En los últimos días, el presidente Santos sorprendió a la opinión pública con la decisión de cambiar la terna para aspirar al cargo de Fiscal General de la Nación, con el ánimo de destrabar un proceso que debió definirse el primero de agosto del año 2009.
Esta noticia fue acogida por los analistas como un “acierto” del Primer Mandatario. "Es una muy buena decisión para saber si se destraba la elección. Al postular una nueva terna se optó por salir de este inconveniente”, dijo el analista Alejo Vargas.