el delito político. Se enaltece a las FARC y al ELN como partes de un ‘conflicto armado’, equiparándolas con las Fuerza Pública legítima del Estado, y se responsabiliza patrimonialmente a éste de los crímenes perpetrados por estos grupos. ¿No es esto una manguala del gobierno con los delincuentes en contra de la sociedad?
10.HÁBIL JUGADOR DE PÓKER. Nunca se ha desestimado la posibilidad de lograr el desmantelamiento de las FARC y del ELN por la vía de la negociación. De hecho así se hizo con las Autodefensas Unidas de Colombia. Si esto contribuye a la paz es bienvenido. El sofisma está en que, con el crimen, no todo puede ser objeto de negociación. El gobierno, como represente de la sociedad, no está moralmente legitimado para negociar los temas sustantivos del país con el crimen. Estos debe negociarlos con las bancadas en el parlamento, y en un diálogo permanente con los diferentes sectores sociales. ¿Cómo puede ser un éxito alcanzar acuerdos sobre política agraria con los principales autores de extorsiones, secuestros, asesinatos y desplazamientos de campesinos durante los últimos 50 años? ¿Cómo puede serlo premiar con impunidad, participación política y medios de comunicación a los perpetradores de crímenes atroces y de lesa humanidad? ¿No es cínico negociar la política anti-drogas con el mayor cartel de narcotráfico del mundo? Lo negociable con los criminales son las condiciones de su sometimiento a la justicia (reducción de penas), a cambio de que éstos pidan perdón a la sociedad, cuenten toda la verdad de sus delitos y reparen a las víctimas con el producto de l
ilicito..

URIBE, EL PELIGROSO ENCANTO DE LA SERPIENTE

Desde jóvenes estuvimos bajo el influjo de la poesía festiva, caústica e irreverente del 'Tuerto' López, y en uno de sus recordados sonetos llamado 'Fabulita' nos recrea un episodio que parece sacado de la actualidad nacional cuando escribe: "Y el pobre pajarillo trinaba tan feliz sobre el anillo feroz de una culebra mapaná".

Y me viene a la memoria porque ese es el peligro al que expone a los colombianos el expresidente Uribe. Pues así como la serpiente con su mirada fija y el silbido de su lengua viperina encanta y atonta al incauto pajarito, el expresidente atonta y encanta a los colombianos con su figura de seminarista iluminado, su discurso de tierra arrasada contra la guerrilla, su habilidad para mentir sin que se le tuerza la boca, su capacidad infinita para dañar la vida de sus subalternos, su forma solapada de repartir 'mermelada' como en la 'Yidispolítica' sin reconocerlo y su afán de hacer daño camuflado en un discurso de probidad.

Pues bien, el jefecito Uribe tiene bien catequizados a sus pupilos, de tal manera que hay una estrategia para encantar a las personas y a los medios, basada en las mil y unas formas de engaño que ha conocido la humanidad en toda su historia.

Como no hay espacio para explicar todas estas formas, se pueden mencionar la del 'espejito' -que hipnotiza a las gentes igual que a los indios en la conquista-, la de los 'dólares invisibles' para pagar servicios que no entran oficialmente a la campaña, la de 'negar, negar y negar' -la versión mejorada de trabajar, trabajar y trabajar- y la del 'candidato títere' -que piensa como Uribe y tiene la voz de Zuluaga-.

Lo que sí puedo decirles es que cuando un inocente pajarito se para encima de una peligrosa y atrayente culebra mapaná, nada bueno puede pasar. Lo mismo que cuando creemos en un mentirosito profesional. Después no digan que no les avisé.