Reinado Nacional de Belleza
El Universal Cartagena

En desfile de Independencia, alegre fusión de razas

Lo vivido ayer fue un derroche de creatividad y esmero. El desfile de Independencia fue cuna concentración regional. La Gorda de Botero, representada por Ingrid Castro. La Gorda de Botero, representada por Ingrid Castro. Shirlie Salgado, bailarina de la Escuela de Zamba Falo de Sousa. Shirlie Salgado, bailarina de la Escuela de Zamba Falo de Sousa. Alexander Fuentes encarnó al Depredador. Alexander Fuentes encarnó al Depredador. El Papa Benedicto XVI. El Papa Benedicto XVI. Habitantes de Getsemaní reclamaron la libertad de los secuestrados. Habitantes de Getsemaní reclamaron la libertad de los secuestrados. El Club Náutico desfiló con atuendos de la época de la independencia. El Club Náutico desfiló con atuendos de la época de la independencia. El maquillaje hizo posible el disfraz del leproso. El maquillaje hizo posible el disfraz del leproso. De Antioquia, el grupo Lumbalú nos trajo la historia de El Dorado. De Antioquia, el grupo Lumbalú nos trajo la historia de El Dorado.



ERICA OTERO BRITO - EL UNIVERSAL

El Desfile de la Independencia sirvió para que indígenas, negros, españoles, piratas y caudillos criollos, protagonistas de la historia inicial de la civilización americana, caminaran en un mismo escenario junto a diversos personajes sacados de las películas de Hollywood; algunos futuristas como Robocot y Depredador; y otros mitológicos como los centauros.

Lo vivido ayer en la Avenida Santander fue un derroche de creatividad y esmero que evidenció la pasión de los colombianos por sus fiestas folclóricas. A través de los disfraces se rememoraron situaciones y personalidades de la vida nacional en diferentes esferas: farándula, política y seguridad democrática.

El llamado a la paz inspiró varios de los atuendos del desfile como el de José Luis Vega Luna, del barrio Paseo Bolívar, quien personificó al profesor Moncayo, reclamando por la libertad de los secuestrados; y el de los hermanos Darío y Feliciano Plaza, quienes vinieron de San Antero con su caballo por la paz y una alegoría a las minas antipersonas. Un grupo encabezado por Yoser López llegó en representación de Getsemaní con una jaula repleta de secuestrados, pidiendo el retorno de los cautivos a sus hogares.

La Gorda de Botero, personificada por Ingrid Castro del barrio Paraguay, se levantó de su pedestal en Santo Domingo para caminarse el Bando junto al “Papa Benedicto XVI, quien llegó desde el mismo Vaticano en el papamóvil a gozarse las fiestas novembrinas. Siete geishas y su emperador tampoco aguantaron la tentación de venir desde Japón a bailarse el jolgorio cartagenero.

Otras alegorías como la del turista acosado por una veintena de vendedores ambulantes; una fanática de los video juegos, un leproso, las cobras y sus parientes reptiles, la Estatua de la Libertad y los 33 mineros rescatados en Chile se robaron la atención de los espectadores.



Comparsas

El Desfile de Independencia fue una concentración regional. Las comparsas y los disfraces llegaron de las diferentes poblaciones de Bolívar, Atlántico, Magdalena, Córdoba, Antioquia y Nariño.

Entre las destacadas estuvieron la Pollerá Colorá, de Barranquilla; los reptiles de Sabanalarga, la Maestranza de Arjona, el festín del Mico, de Soledad; Lumbalú, de Medellín; el Caimán Cienaguero, del Magdalena; Dejando Huella de Bayunca; y el Retorno a mis Costumbres, de Altos de San Isidro; entre otras.

La tercera edad fue quien más comparsas aportó. Los viejitos como Julio Carrascal de 78 años del barrio San Francisco pusieron la nota ejemplar. Las agrupaciones Amor Viejo, de 13 de Junio; Las Damas del Folclor, de Crespito; Las Alegres de La Esperanza, Los Adultos Mayores, de Los Calamares; y Años Dorado, de Olaya; brillaron por su entusiasmo.

La tercera versión del Desfile de la Independencia estuvo impregnada del sabor del pueblo.

 

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