Siete asesinados en menos de 19 horas

17 de julio de 2017 12:00 AM

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Con los festejos de la Virgen del Carmen, también se desataron una serie de muertes violentas que marcaron con sangre cuatro barrios de Cartagena, la vereda Arroyo de Las Canoas y Turbaco. Los siete asesinados, que ocurrieron en medio de tres riñas, tres ataques directos a bala y un supuesto atraco, sucedieron en menos de 19 horas (entre las 10 de la noche del sábado y las 5 de la mañana de ayer).

El primer hecho ocurrió en el sector El Progreso de Olaya Herrera. Allí vivía Kelvis Mauricio Martínez Caraballo. Era ayudante de albañilería, tenía 25 años y deja dos hijos. El sábado, a las 10 de la noche, estaba en un estadero cerca de su casa, junto a la avenida Pedro Romero. Dicen que salió a hacer una llamada y cuando caminaba junto a la avenida, fue interceptado por dos sujetos que lo seguían en una moto. Una versión indica que el parrillero bajó y cruzó algunas palabras con Kelvis. Luego, subió a la moto nuevamente y en ese momento sacó un arma de fuego y le dio tres balazos a Martínez.

Conocidos de este lo socorrieron y llevaron a la Clínica Madre Bernarda, pero llegó muerto. “Apenas ocurrió eso me fueron a avisar. Kelvis nunca nos comentó de algún problema. Tampoco se conoce quién lo mató”, dijo Jaime Martínez, padre de la víctima.

En Nelson Mandela

Solo unas horas después, la muerte le llegó a Maicer José Ortega Torres. A las 11:30 p. m. del sábado, este caminaba por una calle del sector El Progreso de Nelson Mandela. A esa hora se encontró con dos sujetos y uno de estos sacó un arma de fuego y le dio varios balazos. Ortega, a quien le decían ‘el Mape’, murió en el acto. Las autoridades investigan los móviles del homicidio. Luego, llegó el 16 de julio y con ello la muerte a La Candelaria. A la 1 a. m. de ayer llevaron al CAP de ese barrio a Roger Caraballo Díaz, quien tenía 19 años. El joven tenía varias heridas por arma blanca que le habrían causado en una riña. Pese al esfuerzo de los médicos por salvarle la vida, murió.

Parientes de Roger contaron que este duró dos años internado en Asomenores tras un proceso penal por homicidio. Explicaron que cumpliría condena en mayo, pero no esperó esa fecha y en abril se voló del instituto. “Se voló y no sabíamos nada de él, hasta el sábado en la noche que se apareció en la casa de su abuela, en el sector Loma del Marión, en Chile. Luego, se fue y hoy -ayer- nos avisaron que estaba muerto”, indicó una familiar de Roger. Se desconocen detalles del hecho en el que lo lesionaron de muerte.

A las 4:30 a. m. de ayer ocurrió otro de los asesinatos: el de Eliécer Suárez. Tenía 25 años y su tragedia ocurrió en el barrio San Pedro Mártir. Dice que caminaba por una calle cuando fue abordado por varios sujetos. Una versión deja ver que querían atracarlo y que, por resistirse, le dieron dos cuchilladas. Los agresores huyeron y a Eliécer lo llevaron a la urgencia de la Clínica Blas de Lezo, donde murió porque las heridas le comprometieron órganos vitales.

También está el crimen de Carlos Luis Bossio Cera, quien tenía 22 años. Vivía en Turbaco y cuentan que ayer, a las 9:15 de la mañana, llegó a la calle La Estrella de ese municipio. Por desgracia, allí se encontró con un joven con el que tenía una vieja rencilla. Este lo increpó y luego terminó agrediéndolo con un machete. Carlos sufrió una herida y fue llevado al hospital de Turbaco, donde murió. Dicen que su agresor corrió y se escondió en el colegio Felipe Santiago Escobar, pero posteriormente fue capturado.

Mientras tanto, en la vereda Arroyo de Las Canoas mataron a Antonio José Danilo Álvarez Roncancio. Vivía en una casa que está detrás de la iglesia de esa población y ayer, poco antes de la una de la tarde, dos sujetos en una moto llegaron a la casa del criador de gallos. El parrillero bajó y se puso en la entrada de la vivienda. Dentro estaba una hija de Antonio, a quien el desconocido preguntó por su padre. Esta llamó a su progenitor y Antonio fue a ver qué pasaba. Apenas el desconocido lo vio, desenfundó un arma de fuego. Antonio intentó correr, pero el sujeto le dio tres balazos en la espalda, matándolo en el acto.

Por último, está la muerte de Horacio Padilla De Horta. Ayer, a las 5 de la tarde, el hombre estaba en el sector Central de Olaya. Tomaba licor en la casa de un cuñado y dicen que de un momento a otro se levantó y salió del inmueble. Aunque hasta ayer no era claro lo ocurrido, se cree que cerca de donde estaba terminó metido en una riña con un hombre al que llaman ‘el Ruso’ y recibió varios balazos. A Horacio lo llevaron al CAP de Olaya, donde murió. Autoridades investigan para esclarecer qué ocurrió en realidad.

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