La risa, excelente terapia contra los males del cuerpo

07 de octubre de 2013 08:52 AM

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El cambio fue notorio. Del "vivo por vivir, no tengo nada que contar, esto es muy duro" a un "me siento contenta y realizada" y un "en los últimos días quiero pasar bien sabroso".

Sí, la terapia de la risa obró cambios en ancianos. Una muestra de que podría ser aplicada más a menudo.

Y aunque los autores saben que poco se trabaja el tema en el medio y que su muestra fue pequeña y resta estudiar la duración de efectos, el resultado fue positivo.

Jairo Cardona, nutricionista y epidemiólogo, contó que la terapia se aplicó en un grupo de mujeres del Centro Gerontológico Revivir de Envigado, mujeres con 79 años en promedio, 6 de ellas solteras y 4 viudas.

Los participantes debían tener al menos 55 años (es común encontrar personas de esa edad en estos centros) y ser capaces de responder la encuesta.

La terapia no es muy usada acá siendo más reconocida en otros países, dijo María Mercedes Villamil, trabajadora social, integrante del equipo.

Tras la aplicación, los investigadores concluyeron que "permite al adulto mayor encontrar fortalezas que puedan ayudarle a mejorar su presente, a su vez, lograr cambios en el individuo que se le revierten positivamente y a su relación con el entorno".

Pero ¿qué es y cómo se aplica? La terapia de la risa "es un tratamiento complementario para mantener el bienestar físico y mental. Es la risa un mecanismo interno que estimula todos los sistemas fisiológicos; además, una forma saludable para reducir el estrés, proporcionar un sentido de control y ayudar al cuerpo a relajarse".

Otras ventajas son que "se estimulan y estiran los músculos de la cara, se incrementa la velocidad de la sangre, mejora el sueño y se pierden calorías. Igualmente, se obtienen beneficios psicológicos: al eliminar el estrés, aliviar la depresión, participar en procesos de regresión (retroceso a un nivel mental o emocional anterior como mecanismo para mitigar una realidad que se percibe como dolorosa o negativa), exteriorizar emociones y sentimientos", e incrementar la autoestima.

APLICACIÓN
Ángela Quintero, sicóloga, reveló que el estudio se hizo durante cinco sesiones, una semanal, luego de aplicar una encuesta para conocer la situación que tenía cada una de las mujeres previa a la intervención.

"Fueron voluntarias", explicó Cardona.

Respondieron cuatro inquietudes: ¿Cómo se percibe en el momento actual?, ¿cómo son en la actualidad sus relaciones con los otros?, ¿qué piensa de su familia? y ¿cómo se describe a sí mismo?

Se trabajó con mujeres porque son mayoría en estos centros y más dispuestas a participar en las actividades, de acuerdo con Eucaris Henao, sicóloga.

La terapia la ejecutaron dos integrantes del grupo de payasos hospitalarios de la Fundación Mediclaun, quienes en el Centro espontáneamente se reunieron con grupos de ancianos o visitaban los que estaban en sus habitaciones, no solo contando chistes sino ejecutando actividades graciosas.

Aunque la entrevista semiestructurada se practicó a 20 adultos, al final se trabajó con 10 que asistieron a la mayoría o todas las sesiones. Al terminar se hizo otra encuesta para conocer si la intervención había sido positiva.

Y así fue. "Al comienzo hasta lloraban, luego hasta bromeaban", dijo la sicóloga Ángela Quintero. La terapia hizo que disminuyeran la preocupación expresada al comienzo y las quejas sobre el estado de salud.

"Al final eran más positivas y se referían menos a su enfermedad", dijo María Mercedes.

Una de ellas expresó: "fuera de mis enfermedades, que me ponen insulina dos veces al día, tomo mucha droga pero me siento muy contenta", un sentimiento que también mostraron las demás.

Cambió además la comunicación con el otro. De un desinterés y cierta desconfianza expresada al comienzo pasaron a la aceptación.

Uno de los aspectos llamativos es la aceptación de su condición. "Cuando Dios quiera puede venir por mí y me encuentra en muy buenas condiciones", dijo una, mientras otra expresó "la muerte es bella, si uno se va a que lo reciba Dios y la virgen… si esto aquí es tan bueno, cómo será con ellos."

Hoy el grupo busca validar los hallazgos en una población más amplia y trabaja en la otra línea de investigación: la depresión en el adulto mayor, en la cual está próxima a publicar un artículo sobre lo encontrado en el programa Centro Día de la Alcaldía de Medellín.

La risa, remedio infalible se ha dicho. Y tal parece que es una realidad para curar heridas del cuerpo y... del alma.

ANTECEDENTES
ES ÚTIL PARA DISTINTOS GRUPOS

Para los investigadores que participaron en el estudio la terapia de la risa puede ser útil en distintos contextos y grupos de población.

"La pregunta es ¿por qué no se aplica con toda la gente? No es lo tradicional pero sí ayuda y por eso se debería aplicar más", expresó María Mercedes Villamil. Hasta para la población infantil serviría.

En adultos mayores, dada su situación, sería de ayuda en un país con más de 2,6 millones de habitantes con 65 o más años, el 54% de ellos mujeres.

EN DEFINITIVA

La terapia de la risa aplicada a mujeres adultas en un centro de Envigado ayudó a que mejoraran su semblante y la percepción de su condición, haciendo más llevaderas sus dolencias.
 

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