Indicadores económicos
2017-04-23

Dólar (TRM)
$2.868,89
Dólar, Venta
$2.835,00
Dólar, Compra
$2.570,00
Café (Libra)
US$1,52
Euro
$3.069,13
UVR, Ayer
$248,80
UVR, Hoy
$248,84
Petróleo
US$49,62

Pico y placa
2017-04-23

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m

-
Taxis
-
Motos
- - - -

Simón Bolívar: El héroe no está solo

El óleo sobre Simón Bolívar que aparece en cuerpo astral en su lecho de muerte, fue escogido para ilustrar el libro sobre el Bicentenario de la Independencia.

Es una pintura extraordinaria de la artista bogotana Adriana Méndez y forma parte de la serie “La otra cara de la Independencia”, que aún puede verse en el Museo Naval del Caribe. La exposición emprenderá un viaje itinerario por países bolivarianos.
Se destaca esta serie por haber logrado descifrar un nuevo rostro de Simón Bolívar y Manuelita Sáens, en instantes de intimidad, de amor y muerte. No es fácil desde el texto histórico o literario, reconstruir el estado emocional de Manuelita el día en que se entera que ha muerto Bolívar. La artista leyó por igual documentos históricos y novelas históricas, y de esa suma entre documento y ficción, recreó ambientes, sensaciones, expresiones, tensiones humanas y espirituales.
Aparecen en esta serie escenas del Bolívar joven que medita frente a los atardeceres del Caribe en una hamaca, instantes de seducción y sensualidad ante una beldad desnuda sentada frente a un piano, el abrazo del guerrero con su amigo Antonio José de Sucre, el héroe en su lecho de muerte batallando contra lo inexorable. Los retratos que ha construido la ficción y la ortodoxia historicista revelan un guerrero de baja estatura, con rasgos mestizos y un semblante meditante, resuelto, aguerrido.
La misma historia oficial desfiguró a Manuelita Sáenz que fue una líder imprescindible en la vida de Bolívar, no sólo como compañía amorosa y sentimental, sino también como defensora de ideas y decisiones.
De Bolívar se han creado muchos retratos. En Cartagena se conserva el extraordinario retrato que hiciera Epifanio Garay. Es un caso excepcional esta serie de trece óleos de Adriana Méndez, que se sumerge con acierto en la intimidad del Libertador.
A propósito de esta fecha histórica ha surgido como tendencia, la mirada solitaria del héroe y la heroína, sin ningún colectivo humano que lo secunde. Es una manera fragmentaria de asumir el registro visual de lo que fue sin duda, un esfuerzo de hombres y mujeres, hastiados del vasallaje español a lo largo de tres siglos. Ese enfoque se multiplica en el arte, en la historia y en la literatura, sin vincularlos a los grupos sociales, a indígenas, mulatos, afrodescendientes, a los ancestros amarillos, blancos y negros, que constituyen la nación colombiana.
Al margen de esto, hay que celebrar las virtudes de retratista, dibujante y pintora de Adriana Méndez, quien ha asumido el reto de proseguir descifrando otras escenas de la historia de América en estos doscientos años. El grito también se volvió arte.

TEMAS

DE INTERÉS

Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese