Publicidad
Publicidad

Indicadores económicos
2016-12-10

Dólar (TRM)
$3.002,80
Dólar, Venta
$2.900,00
Dólar, Compra
$2.850,00
Café (Libra)
US$1,57
Euro
$3.170,65
UVR, Ayer
$242,34
UVR, Hoy
$242,32
Petróleo
US$51,50

Estado del tiempo
2016-12-11

marea

Marea min.: -17 cms.

Hora: 01:22

Marea max.: 28 cms.

Hora: 09:04

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 5 a 13 kms/h

Temp. superficial del mar: 25 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.8 a 1.3 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 25 ºC
Máx. 30 ºC

Pico y placa
2016-12-10

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

Sábados de 7 a.m a 3 p.m

7 - 8
Taxis
N/A - N/A
Motos
N/A - N/A - N/A - N/A - N/A

Lila Downs: Música, pintura y religión

-A A +A
 

Todo es todo y uno.

   La angustia y

   el dolor y el placer

   y la muerte

   no son más

   que un proceso

   para existir.

    La lucha revolucionaria

  en este proceso

   es la puerta

   abierta a la

   inteligencia (…)

   Diario de Frida Khalo – 1947



Con el exvoto dedicado a la virgen de Juquila de Oaxaca (uno de los 32 estados de México), Lila Downs agradece el milagro de la vida. La cantante mexico-americana, hija de Anita Sánchez, una nativa mixteca que habla en su lengua original y de Allen Downs, un profesor de cine, norteamericano, se presentó en días pasados en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán (Bogotá) y abrió el concierto con el tema “Mezcalito”.

Una bebida ancestral de los pueblos de México, que se fabrica del maguey (planta oriunda del país, de gran tamaño y carnosa) destilado. Con botella en mano, la cantante, ofrece al auditorio, a la madre tierra con la señal de la cruz y derrama unas gotas en el suelo antes de beber ella, una costumbre viva en las poblaciones campesinas de la región.

En el fondo del escenario se proyectó una de las primeras pinturas votivas, compuesta por dos planos, en el primero una pareja de esposos arrodillados frente a la figura de la virgen da gracias por la llegada de su hijo Benito Dxuladi; en el segundo, una mujer reposa en una cama, extiende sus brazos para recibir al hijo esperado. Explica uno de los eventos más importantes de su vida. 

Los exvotos son una forma de testimonio que ha predominado en México por casi 5 siglos, ofrecidos en las iglesias. Su origen procede de las civilizaciones Egipcia y Mesopotámica. Posteriormente, el símbolo fue tomado por el catolicismo y pasó durante el colonialismo a ser una ofrenda dejada por los fieles que habían recibido un milagro, entre ellos familias adineradas en el siglo XVII. Consiste en pintar la escena de lo ocurrido con un texto que relata el milagro concedido por la virgen o el santo a quien se le agradece. Cada una de las canciones del disco, está representada pictóricamente y “se convierte en una ofrenda religiosa”. Imágenes que hacen parte de la experiencia de este concierto. Para Downs el exvoto es donde se puede tener la libertad de dialogar sobre la vida con Dios o con el santo de la devoción.

La canción escogida de este álbum para agradecer a la virgen por la llegada de su hijo, fue “Misa oaxaqueña”, una música prehispánica, de naturaleza religiosa y folclórica. Los textos litúrgicos fueron tomados del cantoral religioso oaxaqueño de 1046 y del misal católico, fue creada por el músico mexicano Timoteo Cruz Santos en 1979.

“Pecados y Milagros”, es su undécima producción desde sus inicios en 1994 , consta de 14 temas, seis compuestos por ella que incluye el tema promocional “Zapata se queda”, interpretado en compañía de la folclorista colombiana Totó La Momposina y el músico mexicano Celso Piña. Un admirador del vallenato y de la cumbia, por lo que ha llamado a su agrupación “Ronda Bogotá” y  dentro de su repertorio más aclamado, tiene una versión de “La Piragua”, de José Barros.

