El cáliz, la imagen de un Cristo, un cuadro del Sagrado Corazón de Jesús, la urna de las limosnas, parlantes, micrófonos y hasta el vino de consagrar hacían parte de los elementos hurtados por un par de supuestos ladrones que esta madrugada ingresaron a la parroquia católica San Pablo del barrio Ciudadela 2000, al sur-oriente de Cartagena, para cometer el hurto.
De no ser por algunos vecinos, que se percataron de la presencia de los intrusos dentro del templo, los presuntos delincuentes habrían escapado con los objetos sagrados que se usan para las celebraciones religiosas.
La comunidad del sector avisó a la Policía Metropolitana de Cartagena y a los pocos minutos en el sitio hicieron presencia patrulleros del cuadrante que capturaron a los ladrones en flagrancia y recuperaron los elementos que eran robados.
“Alias Carlitos y alias Pajarito habían ingresado a la iglesia e inmediatamente proceden a hurtar elementos que se usan para los actos litúrgicos y equipos de comunicaciones. Esta captura se da en flagrancia, los delincuentes están dentro del templo y se procede inmediatamente a su captura y judicialización”, explicó el comandante de la Metropolitana, coronel Carlos Rodríguez Cortez.
El coronel indicó que estos presuntos delincuentes fueron dejados a disposición de la Fiscalía General de la Nación por el delito de hurto calificado agravado, porque hubo violencia sobre el templo y también una violación al domicilio ajeno.
“Este es el segundo hecho que se presenta, en el transcurso de la semana, donde delincuentes inescrupulosos pretenden hurtar elementos en sitios sagrados. Gracias a la permanente interacción entre la Policía Nacional y las iglesias hemos podido evitar que se presenten estos hechos. Una recomendación es tratar de reforzar la parte física de cada uno de los templos para evitar que se puedan presentar los hurtos”, precisó Rodríguez.
