Un muerto deja aberrante caso de intolerancia

16 de octubre de 2015 12:00 AM

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Suplicó que no lo agredieran porque era el sostén de su familia e intentó escapar y dio la espalda. Pese a ello, el agresor de Luis Cano Polo no tuvo contemplación en darle una pedrada en la cabeza, mientras este llevaba de la mano a su hijo menor.

La agresión ocurrió el domingo pasado en el barrio Blas de Lezo. Ayer, casi cinco días después del hecho, Cano Polo murió en un centro médico tras las lesiones que sufrió en el cráneo.

Sus parientes dicen que su presunto verdugo fue capturado y luego liberado, porque en un principio lo judicializaron por el delito de lesiones personales, por desconocer las severas heridas que sufrió Luis, quien tenía 58 años.

La víctima vivía con su mujer y dos de sus tres hijos, de 12 y 20 años. Residía en la urbanización Huellas de Juan Pablo II, que está detrás de San José de Los Campanos.

El hombre mayor trabajaba con unos hermanos que son abogados, a quienes les ayudaba haciendo diligencias de procesos jurídicos. Su hermano Rafael Cano contó que varias veces a la semana visitaba el restaurante chino de un amigo, que está en la manzana W de Blas de Lezo, frente a la Biblioteca Distrital. Allí mismo trabajaba como mesero su presunto agresor, a quien llaman ‘el Mono’.

“Me dicen que este señor, que tiene unos 47 años, tenía celos porque el dueño del restaurante le tenía más confianza a Luis. Siempre que llegaba al negocio el señor le decía a Luis que era un muerto de hambre y que iba era a pedir comida. Lo pasaba insultando, desde hace varios meses”, explicó Rafael Cano.
El domingo, esas diferencias terminaron en tragedia. Ese día, Luis salió de su hogar junto a su hijo de 12 años. “El niño sufre de convulsiones y Luis se lo llevó porque quería que saliera un rato. Lo llevó donde sus hermanos y luego a Blas de Lezo, al restaurante chino del amigo”, explicó la mujer del difunto.

Los parientes de este dicen que al llegar al restaurante empezó a discutir con su presunto asesino. “El hombre quería pelear, pero Luis le dijo que no, que respetara porque estaba con su hijo al lado. Un trabajador del negocio le dio dos mil pesos a Luis para que se fuera en una mototaxi y así evitar problemas y por eso Luis salió del lugar. Apenas había caminado unos pasos cuando el señor que lo quería agredir salió. Sin importar que Luis tenía a su hijo enfermo agarrado de la mano, cogió una piedra y se la lanzó y le dio en la cabeza, y le causó una fractura. Luis cayó y se golpeó la parte de atrás de la cabeza, donde también sufrió una fractura”, relató su hermano. Otra versión indica que Luis sí habría peleado con el hombre que le dio la pedrada y que además lo habría cortado en un brazo. Las autoridades investigan el hecho para esclarecer lo ocurrido.

“El hecho fue a las 3 de la tarde y luego que a Luis lo golpearon, se lo llevaron en una patrulla de la Policía. Terminaron llevándolo a la Clínica Madre Bernarda a las 5 de la tarde. El niño quedó a su merced cuando ocurrió la pelea. Nos avisaron de lo que había pasado y cuando llegamos al restaurante lo encontramos jugando con unas tapitas”, relató entre lágrimas la mujer de Luis. Los parientes del hombre mayor esperan justicia por lo ocurrido.

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