Su indumentaria, mezcla de trajes regionales de México con estilos modernos y alternativos, y su pelo largo trenzado con cintas de colores, presentes también en Frida Kahlo evidencian, clara y manifiesta la más absoluta admiración de Lila hacia Frida. Influenciada al igual que la pintora por lo religioso, lo popular, los exvotos y los símbolos que elaboraban las mujeres Triqui (pueblo al noroeste del estado de Oaxaca)  en sus tejidos (los cuales representan la fertilidad, el relámpago o la revolución mexicana), se dio cuenta, que a partir de esta circunstancia podía crear un lenguaje femenino y trasladarlo a la música con base en situaciones vividas. En este sentido Kahlo fue de las primeras artistas del siglo XX, que empezó a hablar a través de su pintura, acerca de una identidad femenina, contribuyendo a la “creación de un alma colectiva” de todos los tiempo. En el intento de “marcar la diferencia de una praxis femenina”, con respecto al lenguaje.

A la llegada del francés, André Breton, a México en 1938, quizo inscribir a la artista en el movimiento surrealista, y le compone el ensayo “Un listón de seda alrededor de una bomba”. Etiqueta que la misma Frida rechazó “No sé si mis pinturas son o no surrealistas pero, lo que si estoy segura es que son la expresión más franca de mi ser. Como mis temas han sido siempre mis sensaciones, mis estados de ánimo y las reacciones profundas que la vida ha producido en mí, yo lo he llevado objetivamente y plasmado en las figuras que hago de mi misma, que es lo más sincero y real que he podido hacer para expresar lo que he sentido dentro y fuera de mi misma”.

Con esta declaración de sus cualidades personales  Kahlo no ganó una batalla para ocupar un lugar en la historia, es la memoria de estas cualidades personales lo que sobrevive y trasciende quizás más que las acciones. Este pasado acumulado en los recuerdos de Lila Downs a través del tiempo han determinado las condiciones de su música. Frida, es un modelo para mexicanos e hispanos porque nutre de sentido a  la pregunta de quiénes somos?, expresó el curador Víctor Zamudio Taylor.

Son muchos los motivos espirituales que han inspirado este álbum: la llegada de su hijo; los exvotos del artista mexicano Alfredo Vilches, un maestro que pinta retablos por encargo, conforme a los milagros obtenidos; las mujeres de Oaxaca que muelen el maíz (domesticado en el Valle de Tehucán, Puebla, en el año 7000 a. C, aproximadamente) y hacen las tortillas, a quienes les compuso una canción para contrarrestar la violencia que sufren y es también una propuesta alternativa de México, con aroma de iglesia. Manifestación  de lo que ella ha visto y ha vivido.

Cuando Lila Downs anunció la presencia de Totó La Momposina en el escenario para cantar “Zapata se queda”, el público reaccionó con una emoción profunda, la recibió con un largo aplauso y de pie, mientras las dos cantantes se abrazaban. Apenas sonaron los primeros versos “son las tres de la mañana dicen, que pena un santito, bajito yo oigo que dice: "camínale despacito ay mamá, camínale despacito". Mi sueño me dice no vaya, mis piernas me dicen tantito (…). Serás tú Zapata, el que escucho aquí, con tu luz perpetua, que en tus ojos vi (…)”, nuevamente el auditorio, compenetrado, aplaudió y en un acto de nacionalismo (implícito en la canción) estuvo de pie hasta que terminó la melodía. Cuya naturaleza votiva es clara, pues Zapata juega el papel de “salvador” o “santo”. Podríamos, decir entonces, que en esta canción Lila hace visible su fe en la revolución, en la orilla de los instintos y los deseos.  Una experiencia que quedará registrada en la conciencia de muchos de los asistentes, protagonizada por dos poetas que expresaron un sentimiento colectivo.



Esa noche fue memorable porque Lila Downs y Totó La Momposina, en comunicación con el público, pusieron al descubierto la propia personalidad musical de México y Colombia, con el rostro “florecido” de la cumbia, de rasgos africanos, indígenas y andaluces. El “mensaje” era franco, sincero y abierto homenajear al “Caudillo del Sur” como si se tratara de una reconciliación de América Latina en conexión con su realidad histórica. Como si la tonada, según Simón Frith, diera respuesta a una forma de “identidad social” en armonía con la vida o la imaginación.

