Mujer que asesinaron en su tienda se negó a dar $100 mil

14 de abril de 2010 12:01 AM

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

El “cachaco” que hace una semana llegó a su tienda y le exigió 100 mil pesos fue el mismo que el lunes en la tarde acabó con la vida de la comerciante Dioselina Burgos Seña, de 48 años. La Policía confirmó esa versión con la captura de los dos presuntos sicarios. Los individuos, Cristian Echavarría Taborda, de 20 años y oriundo de Medellín; y Oswaldo José León, de 24 años y natural de Turbaco, fueron presentados ayer en la tarde ante un Juez Penal Municipal con funciones de Control de Garantías tras ser judicializados por los delitos de homicidio agravado y porte ilegal de arma de fuego. A los sujetos les decomisaron una pistola calibre 9 milímetros e inmovilizaron una moto Suzuki AX-100. La Policía los retuvo con la colaboración de la ciudadanía y luego de una persecución que se extendió por varios barrios aledaños a la vía a Mamonal. A Echavarría Taborda le practicaron esa misma tarde la prueba de absorción atómica para corroborar que fue quien disparó contra la comerciante. Burgos Seña, quien era natural de Lorica, Córdoba, recibió más de 10 balazos en la puerta de su tienda “La Costeña y El Cachaco”, en el sector 13, en Policarpa, esquina de la carrera 66B con calle 75. Sus familiares aseguran que Dioselina fue llevada con vida a la Clínica San Juan de Dios. De Policarpa la sacaron en una moto y una patrulla de la Policía la trasladó a ese centro asistencial. Murió en la sala de cirugía, a las 7:30 p.m. ¿Víctima de “vacuna”? La Policía investiga dos hipótesis por la muerte de Dioselina Burgos, quien era madre de tres hijos. Una indica que la habrían asesinado por una deuda que tenía con un cobradiario. La otra, que cobra más fuerza entre las autoridades y sus allegados, deja entrever que a la comerciante le estarían cobrando “vacuna” por su negocio. Testigos dicen que la semana pasada un hombre con aspecto del interior del país llegó a su negocio y le pidió 100 mil pesos. Ella se negó a darle dinero. El lunes, a la 1:30 de la tarde, el mismo individuo regresó. En esos momentos, Dioselina atendía el establecimiento y su compañero, Raúl Ariza, dormía una siesta en su habitación. Vecinos de la víctima aseguran que el sujeto le pidió una gaseosa y volvió a pedirle los 100 mil pesos. La solicitud generó una discusión que terminó minutos después con el atentado contra la mujer. Familiares de Burgos Seña manifiestan que no hubo discusión. El sicario preguntó por una gaseosa y disparó contra la comerciante una vez ésta le dio la espalda para atenderlo. “Fueron más de 10 tiros los que escuchamos. Le dieron en el rostro, los brazos, el pecho y las piernas. El tipo se fue caminando y enseguida lo recogió una moto. Todos lo vimos y por eso la Policía pudo capturarlo”, cuenta una residente del sector. Dioselina y Raúl tenían tres años de estar viviendo en Policarpa. Antes residieron en El Líbano y La Sierrita. En ambos barrios tuvieron su tienda. Ayer, por primera vez en mucho tiempo, “La Costeña y “El Cachaco” amaneció cerrada al público. Si se confirma la versión de muchos, el nombre de Dioselina se suma a la larga lista de comerciantes asesinados este año en Cartagena por negarse a pagar “vacunas” a bandas criminales.

TEMAS

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Sucesos

DE INTERÉS