Publicidad
Publicidad

Indicadores económicos
2016-12-10

Dólar (TRM)
$3.002,80
Dólar, Venta
$2.900,00
Dólar, Compra
$2.850,00
Café (Libra)
US$1,57
Euro
$3.170,65
UVR, Ayer
$242,34
UVR, Hoy
$242,32
Petróleo
US$51,50

Estado del tiempo
2016-12-10

marea

Marea min.: -15 cms.

Hora: 00:49

Marea max.: 24 cms.

Hora: 08:19

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 5 a 15 kms/h

Temp. superficial del mar: 26 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.8 a 1.3 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 26 ºC
Máx. 29 ºC

Pico y placa
2016-12-10

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

Sábados de 7 a.m a 3 p.m

7 - 8
Taxis
N/A - N/A
Motos
N/A - N/A - N/A - N/A - N/A

Una Orquesta Sinfónica en Bellas Artes

-A A +A
 

La música ha sido la vida de Ruper Sierra.
Todo parece un designio divino: que este sincelejano llegara a formar parte de un cortejo de seres consagrados al arte de la música.

Es también un premio de su esfuerzo y su talento el llegar a convertirse en uno de los músicos y directores más destacados de esta ciudad. En la actualidad es el director de la Orquesta Sinfónica de la Institución Universitaria Bellas Artes y Ciencias de Bolívar.
“A mis siete años, el niño Dios me trajo un acordeón y aunque yo lo veía como un juguete, un día observe cómo un gran maestro lo tocaba en mi casa y sentí que yo podría hacer lo mismo”, confiesa el músico.
Nació y vivió en la década de los 50, una de las épocas más destacadas para la música costeña. Durante su infancia estudió música con profesores particulares y al terminar el colegio, viajó a Cartagena con el fin de convertirse en profesional.
“Cuando llegué me encontré con que lo que había disponible, no era una carrera profesional. Me dijeron que más bien se trataba de un programa para aficionados y eso no era lo que yo buscaba”.
Viajó a Bogotá a escondidas de su papá. “Mi mamá le decía que yo estaba en Cartagena, estudiando ingeniería. Pero salí en televisión, dirigiendo una banda en un programa que él vio y me descubrió. Pense que sería terrible, pero me encontré con un recibimiento inesperado. Mi papá invitó a todos sus amigos y me presentó como el mejor músico del país”, relata con nostalgia.
Ingresó a la Universidad Nacional, se presentó primero como pianista, pero no fue admitido. “Me encontré con niñitos de ocho años que tocaban y sonaban como una grabación”.
En la Nacional, lo entrevistaron y al hablar con él y conocer su historia y lo que sabía, decidieron desaparecer el examen no aprobado y realizarle uno distinto para que aspirara a la dirección.
“Cuando hablaron conmigo descubrieron que mi perfil era más de director. Así que finalmente entré y me gradué como Músico Director de Banda Sinfónica”.

AMOR A PRIMERA VISTA
Cuando llegó de Bogotá, comenzó a trabajar con los Soneros de Gamero, aunque, mantenía en sus pensamientos el sueño incansable de dedicarse más bien a dirigir una orquesta sinfónica.
Llegar ahí fue realmente particular. En ese momento era toda una novedad ser profesional graduado de una universidad. El director de los Soneros, no me creía que con solo el cantar, yo podía escribir en partitura y luego que los músicos lo tocaran. Así que se lo demostramos y desde ese mismo día comenzamos los ensayos”.
Un día cualquiera llegó al ensayo y observó una niña tocando guitarra, “pero lo hacía muy mal, así que la corregí y ella me preguntó que quien era yo para decirle esas cosas. Lo dejamos así y los días pasaron, me vio dirigir al grupo, comenzamos a salir y vernos. Eso fue en octubre y cuando llegó diciembre, ya estabamos casados. Fue amor a primera vista”, dice con una sonrisa.

LA VIDA EN CARTAGENA
A pesar de que tenía algunas propuestas interesantes en Bogotá, decidió quedarse en la costa.
Y es que su amor por lo que hace y por esta tierra, hizo que más bien pensara en poner en práctica lo que sabe para apoyar su desarrollo.
Después de desempeñarse como productor, director, arreglista, maestro y muchos otros oficios siempre relacionados con la música, llegó el momento esperado.
Dedicarse de lleno a dirigir una orquesta sinfónica, la de Bellas Artes. Aunque ésta no es su primera vez en el asunto, sí es la que más lo compromete. “La banda es mi instrumento, soy yo quien tiene que hacerla sonar, así como un trompetista suena su trompeta, yo hago que suene mi banda y que lo haga bien”, expone.
Desde el 2002 se encarga de “hacerla sonar”, sin embargo, este año se propuso la tarea de “empujarla” con más fuerza. Su objetivo es hacerla tan profesional como la que podemos disfrutar en Bogotá o en cualquier otra ciudad europea.
La Orquesta Sinfónica de Bellas Artes, se perfila en la ciudad como una sinfónica de gran calidad musical, profesionalismo y sobre todo, va en busca del rescate de esos momentos de la historia en los que esta música era característica de plazas y eventos destacados.
“Yo quiero que cuando se muestre a Cartagena, no solo se muestre lo feo o lo que apenas esta comenzando, yo creo que es importante que se vea también el nivel de profesionalismo y calidad que se encuentra ahí en Bellas Artes”, sostiene Ruper Sierra.

Publicidad
Publicidad
2329 fotos
64182 seguidores
Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese