Como podía, William Pájaro trataba de calmar la riña que sostenía su tío Jair Zúñiga con su mujer, Jazmín Castro, en la calle Wilfrido Castro de La Candelaria. Las manecillas del reloj marcaban las 8:30 del domingo y el joven, de 16 años, decidió entrar por un momento a la casa en la que vive con su tío porque vecinas gritaban que había humo, mientras varios parientes se quedaron en la calle apaciguando los ánimos.
Al ingresar al inmueble, el joven descubrió el infierno que se vivía dentro. Caminó hasta lo profundo de la vivienda, y observó cómo un incendio, el cual habría provocado Jazmín en un ataque de celos, devoraba los dos últimos cuartos. En uno de ellos, estaba uno de sus primos, un pequeño de solo 3 años, hijo de su tío Jair y Jazmín. Lo más horrendo vino después, cuando el joven escuchó los gritos del niño. Se asomó al cuarto que ardía en llamas y en el piso logró ver al menor llorando, quien había caído de la cama donde dormía. “Se revolcaba y estaba todo prendido. Se movía de un lado a otro y lloraba mucho, gritaba”, contó William. (Lea: En estado crítico niño que sufrió quemaduras en un incendio en La Candelaria).
Miedo y valor
El joven reconoce que en ese momento el miedo lo envolvió, pero luego se convirtió en un héroe. Con un impulso de valentía, entró al cuarto y levantó en sus brazos a su primo. Las llamas que consumían el cuerpo del pequeño empezaron a hacer lo mismo con las manos de su rescatista, quien también sufrió quemaduras en las extremidades por los trazos del suéter del niño de 3 años, que se deshacían con el fuego y caían. El joven logró salir de la vivienda y luego, junto al menor de 3 años, fue llevado por familiares al Hospital Infantil Napoleón Franco Pareja (Casa del Niño). Las quemaduras de William no son graves, pero su primo no contó con la misma suerte: el pequeño se debate entre la vida y la muerte, pues tiene el 90 por ciento del cuerpo quemado. “Le están aplicando antibióticos, líquidos, tratando de preservar la función renal y medicamentos para ayudarle con su corazón. La quemadura afecta la piel celular subcutánea y mucosas. Es decir, los párpados, la boca, todo eso está quemado. Hay un equipo multidisciplinario al frente: está cirugía plástica, nefrología, cuidado intensivo, infectología, incluso, oftalmología”, indicó Hernando Pinzón Redondo, subdirector científico del hospital infantil. “Al niño lo tienen entubado y no reacciona. Ayer -lunes- en la tarde, sufrió un paro respiratorio y tuvieron que reanimarlo. Lo iban a trasladar para una clínica en Barranquilla, pero por su estado prefirieron dejarlo aquí, los riñones los tiene afectados. Nos dicen que solo un milagro lo salva”, reconoce con tristeza Nevis Aparicio, tía del menor y madre del joven de 16 años que lo rescató. (Lea: Niño de 3 años sufrió graves quemaduras en incendio en La Candelaria).
Respecto a la causa del incendio, se dice que Jazmín y Jair, padres del niño y quienes tienen otros dos hijos, se agredieron físicamente. Jazmín habría aprovechado un descuido en medio de la riña para entrar al cuarto y le habría prendido fuego a la ropa de Jair, y así habría provocado el incendio. “Ella dijo que estaba llena de rabia y que no sabe lo que hizo. Dice que no se dio cuenta que el niño estaba en la cama dormido”, indicó Nevis Aparicio.
Los padres del menor de 3 años lo acompañan en el hospital, mientras que las autoridades investigan el caso. Se conoció que miembros de la Policía llegaron para atender el caso, pero no capturaron a la madre del niño porque esta no fue sorprendida en flagrancia.
Ahora se espera que sean miembros del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), quienes se apersonen de la situación y tomen las medidas pertinentes. En este caso, restablecer los derechos del menor afectado y determinar si hubo responsabilidad de los padres en lo ocurrido.

