"Me siento como un chivo expiatorio del sistema": ex director de Ternera

17 de diciembre de 2016 06:25 PM

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

A un día de conocerse la declaratoria de insubsistencia del director de la cárcel de Ternera, Julio Riondo; éste en diálogo con El Universal manifestó que se siente como un chivo expiatorio del sistema.

Aunque la resolución, emitida por el Inpec, con la que se le releva del cargo de director de la cárcel de Ternera es una declaratoria de insubsistencia y no hace referencia en ninguna parte a que esta decisión obedezca al escándalo suscitado por la salida del Pichi (quien tienen prisión domiciliaria) sin un permiso debidamente diligenciado, Riondo precisa que su salida un día después de este hecho hace que su nombre quede en entredicho por lo que no descarta solicitar oficialmente una explicación al Inpec sobre la determinación de separarlo de su cargo y así resarcir su imagen. 

"Soy una víctima más del sistema. Si con mi salida el Inpec busca salvar su buen nombre frente al hecho que la Policía encontró al Pichi fuera de su prisión domiciliaria no es la decisión más certera. Eso me convierte en un chivo espiatorio porque con mi salida los problemas no se solucionan. Existe un sistema de papel en el que se pretende que los internos que tienen casa por cárcel tengan una custodia permanente, pero en la realidad eso es imposible porque no hay personal para hacer esto. En Cartagena hay 3000 presos con el beneficio de casa por cárcel; de esos, 400 tienen brazalete electrónico, y para su vigilancia solo hay disponible dos dragoneantes que les pasan revista periodicamente en sus domicilios. En el caso del Pichi siempre que se le visitó se le encontró en su casa", expresó Riondo.

En Ternera, Riondo, explicó que hay 160 dragoneantes, de los cuales 10 laboran en oficinas y 25 que han tenido que ser reubicados de labores por problemas de salud. "La norma precisa que cada interno debe ser custodiado por dos guardias; pero lo números hacen imposible esto. Detras de los barrores en Ternera hay 2.200 internos y en domiciliaria hay 3.000", explicó.

EL CASO DEL PICHI

Con relación al caso de John Jairo Jiménez Atencio, alias "Pichi", quien fue sorprendido por la Policía fuera de su prisión domiciliaria el martes en la madrugada, cuando paseaba en una camioneta blindada con cuatro amigos; Riondo manifestó que éste le informó por mensaje de texto que iba a salir de la casa porque tenía una urgencia médica. 

"Lo primordial ante todo en el Inpec es procurar la salvaguarda de los derechos de los internos sean que estén en la cárcel o tengan prisión domiciliaria, en este caso eso fue lo que se hizo. Una urgencia es algo que no es predecible y al él manifestar eso había que permitirle la ida al médico; como era de noche no había forma de comprobarlo sino confiar en su palabra. Él luego presentó como soporte la certificación de un médico particular que finalmente lo atendió en el domicilio", comentó Riondo.

Riondo manifestó que el Pichi nunca debió mostrarle a los policías los permisos que tenía por escrito para el 10 y 12 de diciembre porque eran permisos para diligencias distintas a lo que él le había manifestado en el mesaje de texto, y además a horas diferentes. 

John Jairo Jiménez Atencio, alias "Pichi", está condenado a cuatro años y dos meses de prisión por el delito de narcotráfico y cumple su condena con el beneficio de casa por cárcel. Su nombre y su estadía en estas condiciones en Cartagena salieron a la luz pública en el mes de septiembre cuando varios sujetos que intentaron atentar contra su vida se trenzaron en una balacera con la Policía en el turístico sector de Bocagrande. A raíz del episodio el Pichi cambió de domicilio y sólo se volvió a saber de él en esta semana porque un cuadrante de policías en labores rutinarias de vigilancia lo sorprendieron cuando se transportaba con cuatro amigos en una camioneta blindada en la que se hallaron botellas de licor.

Lo ocurrido con el Pichi prendió también las alarmas sobre la condición de los presos domiciliarios en esta ciudad. Riondo expresó en la tarde de este sábado a El Universal que en Cartagena hay aproximadamente 20 presos de "connotación" similares a la del Pichi, condenados por narcotráfico o por concierto para delinquir, con casa por cárcel.

LABOR CUMPLIDA

Julio Riondo manifestó que su salida del cargo lo tomó por sorpresa y admitió que se siente molesto ante esta determinación sin ninguna explicación, la cual según él desconoce la "buena" labor que hizo en el penitenciario desde el 2012 cuando asumió el cargo de director.

"Mi cargo era de libre nombramiento y remoción; pero yo no me esperaba esto. Es una mala paga a un funcionario entregado a su labor", comentó.

Riondo precisó que deja un nuevo patio con cupo para 220 internos que ayuda a descongestionar los patios 3 y 4 que son los más hacinados. En estos se concentran los sindicados y que por no estar aun condenados son responsabilidad del Distrito.

"Queda construida tambien una sala para audiencias presenciales y dos para audiencias virtuales. El bloque administrativo también queda en mejores condiciones y un proyecto para pavimentar la calle de ingreso a la cárcel", expresó. 

Julio Riondo manifestó que sigue en el cargo una semana más en la que hará los tramites para entregar el puesto al próximo director, que según tiene entendido, es un mayor retirado que viene de una ciudad distinta a Cartagena.

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Sucesos

DE INTERÉS