Julio César Montes Julio se conoció con María Alejandra Brochero hace casi cuatro años, cuando ambos apenas salían de la adolescencia y se convertían en jóvenes.
Allegados dicen que se enamoraron y que al poco tiempo María, quien ya tenía un hijo de una relación anterior, quedó embarazada. De aquella unión nació una niña, que hoy tiene 2 años.
Sin embargo, allegados cuentan que con el tiempo, la relación se convirtió en un infierno, que ayer en la madrugada estuvo a punto de acabar en una historia macabra, que tuvo al barrio El Nazareno como escenario. Luego que se terminara la relación que tenía con Julio, María habría intentado quemarlo regando gasolina en el cuarto donde dormía, sin importar que junto a él estaba la hija de ambos. Después, le habría prendido fuego.
Entre las llamas
Julio llevaba cuatro años viviendo con María, en un cuarto que está junto a la casa de la familia de él, en la manzana I con lote 11 de El Nazareno. Hoy, él tiene 20 años y ella 19.
“Cuando estaban juntos se la pasaban peleando. Se decían de todo y ella lo amenazaba diciendo que lo iba a mandar a matar. Él estaba aburrido porque decía que María no lo atendía, no le cocinaba. Por eso el sábado pasado, después de una discusión, terminó con ella. María se fue de la casa y se llevó con ella a la niña. Se fue a vivir a casa de su mamá, en Nelson Mandela”, relató una hermana de Montes Julio.
Esta explicó que el miércoles la joven pasó varias veces por la casa de Julio y que a las 7 p. m. le llevó a la niña, diciéndole que estuviera con ella el tiempo que él quisiera. Este se acostó en su cama junto a la niña, y al lado estaba parqueada la moto que compró hace solo dos semanas, para poder llevar a sus clientes los distintos tipos de productos que comercializa. Se durmió, pero ayer, cuando faltaban pocos minutos para la 1 de la madrugada, despertó al sentir ruidos en la ventana del cuarto. “Se despertó y vio a María con un tarro plástico en la mano, regando el cuarto con gasolina. ‘Qué haces ahí’, le gritó la mujer, pero ahí ella prendió un fósforo y lo tiró, y luego se fue”, explicó la misma hermana de Julio.
El fuego abrazó rápidamente la moto del comerciante y luego pasó a la cama. Como pudo, Julio tomó a su hija en brazos y pasó entre las llamas, logrando abrir la puerta y escapar sano y salvo, al igual que su hija.
“Apagamos las llamas y después fuimos con policías a la casa de María. Estaba acostada en su cama. Dijo que estaba durmiendo, pero es mentira porque estaba toda vestida y maquillada. Los policías le cogieron las manos y se dieron cuenta que le olían a gasolina. Casi que mata a su propia hija. Mi hermano ya está denunciándola en la Fiscalía. Eso fue un intento de homicidio”, concluyó la hermana de Julio Montes. Los parientes de Julio dicen que María está libre.