Para los colombianos ese tema tiene una especial significación en él están presentes las raíces de la cumbia colombiana, que México adoptó desde los años cuarenta cuando el músico barranquillero Luis Carlos Meyer, emigró al país Azteca. Allí conoció a Rafael de Paz, un músico de Chiapas, y director artístico de la discográfica RCA Víctor y a Tony Camargo, intérprete de música cubana, juntos realizaron una de las primeras fusiones de cumbia, para dar inicio a lo que se conocería más tarde como cumbia mexicana. Considerada un subgénero musical de la originaria cumbia colombiana. Por tanto, como ha dicho Downs “Colombia y México tienen una afinidad muy grande y una hermandad, y también una historia compartida”.

El tema fue compuesto, por Lila “a las tres de la mañana”, ella contó durante el concierto, que no podía dormir, se levantó y se le presentó Zapata y en una suerte de dictado mágico, instantáneo y sin meditaciones escribió la canción. Desprovista de cualquier preocupación estética y en la libre acción del pensamiento. Este deseo revolucionario que hay en la melodía, como si se tratara de una “música surrealista”, es simplemente la descripción de la vida cotidiana mexicana. Como si Lila estuviera evocando a doña  Gonzala Pineda, oriunda de Huautla de Jiménez, ciudad de Oaxaca, que el periodista de La Jornada (Jalisco) Angel Vargas, en uno de sus reportajes describe así “ella es cantante desde que tiene uso de razón, según afirma. Cuenta que un día se despertó y de repente le llegaron, ''por favor divino", una amplia serie de cantos que desde entonces entona, sobre todo en fiestas, pero también en ritos y curaciones”.

Voluntad combativa que en Colombia sigue vigente, de allí que la canción diga: “de Sur a Norte y del Norte al Sur”. Aunque, todas las músicas son válidas la que produce Downs guarda la determinación de hacer reflexionar a las personas. Por eso ha dicho “quiero crear conciencia de nuestras raíces a partir de mis experiencias. Me molesta que nos avergoncemos de lo que somos”. Para ella, ha sido importante “usar la canción con causa y con cuestionamiento”.

Esta mujer no es un ejemplo aislado. Cercana a ella hay un mundo femenino impregnado de un estilo latinoamericano, caracterizado por lo afro-mestizo. Y esa conexión, con ese mundo de continuidad, que unifica las formas de vida en que ella se dispersa, le llega de Lucha Reyes, Chavela Vargas, Frida Kahlo, Mercedes Sosa, Totó La Momposina y muchas más.

No es de sorprende, que Lila Downs parezca Frida Kahlo, ambas se inspiraron en las mujeres tehuanas, que Jesús Ramírez Hernandez en su poema “Tehuana hermosa”, describe en este fragmento “Tehuana encantadora de labios color de fresa, huipil y enagua bordados cual dignos de tu grandeza, tus listones de colores y flores en la cabeza y tu andar con zapatillas ¡Qué cadencia, qué belleza!”. A  las cuales, las dos autoras han reivindicado. “Frida Kahlo, es una artista a la que le debemos mucho las mujeres latinas”, indicó Downs.

Mercedes Sosa, simboliza “un ancla” al que ella siempre tiene que volver. Siendo una joven de 20 años quedó marcada, cuando la escuchó por primera vez y entendió que se podía cantar con causa y entregar una convicción. “Sentía, que en la música faltaba algo, pero cuando conocí la música de Mercedes Sosa, hubo un clic dentro de mí, porque ella era una artista, que estaba cantando cosas en las que creía y además era un instrumento maravilloso”, recalcó Downs. “Tierra de luz”, es la melodía que grabaron y presentaron en vivo, juntas, antes de la partida de la intérprete argentina.

Con “Nuestra diva descalza” como ha llamado Patricia Iriarte a Totó La Momposina, la une el compromiso con el rescate de las raíces musicales. “Totó es una gran maestra para mí, una gran amiga y una gran luchadora de esa pelea de la música de raíces, ¡qué orgullo para mí tenerla en la grabación!”, reveló Lila Downs.



En octubre de 2006, Chavela Vargas se despidió de los escenarios con un concierto homenaje y allí nombró como su heredera a Lila Downs, quien considera a Chavela “la generala” de la música mexicana y se identifica con ella “porque de cierta manera es marginal y siempre ha sido así, y siento que también el trabajo nuestro ha sido tomado así de cierta forma”. De acuerdo a la periodista Marian Ponsford, el cineasta español, Pedro Almodovar, considera a Chavela junto con Bola de Nieve y Edith Piaf, “una de las tres voces dramáticas del siglo veinte”. Con 94 años, es el mito viviente de América Latina, fue amiga de José Alfredo Jiménez y Agustín Lara. Vivió en casa de Frida Kahlo y Diego Rivera. El escritor mexicano, Carlos Monsivais la describió así. “Lo de Chavela ocurre puertas adentro  (…) lo suyo es el arreglo de los sentidos, a partir de un repertorio donde las letras tienen que ver muy especialmente con el fracaso que se va transformando en la victoria del recuerdo, el triunfo de la memoria”.

