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Tres películas africanas

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Tsotsi (2005), Jerusalema (2008) y Johnny Mad Dog (2008). Las dos primeras películas son de Sudáfrica y la tercera es de Liberia en coproducción con Francia.

Se trata de tres ensayos sociales que brindan elementos para analizar y comprender la realidad de los sectores más desprotegidos en la sociedad contemporánea africana, lo que, si se quiere, puede extenderse a otros territorios periféricos del mundo. Como nosotros, por supuesto. Son ensayos sociales que apuntan a esclarecer la diferencia entre lo inexistente y lo invisible.

Tsotsi, por ejemplo, es un atracador de 19 años que vive en el guetto de Soweto y su historia tiene un punto de no retorno el día que roba un auto y, por error, se lleva un bebé en el asiento trasero. Tsotsi tiene una fuerte experiencia con el amor, la protección y la responsabilidad de ser padre de alguien y, casi sin darse cuenta, se encuentra a cargo de una familia. Es esta anécdota, el recurso dramático para mostrarnos una Johannesburgo absurdamente desigual, donde no hay clase media y en Soweto se baila la misma champeta que bailan de Cartagena, en medio de la miseria más espantosa. Al final Tsotsi devuelve al bebé con su familia a un costo institucional pleno de prejuicios que no entienden nada, que no ven nada, que creen que la realidad puede cambiarse según el método estadístico, según los indicadores que se inventan los estudiosos.

Lucky Kunene es el antihéroe de Jerusalema, que asciende en la escala social apunta de entender cómo funciona el neoliberalismo y la especulación inmobiliaria en medio de una fantástica dinámica de corrupción, crimen, chantajes y asesinatos. Kunene es un personaje que tiene todo para perder en la vida y en el mundo: es negro, es pobre y no tiene educación formal. Tiene todo para ser un atracador, un delincuente, un mafioso. Sin embargo, Kunene comprende bien la porosidad de la frontera entre lo válido y lo legal. La película recuerda la historia de Juan Carlos Martínez Sinisterra: “El hombre que maneja medio país desde la cárcel” según un reportaje aparecido en la Revista Semana en Septiembre del año pasado. Este último es un relato periodístico fascinante porque, al igual que Kunene, Martínez sale de lo más profundo de la base social y –en principio- no tiene ningún chance de prevalecer. Ni Kunene, ni Martínez tienen derecho a gozar del poder en virtud de su condición paria en el mundo, pero, son capaces de entender el mundo mejor que millones y millones de sus habitantes, es por eso, que terminan conquistando el poder (esto lo digo en el marco del relato periodístico y el relato fílmico, que para efectos narrativos son lo mismo; de manera que Kunene y Martínez ostentan la categoría de personajes). Al final de Jerusalema, Kunene se enfrenta a los estrados judiciales e interroga fuertemente la hipocresía de un sistema social, político y económico insospechadamente corrupto; a tal punto, que queda claro, que en el mundo sólo los blancos, occidentales, anglos, cristianos y capitalistas tienen derecho hegemónico sobre todas las cosas: lo aceptable y lo indebido.

Juanito Perro Loco (Jonny Mad Dog) es el Apocalipsis, el acabose, el colapso general de la sociedad. Juanito lidera una pandilla de niños y preadolescentes armados hasta lo dientes, son jinetes del fin del mundo que aplican la estrategia de tierra arrasada a todo lo que encuentran a su paso. Todo ocurre en Liberia, un Estado fallido sumido en una caótica guerra civil. ¿Cómo llegaron las cosas hasta tal extremo? Es una pregunta que flota todo el tiempo de narración pero que no tiene la más mínima importancia. Lo fundamental es visualizar dos cosas: que la bomba social no es latente y estalló caiga quien caiga. Además, esta bomba no estalla en forma de revolución, o de movilización, ni si quiera de protesta social; más bien es la reconfiguración de la cultura diaria, donde la violencia es la dinámica y el hecho social más importante que de manera subyacente va organizando las relaciones de poder entre nosotros. Buen ejemplo de ello es el paro armado de las Bacrim. Yo no entiendo cómo hay gente que piensa que estamos en un momento inmejorable; sus razones tendrán. Las películas las pueden encontrar en www.cuevana.tv o en  www.vertupeliculaonline.com

ricardo_chica@hotmail.com

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