En el homenaje donde participaron varios artistas, Lila le dedicó a Chavela “Qué bonito amor” y “La Tequilera”, canción que popularizó Lucha Reyes en los años treinta. Una de las más importantes intérpretes de la ranchera mexicana, quien adoptó una postura para cantar la ranchera machista, que había sido cantada por el hombre, desde la entraña de la mujer con voz desgarrada. Y en adelante, contó Lila, toda mujer mexicana que canta este género parte de esa postura. “Es una bendición, poder ser una mujer independiente, una mujer libre” refiriéndose al estilo de Lucha Reyes.

Mujeres laicas, que hacen música como creación, la religiosidad la asumen como sentimiento, respetan lo celestial y hacen crítica. Frida y Mercedes, militantes del partido comunista. Chavela y Totó, liberales progresistas. Lila, calificada de “agitadora y comunista” por participar en las marchas de los maestros inconformes con sus condiciones salariales, esto le permitió captar el sentir social y volcarlo en una melodía, que lleva por título “Justicia” y que “ha sido tomada como un reclamo propio no sólo por el pueblo de Oaxaca sino por otros”.

Lila Downs, deslumbra con un nuevo fulgor la luz borrosa de ese pensamiento de Frida Kahlo, Mercede Sosa, Chavela Vargas, Lucha Reyes y Totó La Momposina.  Y esta luz borrosa es percibida por el público de México, Argentina, Colombia o Costa Rica, que le grita en cada concierto “Lila te amo”. El cual no la dejará sola y estará presente hasta el final.

Estas mujeres habían elegido su rumbo. El oficio de la música no era una carga y eso trae consigo una ‘atadura moral’. En ellas, es admirable el amor por la tierra, llenas de coraje para participar en la historia. Dispuestas a levantar la voz  y a “romper los frenos”. Ávidas de encontrar la paz y también con una capacidad maternal.

Incluir es este disco la obra musical “Misa oaxaqueña”, clásicos populares como “La Martiniana” o “Dios nunca muere”,  que identifican a Oaxaca. Rancheras como “Fallaste corazón” y “La cama de piedra”, y sus letras sobre temas de la mujer, la migración y las raíces culturales, fusionando además cumbia, jazz, soul, rock, blues, hip hop y  klezme. Algunas cantadas en lenguas indígenas como mixteco, maya o zapoteco, es como quitar “una barrera entre el mundo mestizo y el mundo moderno”, apuntó  Downs,  y “mostrar una historia alternativa” agregó, desde el concepto de “música del mundo”.

La pintura, la música y la religión han estado vinculadas desde siempre a las manifestaciones folklóricas de las diversas comunidades. En el estado de Oaxaca las fronteras entre una y otra parecen difuminarse, allí coexisten el cristianismo con las creencias ancestrales donde ritos y cultos están íntimamente ligados a la naturaleza, de lo que se deriva un sincretismo cultural y religioso. El canto en estas comunidades tradicionales es un vehículo de comunicación con el cosmos y la naturaleza.

Lo de Lila Downs es una combinación del tipo pintura musical-religiosa que identifica y diferencia a México. Un país “digno de un lugar propio en la imaginación del mundo”, así lo expresa el historiador Héctor Aguilar Camín. Y es también un referente para toda América Latina.



Esta es la identidad artística de Lila Downs, una de las figuras de la música mexicana contemporánea más emblemática, que siempre lleva consigo los símbolos del nahual, que según su abuela, es el águila y el  lagarto, pues ella nació, de acuerdo al calendario mesoamericano en el año del lagarto y como el territorio “simbólico” de México, está constantemente en creación y continuamente removida por la historia.



*Periodista de la Universidad Central de Bogotá.

Notas recomendadas
Publicidad
Publicidad
2330 fotos
64209 seguidores
Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese